MÁS MÚSCULO = MÁS VIDA, MÁS SALUD Y MEJOR PRONÓSTICO DURANTE LA QUIMIOTERAPIA

Tanto la masa muscular como los niveles de fuerza son potentes predictores de salud y calidad de vida. El entrenamiento de fuerza está cobrando cada vez más relevancia. Si nos pudiéramos decantar por algún ejercicio físico éste tendría que ser el primordial.

En cuanto a la masa muscular nos gustaría destacar la importancia que tiene durante el tratamiento de quimioterapia y cómo se considera un potente predictor de toxicidad.

Se ha visto en varios estudios que aquellos pacientes sarcopénicos (aquellos que poseen una cantidad de masa muscular por debajo de un límite que no es saludable) no son capaces de terminar los tratamientos de quimioterapia a las dosis pautadas debido a que presentan mayor toxicidad. Por el contrario, aquellos pacientes no sarcopénicos tuvieron mayor tasa de éxito y finalización de los tratamientos, ya que pudieron recibir toda la terapia pautada (Prado et al., 2009). Con esto se demuestra la relevancia de no caer en niveles de sarcopenia y menos caquexia, que es como se denomina al estado extremo de pérdida de masa muscular y delgadez. Así, otros estudios también han mostrado una clara asociación entre la disfunción muscular con resultados clínicos críticos (Christensen et al., 2014, Tsai et al., 2012).

Mantener los niveles de fuerza y de masa muscular por encima de unos valores determinados es fundamental. Deberíamos centrarnos no solo en estar en rangos mínimos o de normalidad y supuestamente saludables, sino en alcanzar niveles óptimos y que nos prevengan en mayor grado de la enfermedad. Esto se debe a que con la edad y el proceso de envejecimiento se va perdiendo masa muscular y fuerza, más aún si no entrenamos esta cualidad. En el caso de las personas con cáncer que se encuentran con terapia de deprivación hormonal es algo que va a ocurrir de forma más acusada, ya que las hormonas, tanto estrógenos como testosterona, poseen propiedades anabólicas que favorecen la síntesis proteica (Dawn et al., 2010)

Es por esto que el ejercicio físico es indispensable durante la fase de tratamiento y más en concreto el entrenamiento neuromuscular o de fuerza, que es el que produce los mayores aumentos en la masa muscular y en los valores de fuerza muscular de manera segura y eficaz (Westcott et al., 2012, Pedersen et al., 2015, Christensen et al., 2014). En varios estudios se ha visto la eficacia de cómo el ejercicio de fuerza es capaz incluso de aumentar los niveles de masa muscular en personas con cáncer que están recibiendo terapia de deprivación androgénica (Galvão et al., 2006).

Este último punto es muy relevante, ya que los propios tratamientos además de la enfermedad generan un catabolismo exacerbado, el cual lleva al paciente a un estado de sarcopenia más acusado durante las terapias y tras acabar éstas (Awad et al., 2012, Wei et al., 2013), generando peor pronóstico clínico, peor calidad de vida y menor tasa de supervivencia.


