IMPORTANCIA DE LA RESPUESTA HORMONAL AL EJERCICIO DE FUERZA PARA EL TRATAMIENTO DE LA OBESIDAD EN NIÑOS

Durante la infancia, el ejercicio físico es considerado un estímulo fundamental al provocar respuestas adaptativas positivas para un crecimiento y una salud normales, siendo muchas de estas adaptaciones reguladas por las hormonas liberadas durante o después del ejercicio.

El ejercicio de fuerza en niños y adolescentes promueve beneficios como una mejora de la composición corporal, de la fuerza y la potencia muscular, de la capacidad cardiovascular, del perfil metabólico y de la salud mental, entre otros.

La obesidad y el sobrepeso, las cuales afectan al 9,6% y al 18,3%, respectivamente, de los 5.495 menores de edad (entre 0 y 14 años) analizados para la Encuesta Nacional de Salud (2012), producen alteraciones sobre la función del sistema endocrino. En adultos, por ejemplo, se ha constatado que la obesidad altera las respuestas hormonales secundarias al ejercicio de fuerza (1,2), mientras que en niños existe poca información al respecto.

Por ello, investigadores de la California State University (3) analizaron los cambios hormonales en respuesta a una sesión de ejercicio de fuerza de baja-moderada intensidad en niños (de 9 años aproximadamente) delgados (porcentaje de grasa inferior al percentil 85) y obesos (porcentaje de grasa superior al percentil 95) así como en adultos delgados (23 años y porcentaje de grasa inferior al 25%). Se extrajeron muestras de sangre al inicio de la sesión, inmediatamente después y a los 15’ y 60’ post-ejercicio.

Se halló un mayor incremento en la noradrenalina en los adultos debido probablemente a la implicación de una mayor masa muscular, mientras que los niños obesos presentaron un mayor aumento que los delgados. A pesar de que los niños obesos y los delgados tienen similar masa muscular, esta mayor presencia de noradrenalina observada en los niños obesos podría deberse a una mayor activación de músculos accesorios. En cuanto a la respuesta de la adrenalina al ejercicio, no se hallaron diferencias entre adultos y niños sugiriendo, en base a una similar frecuencia cardíaca y percepción subjetiva del esfuerzo alcanzadas, una análoga intensidad relativa en los 3 grupos.

Se dio un aumento en la hormona del crecimiento (GH) en respuesta al ejercicio en los 3 grupos. Sin embargo, el incremento de GH fue menor que en estudios previos (4), lo que podría deberse a una insuficiente intensidad del ejercicio. No obstante, las concentraciones alcanzadas de GH fueron comparables a pequeñas dosis de GH recombinante (forma sintética de la GH) utilizadas en los niños (5). Además, la adiposidad fue el único factor que afectó la liberación de la GH, alcanzándose las menores concentraciones en los niños obesos.

También se observó un pequeño incremento en la concentración del factor de crecimiento similar a la insulina-1 (IGF-1) en los 3 grupos. El aumento en IGF-1 tanto en niños como en adultos era esperable al ser la IGF-1 liberada durante la contracción del músculo esquelético.

Por tanto, observamos algunas diferencias en la respuesta hormonal entre los adultos y los niños, probablemente relacionadas con la activación de la masa muscular implicada, como en el caso de la norepinefrina, y entre obesos y delgados, como ocurre con la GH y la norepinefrina nuevamente. Ya que la GH es vital para que los niños alcancen una composición corporal y estatura normales, estos resultados acentúan la importancia de la prevención y tratamiento de la obesidad infantil a partir de la combinación de un adecuado programa de ejercicio físico, tanto aeróbico como de fuerza, y control nutricional.


