ALTA INTENSIDAD vs INTENSIDAD MODERADA PARA TRATAR EL SÍNDROME METABÓLICO

El síndrome metabólico, conjunto de factores de riesgo cardiovascular entre los que se encuentran presión arterial elevada, dislipemia, alteración de la glucemia y obesidad abdominal, se asocia con aumento de la morbi-mortalidad cardiovascular, teniendo aquellas personas que lo padecen tres veces más probabilidades de morir por enfermedad coronaria que la población sana.

Se sabe que el ejercicio ayuda a prevenir y tratar el síndrome metabólico al reducir varios de los factores de riesgo que lo componen, pero el nivel óptimo de intensidad necesario para ello no está del todo claro.

Es por esto que se realizó un estudio donde 32 pacientes, diagnosticados clínicamente de síndrome metabólico de acuerdo a los criterios de la OMS, fueron asignados aleatoriamente dentro de 3 grupos:

  • AIT: llevaron a cabo un programa aeróbico interválico de alta intensidad;
  • CME: en este caso, aeróbico continuo de intensidad moderada;
  • Grupo control: siguió las pautas de los médicos de atención primaria.

El programa de ejercicio tuvo una duración de 16 semanas con una frecuencia semanal de 3 veces. Además, el entrenamiento se realizó sobre un tapiz rodante con pendiente positiva.

El grupo AIT realizó intervalos de 4 series de 4 minutos al 90% de la frecuencia cardíaca máxima (FCmáx), con una recuperación activa entre intervalos de 3 minutos al 70% de la FCmáx, mientras que el grupo CME realizó 47 minutos al 70% de la FCmáx en cada sesión.

AIT y CME consiguieron incrementar su VO2máx en 35% y 16% (p<0.01), respectivamente, así como mejorar la función endotelial evaluada a través de la dilatación mediada por flujo (FMD) en 9% (p<0.001) y 5% (p<0.001), respectivamente. Estas mejoras resultan fundamentales ya que tanto la capacidad aeróbica como la función endotelial son consideradas dos potentes e independientes predictores de mortalidad en pacientes con síndrome metabólico.

También se obtuvieron mejoras sobre presión diastólica y sistólica en los dos grupos de ejercicio. Sin embargo, solamente el grupo AIT las consiguió sobre la glucosa sanguínea, la sensibilidad a la insulina y el contenido de la ácido grasa sintasa, una enzima lipogénica clave en el tejido adiposo blanco (la considerada grasa mala), lo que sugiere una reducción de la lipogénesis en este tejido.

Así, podemos afirmar que, aún obteniendo beneficios con ambos programas de entrenamiento, la intensidad de ejercicio fue un factor esencial para la mejora de la capacidad aeróbica y la reversión de los factores de riesgo del síndrome metabólico incluyendo la función endotelial, la acción insulínica y la lipogénesis.

Por tanto, el ejercicio, especialmente de alta intensidad, parece conllevar mayores beneficios en la prevención y tratamiento del síndrome metabólico en relación a cualquier otra intervención actualmente conocida.


REFERENCIAS

Tjonna, A. E., Lee, S. J., Rognmo, O., Stolen, T. O., Bye, A., Haram, P. M., … & Wisloff, U. (2008). Aerobic Interval Training Versus Continuous Moderate Exercise as a Treatment for the Metabolic Syndrome. A Pilot Study. Circulation, 118 (4), 346-354.

FORMAS NATURALES Y LEGALES DE MEJORAR EL RENDIMIENTO: CAFEÍNA Y ZUMO DE REMOLACHA

En el ámbito competitivo, tanto a nivel profesional como amateur, los deportistas tratan de mejorar su rendimiento siguiendo diversas estrategias, ya sean psicológicas, mecánicas, nutricionales, farmacológicas, etc. El hecho de que estas estrategias, principalmente las farmacológicas, estén limitadas por la normativa –como por ejemplo el reglamento antidopaje-, hace a los deportistas buscar formas naturales, legales y aceptadas en competición de mejorar sus resultados, basándose a menudo en creencias más que en fundamentos científicos.