REFERENCIAS

  1. Prado CM, Baracos VE, McCargar LJ, Reiman T, Mourtzakis M, Tonkin K, Mackey JR, Koski S, Pituskin E, Sawyer MB. Sarcopenia as a determinant of chemotherapy toxicity and time to tumor progression in metastatic breast cancer patients receiving capecitabine treatment. Clin Cancer Res. 2009 Apr 15;15(8):2920-6
  2. Westcott WL. Resistance training is medicine: effects of strength training on health. Curr Sports Med Rep. 2012 Jul-Aug;11(4):209-16
  3. Christensen JF, Jones LW, Tolver A, Jørgensen LW, Andersen JL, Adamsen L, Højman P, Nielsen RH, Rørth M, Daugaard G. Safety and efficacy of resistance training in germ cell cancer patients undergoing chemotherapy: a randomized controlled trial. Br J Cancer. 2014 Jul 8;111(1):8-16
  4. Pedersen BK & Saltin B. Exercise as medicine – evidence for prescribing exercise as therapy in 26 different chronic diseases. Scand J Med Sci Sports. 2015 Dec;25 Suppl 3:1-72
  5. Tsai S. Importance of lean body mass in the oncologic patient. Nutr Clin Pract. 2012 Oct;27(5):593-8
  6. Awad S, Tan BH, Cui H, Bhalla A, Fearon KC, Parsons SL, Catton JA, Lobo DN. Marked changes in body composition following neoadjuvant chemotherapy for oesophagogastric cancer. Clin Nutr. 2012 Feb;31(1):74-7
  7. Wei A. He, Emanuele Berardi, Veronica M. Cardillo, Swarnali Acharyya, Paola Aulino, Jennifer Thomas-Ahner, Jingxin Wang, Mark Bloomston, Peter Muscarella, Peter Nau, Nilay Shah, Matthew E.R. Butchbach, Katherine Ladner, Sergio Adamo, Michael A. Rudnicki, Charles Keller, Dario Coletti, Federica Montanaro, Denis C. Guttridge. NF-κB–mediated Pax7 dysregulation in the muscle microenvironment promotes cancer cachexia. Journal of Clinical Investigation, 2013
  8. Galvão DA,Nosaka KTaaffe DRSpry NKristjanson LJMcGuigan MRSuzuki KYamaya KNewton RU. Resistance training and reduction of treatment side effects in prostate cancer patients. Med Sci Sports Exerc. 2006 Dec;38(12):2045-52.
  9. Dawn A. Lowe,Kristen A. BaltgalvisSarah M. Greising. Mechanisms behind Estrogens’ Beneficial Effect on Muscle Strength in Females. Exerc Sport Sci Rev. 2010 Apr; 38(2): 61–67.

LA CAFEÍNA, ¿EL SUPLEMENTO IDEAL SEA CUAL SEA TU DEPORTE?

Los deportistas acuden a menudo a la toma de suplementos para la mejora del rendimiento. La cafeína es la sustancia farmacológica y psicoactiva más consumida por la población. Sin embargo, su uso para la mejora del rendimiento deportivo no está tan extendido como el de otros suplementos con una eficacia menos contrastada científicamente.

Un meta-análisis 1 que incluyó 21 estudios (33 tratamientos) evaluó el efecto de la toma de cafeína en el rendimiento en deportes de resistencia. Para ello, se analizaron solo aquellos estudios que incluían un time-trial superior a 5 minutos (por ejemplo, carrera de 10 km). Dichos autores encontraron que el consumo de cafeína (3-6 mg/kg) de forma previa al ejercicio (menos de 60 minutos antes) mejoraba el rendimiento posterior en un 3.2% de media, siendo la mejora aún mayor si además se consumía cafeína durante el propio ejercicio.

La cafeína no sólo podría ser útil en deportes de resistencia, sino que la suplementación con este compuesto ha mostrado aumentar también el rendimiento en deportes de alta intensidad. Así, un estudio realizado en nadadores encontró que el consumo de cafeína (en torno a 4,3 mg/kg) aumentaba el rendimiento en dos series de 100 m de nado libre, aunque lo hacía sólo en los nadadores entrenados 2.

Por último, la cafeína se ha mostrado también como una posible ayuda ergogénica en deportes de fuerza. La suplementación con cafeína (5 mg/kg) 1 hora antes del entrenamiento de fuerza aumenta el número de repeticiones que se pueden realizar hasta el fallo sin alterar la percepción del esfuerzo, mejorando el estado de ánimo y disminuyendo la fatiga 3. Por lo tanto, la suplementación con cafeína puede ser útil para aumentar el volumen de entrenamiento y con ello el tiempo bajo tensión, la respuesta hormonal y consiguientemente la respuesta hipertrófica.

En conclusión, la cafeína podría ser una importante ayuda ergogénica en distintos ámbitos deportivos, desde el deporte de resistencia al facilitar el consumo de ácidos grasos hasta el rendimiento en sprint al estimular el sistema nervioso simpático o al rendimiento en deportes de fuerza por su función analgésica. Es importante remarcar que su toma debe ser controlada en ciertas poblaciones debido a sus efectos sobre el sistema cardiovascular (respuesta aguda hipertensiva y taquicárdica). Además, sus efectos pueden depender de cómo de acostumbrado esté el deportista a su toma y del nivel de rendimiento. Sin embargo, por lo general este suplemento es altamente eficaz, barato, seguro y de fácil acceso. No obstante, muchos deportistas recreacionales siguen utilizando otros suplementos más caros y con menos garantía de seguridad y eficacia.