REFERENCIAS

  1. Chatzinikolaou, A., Fatouros, I., Petridou, A., Jamurtas, A., Avloniti, A., Douroudos, I., … & Mitrakou, A. (2008). Adipose tissue lipolysis is upregulated in lean and obese men during acute resistance exercise. Diabetes Care, 31(7), 1397-1399.
  2. Ormsbee, M. J., Choi, M. D., Medlin, J. K., Geyer, G. H., Trantham, L. H., Dubis, G. S., & Hickner, R. C. (2009). Regulation of fat metabolism during resistance exercise in sedentary lean and obese men. Journal of Applied Physiology, 106(5), 1529-1537.
  3. Rubin, D. A., Castner, D. M., Pham, H., Ng, J., Adams, E., & Judelson, D. A. (2014). Hormonal and Metabolic Responses to a Resistance Exercise Protocol in Lean Children, Obese Children, and Lean Adults. Pediatric exercise science, 26(4).
  4. Pullinen, T., Mero, A., MacDonald, E., Pakarinen, A., & Komi, P. V. (1998). Plasma catecholamine and serum testosterone responses to four units of resistance exercise in young and adult male athletes. European journal of applied physiology and occupational physiology, 77(5), 413-420.
  5. Veldhuis, J. D., Roemmich, J. N., Richmond, E. J., Rogol, A. D., Lovejoy, J. C., Sheffield-Moore, M., … & Bowers, C. Y. (2005). Endocrine control of body composition in infancy, childhood, and puberty. Endocrine Reviews, 26(1), 114-146.

MARATÓN Y DAÑO CARDÍACO ¿DE VERDAD ESTÁS PREPARADO?

Hemos mencionado en incontables ocasiones los importantes beneficios que aporta a nuestro organismo la incorporación del ejercicio físico a nuestra rutina diaria. Sin embargo, debemos ser conscientes de que el ejercicio físico extenuante o intenso realizado sin una adecuada preparación previa puede ser peligroso.

Según la Sociedad Española de Cardiología fallecen por muerte súbita aproximadamente 120 deportistas al año en nuestro país. Además, más allá de la muerte súbita, debemos tener en cuenta que el ejercicio extenuante puede provocar daño cardíaco sin llegar a provocar la muerte del deportista, alterando la función y la estructura cardiovascular. Con el fin de evaluar la prevalencia de daño cardiaco en corredores de larga distancia, un estudio publicado en el Canadian Journal of Cardiology [1] evaluó la función y estructura cardiovascular (mediante ecocardiografía) así como diversos parámetros sanguíneos en sujetos de distinto nivel físico antes y después de correr un maratón.

En dicho estudio se observó que los niveles de Troponina T (marcador de daño cardíaco) eran menores en aquellos sujetos que habían entrenado mayor número de kilómetros y en aquellos que tenían mejor capacidad física (VO2max). El esfuerzo supuso además en general diversos cambios a nivel estructural (aumento de volumen de aurículas y de ventrículo derecho) y funcional (disminución de la función de ambos ventrículos). En todos los deportistas disminuyó la perfusión miocárdica y la mayoría de corredores (17 de 20) desarrollaron edema en al menos un segmento del corazón. Al igual que ocurría con los niveles de Troponina T, se observó una mayor afectación de la función del ventrículo izquierdo (fracción de eyección), una mayor presencia de segmentos afectados por edema, y una mayor reducción en la perfusión miocárdica en aquellos deportistas con menor volumen de entrenamiento y forma física.

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Fig. 1. Se observó una mayor disminución en la función cardíaca en aquellos sujetos con menor forma física y menor volumen de entrenamiento.

Por lo tanto, los resultados de este estudio muestran la importancia de una adecuada preparación antes de enfrentarse a ejercicios extenuantes como un maratón. Vemos como en los últimos años los corredores avanzan rápidamente en sus objetivos hacia distancias más largas, siendo ya común que corredores con apenas un par de años de experiencia o con una baja forma física se enfrenten a pruebas tan duras como ultra-trails o ironman. Debemos ser especialmente cautelosos a la hora de elegir nuestros objetivos deportivos, ya que sin la forma física y la preparación necesaria podemos estar poniendo en peligro nuestra salud.

Por último, remarcar la importancia de un adecuado control médico (prueba de esfuerzo, ecocardiograma…) para poder diagnosticar posibles patologías que puedan ser desencadenadas con el ejercicio, control nutricional para evitar situaciones (ej. Hiponatremia) que puedan aumentar las probabilidades de un evento cardiovascular y la importancia de un profesional de la actividad física para controlar que la preparación ha sido adecuada.


REFERENCIA

  1. Gaudreault V, Tizon-Marcos H, Poirier P, Pibarot P, Gilbert P, Amyot M, Rodés-Cabau J, Després JP, Bertrand O, Larose E. Transient Myocardial Tissue and Function Changes During a Marathon in Less Fit Marathon Runners. Can J Cardiol. 2013;29(10):1269–76.