Unas de las ayudas ergogénicas más buscadas por los deportistas son las nutricionales, realizando modificaciones en su dieta como eliminar gluten o lactosa, reducir la ingesta de carbohidratos de alto índice glucémico, o ingerir diversos alimentos con la idea de que mejorarán su rendimiento. Algunos de estos alimentos que los deportistas toman comúnmente con el fin de mejorar su rendimiento son la cafeína y la remolacha. La cafeína afecta principalmente al sistema nervioso central, pudiendo mejorar factores relacionados con el mismo como los tiempos de reacción. Por otro lado, se ha propuesto que la remolacha, debido a su alto contenido en nitratos, podría mejorar la función muscular mediante un aumento de la eficiencia energética de la contracción.

Lane y cols(1), ante la hipótesis de que la toma de ambos compuestos de forma conjunta –cafeína, que mejoraría la función del sistema nervioso central; y remolacha, que produce mejoras a nivel periférico- produciría mayores mejoras en el rendimiento que la ingesta de ambos por separado, realizaron un estudio en el que evaluaron el efecto de la toma por separado o conjunta de cafeína y zumo de remolacha en el rendimiento en una contrarreloj de ciclismo.

Los sujetos de este estudio, 12 hombres y 12 mujeres que competían en ciclismo o triatlón, realizaron en 4 ocasiones separadas por una semana los 40 km de ciclismo que supone una contrarreloj. En cada ocasión se asignó a los sujetos, de forma aleatoria, a un grupo experimental, pudiendo ingerir de forma previa al test de ciclismo cafeína (CAFF), zumo de remolacha (BJ), ambos (CAFF+BJ) o servir como grupo control (CONT).

Los resultados mostraron que la cafeína tuvo un efecto importante en el rendimiento, mejorando la potencia media un 3,5% en los dos grupos que ingirieron cafeína (CAFF y CAFF+BJ) con respecto al grupo control. Por otro lado, el zumo de remolacha no demostró producir mejoras en el rendimiento por sí sólo ni en conjunto con la cafeína, pues no hubo diferencias entre los grupos CAFF+BJ y CAFF. En cuanto al tiempo para completar la contrarreloj, los hombres de los dos grupos que ingirieron cafeína lo redujeron en un 1,3% mientras que las mujeres lo hicieron en un 0,9% en el grupo CAFF+BJ y 1,6% en el grupo CAFF.

fissac _ café y rendimiento

Figura 1. Potencia media combinada para hombres y mujeres. CAFF+BJ: Cafeína y zumo de remolacha; CAFF: Cafeína; BJ: Zumo de remolacha; CONT: Control.

Por lo tanto, vemos cómo existen numerosas estrategias a seguir que pueden mejorar nuestro rendimiento de forma legal y natural. En este caso, la ingesta de cafeína de forma previa a la competición (3mg/kg de masa corporal) se muestra como una forma eficaz de obtener mejores resultados en competición mientras que el zumo de remolacha, en las condiciones de este estudio, no. En nuestra opinión, es necesario acudir a la literatura científica para llevar a cabo estrategias que tengan un fundamento científico, sin embargo, como ya hemos comentado en anteriores entradas, en muchas ocasiones el poder sugestivo de la mente puede hacer que mejoremos nuestro rendimiento en gran medida, por lo que no hay que ceñirse exclusivamente a los estudios científicos sino también a la experiencia y preferencia personal.


REFERENCIAS

  1. Lane S, Hawley J, Desbrow B, Jones AM, Blackwell JR. Single and combined effects of beetroot juice and caffeine supplementation on cycling time trial performance. Appl Physiol Nutr Metab. 2014;(39):1050–1.

¿QUÉ MODALIDAD DE EJERCICIO PRODUCE MAYORES BENEFICIOS EN PERSONAS CON OBESIDAD?

Hasta la fecha numerosos estudios han demostrado los beneficios del ejercicio aeróbico sobre los factores de riesgo cardiovascular. Sin embargo, no está claro si estos beneficios se limitan al ejercicio aeróbico o si otras modalidades de ejercicio, como el de fuerza o una combinación de ambas, pueden producir tantos o más beneficios en personas con sobrepeso u obesidad.

Por ello, Ho y cols (1) investigaron los efectos sobre el perfil de riesgo cardiovascular en personas con sobrepeso y obesidad de un programa de ejercicio aeróbico, de fuerza o una combinación de ambos de igual intensidad y duración frente a un programa sin ejercicio.