REFERENCIAS

  1. Ganio MS, Klau JF, Casa DJ, et al. Effect of caffeine on sport-specific endurance performance: a systematic review. J Strength Cond Res. 2009;23:315–324. Doi: 10.1519/JSC.0b013e31818b979a.
  2. Collomp K, Ahmaidi S, Chatard J, et al. Applied Physiology in trained and untrained swimmers. Eur J Appl Physiol. 1992;64:377–380.
  3. Duncan MJ, Oxford SW. The effect of caffeine ingestion on mood state and bench press performance to failure. J Strength Cond Res. 2011;25:178–185. Doi: 10.1519/JSC.0b013e318201bddb.

EFECTOS DEL ENTRENAMIENTO DE FUERZA SOBRE EL RENDIMIENTO EN NIÑOS

Un programa de entrenamiento de fuerza correctamente supervisado y prescrito es un método seguro y efectivo para mejorar el rendimiento físico en niños. Factores como la edad, el género y la modalidad deportiva influyen en los efectos del entrenamiento de fuerza. Sin embargo, disponemos de poca información contrastada respecto a cuál debe ser la prescripción correcta del entrenamiento para optimizar sus efectos. Esto es fundamental, ya que, por ejemplo, la dosis óptima para producir mejoras sobre las capacidades físicas probablemente sea diferente en función del nivel de entrenamiento de los niños (1). Además las recomendaciones de las que disponemos se suelen basar principalmente en opiniones de expertos y no en los resultados de estudios científicos.

Por ello, una reciente revisión sistemática con meta-análisis ha analizado la efectividad de diferentes programas de entrenamiento de fuerza sobre el rendimiento físico en niños y adolescentes deportistas, teniendo en cuenta variables como la edad, el género y el tipo de deporte practicado (2). 43 estudios cumplieron los criterios de inclusión y un total de 1558 niños y adolescentes (6-18 años) participaron, de los cuales 891 realizaron entrenamiento de fuerza.

Los principales resultados hallados muestran que las principales mejoras del entrenamiento de fuerza se producen sobre la fuerza muscular y el salto vertical. Asimismo se obtuvieron ligeros beneficios sobre la velocidad lineal, la agilidad y el rendimiento específico para cada deporte, estando mediados estos efectos por el género y el tipo de entrenamiento de fuerza realizado.

Además se halló que los programas más efectivos fueron los que comprendieron un periodo de entrenamiento mayor de 23 semanas, incluyendo 5 series por ejercicio, 6-8 repeticiones por serie, con una intensidad de ejercicio de entre 80-89% 1-RM y descansos entre series de 3-4 minutos. Por último, los programas de ejercicios con peso libre fueron los más efectivos para aumentar la fuerza muscular. No obstante, estas pautas de entrenamiento deberán individualizarse en función del nivel de entrenamiento, las habilidades y los objetivos de los diferentes sujetos.

Por tanto, se recomienda la inclusión de entrenamiento de fuerza como parte importante del entrenamiento de jóvenes deportistas con el fin de mejorar la fuerza y en general el rendimiento deportivo, principalmente, priorizando el entrenamiento con pocas repeticiones y mayor intensidad para acentuar los beneficios en el rendimiento físico. Estos efectos sobre el rendimiento deportivo se unen a los importantes beneficios para la salud que aporta el entrenamiento de fuerza en niños.


REFERENCIAS

  1. Faigenbaum, A. D., Lloyd, R. S., & Myer, G. D. (2013). Youth resistance training: past practices, new perspectives, and future directions. Pediatric Exercise Science, 25(4), 591-604.
  2. Lesinski, M., Prieske, O., & Granacher, U. (2016). Effects and dose–response relationships of resistance training on physical performance in youth athletes: a systematic review and meta-analysis. British Journal of Sports Medicine, 50(13), 781-795.