¿QUÉ EFECTOS APORTA EL CONSUMO DE PROTEÍNAS AL ENTRENAMIENTO DE FUERZA EN LOS MAYORES?

El consumo de proteínas tras el entrenamiento de fuerza aumenta la síntesis de proteína a la vez que inhibe la degradación proteica muscular. Por ello, numerosos deportistas recreacionales y de competición consumen suplementos de proteína durante y/o después de las sesiones de entrenamiento.

Más allá del efecto sobre la arquitectura y el rendimiento muscular, los beneficios del consumo de proteínas sobre las respuestas adaptativas del músculo esquelético al entrenamiento de fuerza tienen especial relevancia clínica. Así, la progresiva pérdida de masa y fuerza muscular asociada al envejecimiento, la sarcopenia, conduce a una posterior pérdida de capacidad funcional con el consiguiente incremento en el riesgo de caídas así como a una mayor susceptibilidad ante las enfermedades crónicas. En este sentido, el ejercicio físico, especialmente el de fuerza, y un adecuado programa nutricional son las estrategias de intervención más efectivas para prevenir o, incluso, revertir esa reducción en la masa y fuerza muscular que se produce con el envejecimiento.

Sin embargo, existe cierta controversia sobre los beneficios adicionales de la suplementación de proteína en el incremento de la masa y la fuerza muscular post-entrenamiento. Mientras algunos estudios registraron mejoras en el músculo, en el tamaño de las fibras musculares y/o en la fuerza después del consumo de proteínas durante un programa de entrenamiento de fuerza (1,2), otros no pudieron confirmar dichos efectos (3,4). Esta discrepancia en los resultados podría atribuirse a las numerosas diferencias en el diseño de las variables de los distintos estudios, incluyendo la duración de la intervención, el nivel previo de entrenamiento de los participantes, la edad de estos, así como la cantidad, el tipo y el momento de la ingesta de las proteínas.

Para esclarecer esta cuestión, recientemente se ha llevado a cabo un meta-análisis (5) donde se trató de evaluar si la suplementación con proteínas proporcionaba beneficios adicionales sobre la respuesta adaptativa del músculo a un programa de entrenamiento de fuerza en mayores sanos. Los estudios analizados debían incluir un grupo que se suplementara o consumiera una dieta rica en proteínas (> 1,2 g/kg de peso corporal/día) junto con un programa de entrenamiento de fuerza durante al menos 6 semanas y con un mínimo de 2 sesiones/semana.

Los resultados hallados nos muestran que, efectivamente, la suplementación con proteína junto con un programa de entrenamiento de fuerza (≥ 6 semanas) incrementó significativamente las mejoras en la masa muscular (0,48 kg; +38%) y la fuerza muscular evaluada a través de 1-RM en prensa de piernas (13,1 kg; +33%) con respecto a las obtenidas con el entrenamiento de fuerza sin suplementación.

Por tanto, se confirma que la suplementación con proteínas aumenta la respuesta adaptativa del músculo esquelético al entrenamiento de fuerza, lo que se traducirá en una mejora de los beneficios sobre la masa y la fuerza muscular obtenidos únicamente con el entrenamiento. Estas mejoras permitirán a los mayores recuperar más rápidamente su capacidad funcional, reduciendo con ello el riesgo de caídas y, por tanto de fracturas, además de promover un estilo de vida más activo e independiente, favoreciendo un envejecimiento saludable.


REFERENCIAS

  1. Kerksick, C. M., Rasmussen, C. J., Lancaster, S. L., Magu, B., Smith, P., Melton, C., … & Kreider, R. B. (2006). The effects of protein and amino acid supplementation on performance and training adaptations during ten weeks of resistance training. The Journal of Strength & Conditioning Research, 20(3), 643-653.
  2. Josse, A. R., Tang, J. E., Tarnopolsky, M. A., & Phillips, S. M. (2010). Body composition and strength changes in women with milk and resistance exercise. Med Sci Sports Exerc, 42(6), 1122-1130.
  3. Bemben, M. G., Witten, M. S., Carter, J. M., Eliot, K. A., Knehans, A. W., & Bemben, D. A. (2010). The effects of supplementation with creatine and protein on muscle strength following a traditional resistance training program in middle-aged and older men. The journal of nutrition, health & aging, 14(2), 155-159.
  4. Verdijk, L. B., Jonkers, R. A., Gleeson, B. G., Beelen, M., Meijer, K., Savelberg, H. H., … & van Loon, L. J. (2009). Protein supplementation before and after exercise does not further augment skeletal muscle hypertrophy after resistance training in elderly men. The American journal of clinical nutrition, 89(2), 608-616.
  5. Cermak, N. M., de Groot, L. C., Saris, W. H., & van Loon, L. J. (2012). Protein supplementation augments the adaptive response of skeletal muscle to resistance-type exercise training: a meta-analysis. The American journal of clinical nutrition, 96(6), 1454-1464.