16 hombres y 81 mujeres de entre 40 y 66 años (IMC>25 kg/m2 o circunferencia de cintura >80 cm para ellas y 90 cm para ellos) fueron aleatorizados en 4 grupos:

  • Grupo control: no realizaban ningún tipo de ejercicio.
  • Grupo de aeróbico: caminaban en cinta 30 minutos, 5 días/semana.
  • Grupo de fuerza: realizaban 30 minutos de ejercicio usando máquinas de resistencia variable, 5 días/semana.
  • Grupo que combinaba aeróbico y fuerza: caminaban en cinta 15 minutos y durante otros 15 se ejercitaban con máquinas de resistencia, 5 días/semana.

El entrenamiento aeróbico se realizaba al 60% de la frecuencia cardíaca de reserva (FCres) ± 10 latidos/minuto, estimando la FCres mediante la ecuación de Karvonen (220-edad-FC de reposo); mientras que el entrenamiento de fuerza se componía de 5 ejercicios, cada uno con 4 series de 8-12 repeticiones a 10-RM (completando cada serie en 30 segundos con 1 minuto de descanso), siendo 10-RM aproximadamente el 75% de 1-RM.

En el caso del grupo que combinaba ambas modalidades, se realizaban únicamente 2 series por ejercicio.

Los resultados nos muestran que es el entrenamiento combinado el que mayores beneficios produce en personas adultas con sobrepeso y obesidad. Así, este grupo obtuvo mayor pérdida de peso y de grasa corporal y un mayor nivel de fitness cardiorrespiratorio que los grupos que entrenaron sólo aeróbico o sólo fuerza por no decir comparado con el grupo control.

Por tanto, volvemos a incidir, como hicimos en entradas anteriores, en la importancia de programar entrenamientos que contemplen la cualidad física de la fuerza, y no sólo la capacidad aeróbica, en programas para pérdida de peso pues los beneficios obtenidos con la combinación de ambas modalidades de ejercicio son mayores que por sí solas.


REFERENCIAS

Ho, S. S., Dhaliwal, S. S., Hills, A. P., & Pal, S. (2012). The effect of 12 weeks of aerobic, resistance or combination exercise training on cardiovascular risk factors in the overweight and obese in a randomized trial. BMC public health,12(1), 704.

IMPORTANCIA DE LOS DISTINTOS SEGMENTOS Y LAS TRANSICIONES EN EL RESULTADO FINAL EN TRIATLÓN

El triatlón es un deporte complejo compuesto por tres disciplinas cíclicas distintas como son la natación, el ciclismo y la carrera a pie –en este orden- separadas por las transiciones entre una disciplina y otra. El cronómetro no se para desde el comienzo hasta el final de la competición, por lo que las transiciones juegan un papel fundamental en el resultado final. Además, en las transiciones se dan cambios en la postura corporal, la musculatura implicada, los requerimientos fisiológicos…

A continuación se presentan datos de triatletas de nivel mundial en distancia olímpica con el fin de analizar la diferente importancia de cada segmento en el resultado final (1).

Cada disciplina tiene un porcentaje concreto en el tiempo final de competición , siendo el mayor el ciclismo con un 53%, frente al 29% de la carrera y el 17% de la natación. Si analizamos su importancia en cuanto al resultado final, la disciplina más importante o decisiva es la carrera, donde más diferencias aparecen entre los participantes, en concreto, entre 1 y 3 minutos entre los 10 primeros de la clasificación final según los datos tomados por Cejuela y cols (1), e imaginamos que las diferencias serán mayores entre éstos y los últimos clasificados.

La T1 es la transición de la natación al ciclismo. Esta primera parte de la competición, que incluye el segmento de natación y la T1, es de gran importancia en el resultado final pues nos permite coger un buen grupo para el segmento de ciclismo, que como hemos visto supone el mayor porcentaje del tiempo final. En la T1 se produce un cambio importante en la posición corporal y en el riego sanguíneo, pasando éste del tren superior al inferior. Una T1 más rápida correlaciona positivamente con un mejor rendimiento final en competición, aunque su porcentaje de tiempo respecto al global es escasamente de un 1 %.

En la T2 pasamos del ciclismo a la carrera. Tenemos que realizar esta transición lo más rápido posible si queremos obtener un buen resultado final, ya que las diferencias entre los primeros clasificados es de escasos segundos al acabar la prueba, y los primeros kilómetros de este segmento de carrera se desarrollan a una velocidad muy alta (mayor velocidad correlaciona con una transición más rápida). Las variaciones de pérdida de tiempo entre los competidores oscilan entre 1 y 15 segundos, las cuales pese a que puedan parecer pequeñas son decisivas debido a la dificultad para recuperar esos segundos corriendo a unas velocidades tan altas.