ESTIMULACIÓN CEREBRAL, UNA NUEVA TERAPIA PARA EL CONTROL DEL PESO CORPORAL

En los últimos años está siendo ampliamente estudiado el papel de la activación de determinadas zonas de la corteza cerebral en el deseo de comer. En concreto, se ha observado que un aumento en la activación de la corteza prefrontal dorsolateral -relacionada con el control inhibitorio y el circuito de recompensa- está asociado a un menor deseo de comer, teniendo por tanto este hecho una gran importancia en el mantenimiento del peso corporal a través de un mayor control de la dieta.

Teniendo en cuenta que una mayor activación de la corteza prefrontal se asocia a una mayor capacidad para controlar nuestras decisiones respecto a la comida, un estudio piloto en 9 sujetos obesos (IMC=38±7; Grasa=45±8%) publicado el año pasado en la prestigiosa revista Obesity (1) evaluó el posible papel de la estimulación transcraneal de esta zona de la corteza cerebral en la regulación del apetito.

La estimulación transcraneal de corriente continua (tDCS por sus siglas en inglés) es una técnica muy novedosa y que está siendo investigada en campos tan diversos como el tratamiento de la depresión y el dolor o la mejora del rendimiento deportivo, además del control de diversas conductas como el consumo de drogas. Esta técnica se basa en la colocación de dos electrodos sobre el cuero cabelludo que generan un campo eléctrico de baja intensidad en la zona estimulada, aumentando así la neuromodulación (excitabilidad) y la plasticidad cerebral.

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Fig. 1. Un sistema de estimulación a nivel usuario con forma de cascos está siendo utilizado recientemente en el campo deportivo para mejorar el rendimiento.

Tras una primera fase de estabilización de ingesta y peso corporal, los sujetos fueron sometidos a tres sesiones de 40 minutos de tDCS catodal (disminuye excitación) o a tres sesiones de estimulación placebo (electrodos que no generaban corriente) en días consecutivos. Tras estos tres días se permitió a los sujetos comer lo que quisiesen durante 5 días, cuantificándose todo lo que comían así como el peso corporal. En una segunda parte del estudio se repitieron todos los procedimientos, pero en este caso, para aumentar la modulación o excitabilidad, la estimulación fue anodal (del ánodo al cátodo) en vez de catodal (la corriente va del cátodo al ánodo)

Los resultados muestran como los sujetos estimulados con corriente anodal tendían a consumir menos calorías (-700 kcal aprox), disminuyendo especialmente aquellas que provenían de grasas y de refrescos azucarados. Además, los sujetos estimulados con corriente anodal perdieron algo de peso mientras que los estimulados con corriente catodal no (incluso tendieron a aumentar un 0,6 %).

Por lo tanto, en base a estos resultados se pueden observar potenciales beneficios de la tDCS para estimular aquella zona de la corteza cerebral responsable del control de la ansiedad por comer, lo cual se traduce en una menor ingesta calórica o en mayor facilidad para seguir una dieta. No obstante, la escasa duración del estudio (5 días) impide sacar conclusiones sobre los efectos a largo plazo en el peso corporal. Debemos ser conscientes de la posible ayuda que puede suponer esta técnica para aquellas personas con dificultad para controlar sus hábitos alimenticios, aunque siempre deberá primar el tratamiento psicológico habitual así como unos hábitos de vida saludables por encima de otras técnicas más invasivas (aunque seguras). Por último, es importante remarcar que el sobrepeso y la obesidad pueden ser consecuencia de factores tanto conductuales como no conductuales, estando condicionado por factores desde metabólicos hasta psicológicos. Por lo tanto, esta técnica podrá facilitar la pérdida de peso en algunas personas (aquellas con mayor dificultad para controlar sus hábitos alimenticios), pero no en otras.


REFERENCIA

1.             Gluck ME, Alonso-Alonso M, Piaggi P, Weise CM, Jumpertz-Von Schwartzenberg R, Reinhardt M, Wassermann EM, Venti CA, Votruba SB, Krakoff J. Neuromodulation targeted to the prefrontal cortex induces changes in energy intake and weight loss in obesity. Obesity. 2015;23(11):2149–56.

LOS DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO VIVEN MÁS QUE LA POBLACIÓN GENERAL

Los beneficios del ejercicio físico (bien realizado) sobre la salud son incuestionables. Así, se ha asociado con un menor riesgo de mortalidad por cualquier causa, además de desempeñar un rol clave tanto en la prevención como en la rehabilitación de enfermedades como el accidente cerebrovascular, el síndrome metabólico, diferentes tipos de cáncer, la depresión, la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardiovasculares.

Sin embargo, de un tiempo a esta parte viene existiendo cierta controversia acerca de los efectos a largo plazo sobre la salud de altos volúmenes de ejercicio y a gran intensidad en los deportistas de alta competición. El debate viene alimentado por los últimos casos de muerte súbita en jóvenes deportistas. Por ejemplo, casos como los de Antonio Puerta, Dani Jarque o Marc Vivien Foe en el fútbol, Wes Leonard, jugador de baloncesto de 16 años que, tras conseguir la canasta decisiva para su equipo, cayó desplomado por un ataque al corazón y falleció, o el dramático caso de un equipo de rugby inglés que perdió a dos jugadores en tan solo seis meses por sendos paros cardiacos, nos sacudieron e hicieron cuestionarnos hasta qué punto el deporte de competición puede favorecer la aparición de muerte súbita.

Para intentar esclarecer este aspecto, el grupo de investigación de Alejandro Lucía, doctor en Medicina, catedrático de Fisiología del Ejercicio e investigador de la Universidad Europea de Madrid, llevó a cabo un meta-análisis entre 10 estudios de cohorte, incluyendo a un total de 42087 deportistas (707 mujeres) de alto nivel.

Los resultados no dejaron lugar a dudas, hallando que estos deportistas viven más que la población general. En concreto, se obtuvo que tienen un 40% menor riesgo de mortalidad por cáncer y un 27% menor por enfermedad cardiovascular que la población general. Se sugiere que los beneficios sobre la salud del ejercicio físico, particularmente reduciendo el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular y cáncer, no se limitan a dosis moderadas, sino que aquellos con los mayores niveles de ejercicio físico, como son los deportistas de alto rendimiento, obtienen un efecto protector adicional sobre la salud y la longevidad.

Por tanto, los casos de muerte súbita citados, así como muchos otros ocurridos en deportistas, por supuesto que han de tenerse en consideración y nos deben servir para enfatizar la importancia de la prevención, pero no deben dar lugar a avivar el debate sobre la idoneidad del deporte de rendimiento desde edades tempranas, pues han sido sobradamente constatados sus beneficios a distintos niveles.

REFERENCIAS:

Garatachea, N., Santos-Lozano, A., Sanchis-Gomar, F., Fiuza-Luces, C., Pareja-Galeano, H., Emanuele, E., & Lucia, A. (2014). Elite athletes live longer than the general population: a meta-analysis. Mayo Clinic Proceedings, 89 (9), 1195-1200.

¿ES LA SUPLEMENTACIÓN CON CREATINA ÚTIL EN DEPORTES DE RESISTENCIA?

La creatina es uno de los suplementos más populares entre aquellos deportistas que buscan mejorar su fuerza o explosividad, así como en aquellos que buscan hipertrofiar con fines estéticos al aumentar la retención de líquido intracelular. Su eficacia en este tipo de ejercicios de corta intensidad se debe a que mejora la disponibilidad de energía (ATP) de forma rápida, ya que la fosfocreatina (PCr) se disocia cediendo un fosfágeno (P) que puede unirse a una molécula de ADP, formando así ATP. Sin embargo, pese a que su uso está muy extendido en deportes de corta duración, pocos son los deportistas de resistencia que valoran su ingesta para mejorar el rendimiento en esfuerzos de larga duración.