Desde una visión global de los aspectos tratados anteriormente, podemos concluir que la carrera es un segmento fundamental a la hora de conseguir un alto rendimiento en el triatlón olímpico, con la necesidad imperiosa de entrenarla de forma muy específica, es decir, después del segmento de ciclismo. No es lo mismo correr sin fatiga previa que con ella, lo cual queda reflejado al ver que muchos triatletas grandes corredores sólo son capaces de sacar un 90% de su capacidad máxima de carrera en el triatlón después de bajarse de la bici.

Por otro lado, hemos visto que la T1 es importante para no perder el grupo de natación, pero la T2 es la que más diferencias produce en la clasificación final por la rapidez de los movimientos y los ritmos infernales de la primera parte del segmento de carrera a pie. Por ello, los triatletas deben ser conscientes de la gran importancia de las transiciones y no limitarse a entrenar únicamente los tres segmentos de forma aislada, sino que deben tratar de mejorar la técnica de las transiciones con entrenamientos de los movimientos a realizar a velocidad de competición y con el material que será utilizado en carrera.

REFERENCIAS

  1. Cejuela R, et al. Temporal Activity in Particular Segments and Transitions in The Olympic Triathlon. Journal of Human Kinetics volume 36/2013, 87-95.

ENTRENAMIENTO CONCURRENTE: ¿AERÓBICO Y FUERZA, O MEJOR POR SEPARADO?

Se denomina entrenamiento concurrente a la realización en una misma sesión de ejercicios de fuerza y resistencia aeróbica. Este tipo de entrenamientos es común tanto en el mundo del “fitness” -ya que las personas que acuden a los gimnasios normalmente realizan ejercicios de “cardio” además de los de fuerza- como en el campo del rendimiento deportivo.

Sin embargo, debemos analizar si los beneficios obtenidos realizando ambos tipos de ejercicios en una misma sesión son mayores a los obtenidos al realizarlos en sesiones distintas, pues puede darse una posible interferencia entre ambos que limite los resultados que buscamos. Además, es interesante evaluar las diferentes consecuencias de realizar primero el entrenamiento de fuerza y después el de resistencia o viceversa.

Con esta intención, Chtara y colaboradores (1) realizaron un estudio en el cual analizaban 5 grupos experimentales: Un grupo control, uno que realizaba ejercicio de fuerza, uno de resistencia aeróbica, uno de entrenamiento concurrente de fuerza y resistencia y otro de entrenamiento concurrente que realizaba primero resistencia y después fuerza. Tras 12 semanas de entrenamiento realizando 2 sesiones por semana, se evaluó la fuerza máxima (1RM), la fuerza-resistencia (half squat y extensión de cadera) y la potencia (test de 5 saltos en contramovimiento).

Los resultados muestran que, pese a que todos los grupos que incluyeron entrenamiento de fuerza mejoraron las variables analizadas en comparación con el grupo control o el grupo de resistencia aeróbica, el entrenamiento concurrente, independientemente de si realizaban primero los ejercicios de fuerza o los de resistencia, supone menores beneficios que el entrenamiento aislado de fuerza.

Por lo tanto, y posiblemente debido a la interferencia en las vías de señalización activadas por el entrenamiento de fuerza o de resistencia, se obtienen mayores beneficios al focalizar la sesión de entrenamiento a una única cualidad física. Por ello, como muestra este estudio, si nuestro objetivo principal es mejorar la fuerza (en cualquiera de sus variables) recomendamos no realizar en una misma sesión ejercicios de resistencia aeróbica y fuerza, sino realizarlos en distintas sesiones separadas por, al menos, 8 horas.


REFERENCIAS

  1. Chtara M, Chaouachi A, Levin GT, Chaouachi M, Chamari K, Amri M, et al. Effect of concurrent endurance and circuit resistance training sequence on muscular strength and power development. J Strength Cond Res. 2008;22(4):1037–45.

¿ES POSIBLE REDUCIR 3 KG DE MASA GRASA EN 4 DÍAS CON EJERCICIO Y RESTRICCIÓN CALÓRICA?

La obesidad puede ser combatida mediante la reducción de la ingesta energética y/o aumentando el gasto de energía para lograr un balance energético negativo, pero, ¿y si combinásemos una restricción calórica severa con un alto volumen de ejercicio diario en un corto espacio de tiempo?

Para responder a esta cuestión, el grupo del Dr. López Cálbet (1) llevó a cabo un protocolo entre 15 voluntarios con sobrepeso (IMC > 25), de 27 a 54 años, con el fin de determinar si es posible en 4 días reducir la masa grasa combinando un programa de restricción calórica y ejercicio de tal manera que supusiera un déficit energético de aproximadamente 5000 kcal/día.

El protocolo se compuso de 5 fases (Figura 1):

  1. Pretest
  2. Caminar y ejercicio en ergómetro de brazos + restricción calórica, durante 4 días
  3. Dieta normal + ejercicio ligero, durante 3 días
  4. 4 semanas después del final de la fase III
  5. 1 año más tarde

fissac _ pérdida de peso y masa grasa

Figura 1. Esquema del protocolo experimental llevado a cabo. RMR: tasa metabólica en reposo; IPAQ: Cuestionario Internacional de Actividad Física; DXA, absorciometría dual de rayos x.

Durante la fase II, los participantes realizaron diariamente 45 minutos de ejercicio en ergómetro de brazos (al 15% de intensidad máxima), seguido de 8 h caminando a 4.5 km/h (35 km/día). Además, un grupo ingirió 0.8 g de sacarosa disuelta en agua/kg de peso (n=7), mientras que el otro grupo tomó 0.8 de proteína de suero de leche g/kg de peso (n=8) proporcionándoles una ingesta total de energía de 3.2 kcal/kg peso al día.

Durante la fase III, los participantes siguieron su dieta habitual (según la evaluación durante el pretest) y no se les permitió caminar más de 10000 pasos al día. El objetivo de esta fase era reponer líquidos y la estabilización del peso corporal.

Los resultados obtenidos nos muestran que después de las fases II, III, IV y V la masa grasa se redujo una media de 2.1, 2.8, 3.8, y 1.9 kg (P <0.05), respectivamente. Curiosamente, la mayor parte de esta reducción se explica por la pérdida de los depósitos adiposos en el tronco, con una marcada disminución de la circunferencia de cintura. Además, después de la fase II, la glucosa sanguínea, la insulina, el colesterol LDL y el total y los triglicéridos se redujeron, mientras que los ácidos grasos libres y el cortisol aumentaron. Asimismo, los niveles séricos de leptina se redujeron en un 64%, 50% y 33%, respectivamente, después de las fases II, III y IV, respectivamente (p <0.05), siendo los efectos similares en ambos grupos.

Por tanto, se demuestra que la masa grasa total se puede reducir aproximadamente 3 kg en 4 días combinando reducción en la ingesta energética y 9 h de ejercicio de baja intensidad diario acompañándose de mejoras en el perfil lipídico en sangre y una reducción rápida y sostenida en los niveles séricos de leptina atenuando la resistencia a la leptina, lo que podría ayudar a mantener el peso corporal.


REFERENCIA

  1. López-Calbet, J. A., Ponce‐González, J. G., Pérez‐Suárez, I., Calle Herrero, J., & Holmberg, H. C. (2015). A time‐efficient reduction of fat mass in 4 days with exercise and caloric restriction. Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports25(2), 223-233.

MARATÓN EN 2:00:00. ¿CUÁL ES EL EQUIVALENTE PARA LA MUJER?

En una entrada anterior intentábamos dar luz al perfil del corredor que conseguiría romper la barrera de las dos horas en maratón. Conseguir tal hazaña no será fácil pero solo es cuestión de tiempo. Los expertos vaticinan que en una horquilla de 10-20 años se conseguirá batir esta marca. La principal característica del corredor que rompa la barrera de las horas será el género: la persona que lo logre será hombre. Los hombres más rápidos superan a las mujeres más veloces debido a las diferencias fisiológicas que determina el sexo, incluyendo un mayor VO2 máximo.

Partiendo de la premisa que será un hombre el que consiga correr la maratón en menos de 2 horas, un artículo muy reciente de Hunter y cols intenta dar respuesta a la pregunta: ¿Cuál es el equivalente para la mujer de las dos horas en maratón y quién conseguirá romper esta barrera? 1

El enfoque más sencillo para determinar el equivalente a las 2 horas en maratón es calcular la diferencia de tiempo basada en las diferencias relativas al sexo en los récords del mundo, en torno al 10%. El actual récord del mundo (WR) es de 2:02:57 en hombres (Dennis Kimetto, 2014) y de 2:15:25en mujeres (Paula Radcliffe, 2003), por lo que el equivalente para mujeres sería de 2:12:00. Sin embargo, varios indicadores sugieren diferencias según el género de entre un 12-13%, por lo que el WR de Radcliffe equivaldría a las dos horas en maratón para mujeres.

fissac _ tiempos mujeres vs hombres

Figura 1. Diferencias según el género en los tiempos de maratón. Velocidad de los 100 mejores tiempos de maratón expresados en % en relación al WR en hombres, mujeres y mujeres excluyendo los 3 mejores tiempos de Radcliffe 1.