El rendimiento en esfuerzos de larga duración está altamente condicionado por la disponibilidad de glucógeno, ya que cuando este sustrato se agota aparece la fatiga (el denominado muro o pájara), especialmente cuando el metabolismo de las grasas es poco eficiente. En un muy reciente estudio [1] se evaluó el posible efecto de la suplementación con creatina en la reposición de los depósitos de glucógeno tras el esfuerzo. En él, tras realizar una sesión de ejercicio en la que disminuían los depósitos de glucógeno (pedalear hasta el agotamiento al 70% VO2max), los sujetos se suplementaban durante 6 días con creatina (20 gr/día) o placebo junto con una dieta alta en carbohidratos (>80%). Los resultados mostraron que la suplementación con creatina, además de aumentar los depósitos de PCr y creatina libre, aumentó los depósitos de glucógeno en comparación con el grupo placebo desde el primer día de suplementación, manteniéndose en los 5 días posteriores. Por lo tanto, la suplementación con creatina -junto con la ingesta adecuada de carbohidratos- parece una estrategia eficaz para mejorar los procesos de recuperación entre entrenamientos o de cara a una competición.

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Fig. 1. La suplementación con creatina podría ser de gran utilidad para la recuperación de los depósitos de glucógeno entre sesiones, especialmente en aquellos deportes en los que se compite por etapas como el ciclismo.

Otros estudios han querido evaluar si esa mejora en el contenido de glucógeno tras la suplementación con proteína y carbohidratos se transforma realmente en un mejor rendimiento en deportes de resistencia. Así, un estudio [2] realizado en remeros de élite constató que, tras 7 días de entrenamiento junto con suplementación con creatina o placebo, el grupo que había consumido creatina aumentaba su umbral láctico en un test incremental (de 314,3 ± 5,0 a 335,6 ± 7,1 W) además del rendimiento en un test de alta intensidad.

Por otro lado, otro estudió en corredores [3] mostró que los niveles de lactato como respuesta a una carrera de 60 minutos al 60-75% VO2max eran menores tras suplementación con creatina, lo que sugiere que se disminuyó la degradación de glucógeno durante el ejercicio. No obstante, estos autores no aportan datos sobre los efectos en el rendimiento en este esfuerzo. Por último, un estudio en ciclistas [4] evaluó el efecto de la suplementación con creatina en el rendimiento en sprint tras dos horas de pedaleo al 60% VO2max encontrando un aumento del 33% en el rendimiento tanto en el grupo placebo como en el tratado, pese a que solo en el grupo tratado se obtuvieron mejoras a nivel de eficiencia metabólica (menor consumo de oxígeno para cargas submáximas).

En resumen, parece que la suplementación con creatina debe ser una herramienta a tener en cuenta tanto en deportes de alta intensidad y corta duración, donde ya es muy popular, como en deportes de larga duración, donde puede ayudar en los procesos de recuperación para posteriores entrenamientos así como mejorar el rendimiento. No obstante, hay que tener en cuenta posibles efectos negativos como un aumento de peso por la mayor acumulación de líquido intracelular, algo que podría llegar a afectar el rendimiento en aquellas disciplinas en las que el peso juegue un papel fundamental.


RERERENCIAS

  1. Roberts PA, Fox J, Peirce N, Jones SW, Casey A, Greenhaff PL. Creatine ingestion augments dietary carbohydrate mediated muscle glycogen supercompensation during the initial 24 h of recovery following prolonged exhaustive exercise in humans. Amino Acids [Internet]. 2016;48(8):1831–42. Available from: http://link.springer.com/10.1007/s00726-016-2252-x
  2. Chwalbiñska-Moneta J. Effect of creatine supplementation on aerobic performance and anaerobic capacity in elite rowers in the course of endurance training. Int J Sport Nutr Exerc Metab. 2003;13(2):173–83.
  3. Tang FC, Chan CC, Kuo PL. Contribution of creatine to protein homeostasis in athletes after endurance and sprint running. Eur J Nutr. 2014;53(1):61–71.
  4. Hickner RC, Dyck DJ, Sklar J, Hatley H, Byrd P. Effect of 28 days of creatine ingestion on muscle metabolism and performance of a simulated cycling road race. J Int Soc Sports Nutr. 2010;7:26.