El rendimiento de Radcliffe entre los años 2002 y 2005 fue excepcional, pues consiguió los 3 mejores tiempos en maratón por una mujer, y su récord de 2003 todavía sigue vigente 12 años después.

Aunque en corredores de élite las diferencias en el rendimiento de los mejores atletas se relaciona con una mayor economía de carrera, “velocidad crítica” y “umbral anaeróbico” que con un mayor VO2max, en hombres y mujeres tanto la velocidad crítica y umbral, como la economía de carrera son similares. Sin embargo, la diferencias en el rendimiento entre hombres y mujeres se deben principalmente al mayor VO2max en hombres, ya que éstos tienen un corazón más grande, mayor masa muscular, menos % de grasa, mayor concentración de hemoglobina. Los corredores de élite suelen tener un VO2max en torno a 70-85 ml/kg/min mientras que las atletas de élite tienen valores de 60-75 mil/kg/min, un 10-14% menos.

Por ello hay varios aspectos que hacen de Radcliffe una corredora extraordinaria. En primer lugar tiene un VO2max mayor que muchos de sus homólogos, 70 ml/kg/min. Su umbral de lactato se encuentra a una velocidad relativa al VO2max muy alta (18,5 km/h) y se estima que su velocidad crítica es de 19,4 km/h. Además, Raddcliffe tiene unos valores excepcionales de economía de carrera de (175 ml/kg/km) si los comparamos con los valores típicos (200 ml/kg/km).

El WR de Radcliffe tiene visos de que no va a cambiar de manos hasta dentro de varios años, seguramente hasta que una atleta del este de África con una mejor economía de carrera y una mayor velocidad crítica entre en escena.


REFERENCIAS

  1. Hunter, S. K., Joyner, M. J. & Jones, A. M. The two-hour marathon: What’s the equivalent for women? J. Appl. Physiol. 118, 1321–3 (2015).

¿BEBIDAS ISOTÓNICAS O AGUA PARA EVITAR LA DESHIDRATACIÓN?

Mantener unos niveles correctos de hidratación durante el ejercicio es importante en cualquier época del año, pero más en verano cuando las altas temperaturas favorecen la pérdida de líquido mediante un aumento de la transpiración. Por ello, son numerosas las marcas de bebidas deportivas o “isotónicas” existentes en el mercado. Estas bebidas no sólo ayudan a reducir la deshidratación sino que, debido a su contenido en hidratos de carbono, favorecen también el retraso de la fatiga.

Con el fin de evaluar la diferente absorción durante el ejercicio de distintas bebidas deportivas o agua, Hill y colaboradores (1) diseñaron un estudio en el cual administraban un isótopo estable (deuterio) a los sujetos. Este isótopo “marca” la bebida ingerida cuando ésta es absorbida, quedando marcados todos los fluidos corporales. De esta forma, tomando muestras de saliva pudieron determinar el tiempo desde la ingesta de la bebida hasta que ésta es detectable en la saliva así como la cantidad de líquido absorbido.

Para ello, los sujetos acudieron al laboratorio en 4 ocasiones. En cada ocasión realizaron una sesión de ejercicio consistente en 60 minutos al 55% de la frecuencia cardíaca máxima, durante la cual ingirieron la bebida asignada: Tres tipos de bebida deportiva existentes en el mercado (Tabla 1) o agua.

fissac _ ejercicio y bebidas isotónicas

Tabla 1. Composición de las tres bebidas deportivas utilizadas en el estudio.

En este estudio, tanto en reposo como durante el ejercicio, el tiempo en llegar al pico máximo de absorción fue significativamente mayor en el agua que en las bebidas deportivas. Sin embargo, con todas las bebidas el proceso de absorción se completó en tiempos similares. Por lo tanto, parece no haber diferencias en la cantidad de líquido absorbido bebiendo agua o bebidas deportivas. Sin embargo, este tipo de bebidas sí tienen beneficios a la hora de reducir la fatiga por su contenido en carbohidratos (reduciendo la depleción de glucógeno) así como produciendo que se dé antes el pico del ratio de absorción.

fissac _ bebidas isotónicas

Figura 1. Ratio de absorción de las tres bebidas deportivas y el agua durante el ejercicio.

En conclusión, puede ser recomendable ingerir este tipo de bebidas en comparación con el agua, sobre todo en deportes en los que se requiere que el pico de absorción se dé lo más rápidamente posible como en aquellos en los que el tiempo de recuperación es muy breve (por ejemplo como en el caso de deportes de equipo en los que el tiempo para beber y recuperarse es escaso). Además, la mayor palatabilidad de estas bebidas favorece la ingesta de las mismas. Por otro lado, la ingesta de agua junto con carbohidratos de forma no líquida (barritas o geles por ejemplo) podría tener los mismos beneficios en la fatiga en aquellos deportes en los que no se requiere un pico de absorción temprano, como en los deportes individuales de larga duración.


REFERENCIAS

  1. Hill RJ, Bluck LJC, Davies PSW. The hydration ability of three commercially available sports drinks and water. J Sci Med Sport. 2008;11(2):116–23.

SUPLEMENTACIÓN CON CREATINA Y EJERCICIO DE FUERZA EN LA SARCOPENIA EN MAYORES

Como hemos visto en entradas anteriores, la sarcopenia (pérdida de masa y fuerza muscular asociada al envejecimiento) disminuye la capacidad de realizar las actividades de la vida diaria de forma independiente.

La administración de suplementos de creatina podría ser una buena estrategia para luchar contra esta pérdida de masa y fuerza muscular. Sin embargo, el momento de ingestión de la creatina puede ser un factor importante que contribuya a potenciar los beneficios fisiológicos derivados de la suplementación con creatina.

Por ello, recientemente se analizó el efecto de la suplementación con creatina (0.1 g/kg) inmediatamente antes y después de las sesiones de entrenamiento de fuerza en sujetos mayores durante 32 semanas (1). Así, sujetos de entre 50-71 años fueron aleatorizados en 3 grupos:

  • CR-B: creatina antes de la sesión de fuerza y placebo después de ésta.
  • CR-A: placebo antes de la sesión y creatina después.
  • PLA: placebo antes y después de la sesión de fuerza.

Se evaluó composición corporal (tejido magro y tejido graso por medio de DEXA) y fuerza muscular (1-RM en prensa de piernas y press de banca). El programa de entrenamiento de fuerza fue el mismo para los 3 grupos y las sesiones, supervisadas, consistieron en 3 series de 10 repeticiones con 1-2 minutos de descanso entre series a una intensidad correspondiente a 10-RM para cada uno de los 11 ejercicios de los principales grupos musculares de los que se componía la sesión.

Los resultados obtenidos mostraron que tomar creatina inmediatamente después resultó en mayores beneficios sobre la masa magra comparado con el grupo placebo.

fissac _ sarcopenia

Figura 1. Cambios en masa magra (media postest – media pretest) en los 3 grupos estudiados.

Además, la suplementación con creatina, independientemente del momento de la ingestión, incrementó la fuerza muscular más que el placebo. Por tanto, comparado con ejercicio de fuerza sólo, la suplementación con creatina incrementa la masa muscular, con mayores ganancias en tejido magro tomando la creatina inmediatamente después del entrenamiento.

fissac _ press de banca

Figura 2. Cambios en fuerza de prensa de piernas (media postest – media pretest) en los 3 grupos estudiados.

fissac _ prensa de piernas

Figura 3. Cambios en fuerza de press de banca (media postest – media pretest) en los 3 grupos estudiados.

Desde una perspectiva de envejecimiento saludable, estos efectos positivos de la creatina son de especial relevancia clínica ya que el incremento de masa y fuerza muscular permiten una mayor funcionalidad en los mayores. Por lo tanto, la mejora de la salud muscular en este grupo de población debe considerarse parte fundamental dentro de cualquier programa de prevención.


REFERENCIAS

Candow, D. G., Vogt, E., Johannsmeyer, S., Forbes, S. C., & Farthing, J. P. (2015). Strategic creatine supplementation and resistance training in healthy older adults. Applied Physiology, Nutrition, and Metabolism40(999), 1-6.