LESIONES EN LOS ISQUIOSURALES, ¿CÓMO PREVENIRLAS?

La lesión en los isquiosurales (también conocidos como isquiotibiales) es una de las más comunes entre los deportes que incluyen carrera o desaceleraciones bruscas de la pierna como en los golpeos en fútbol, donde supone un 16 % de las lesiones. Uno de los grandes problemas de este tipo de lesión, además de su elevada incidencia, es su elevado ratio de recurrencia, ya que aproximadamente un 22-25% de los deportistas que la sufren recaen de nuevo en esta misma lesión.

Se ha observado que una buena forma física y altos niveles de fuerza pueden ser buenos aliados a la hora de prevenir lesiones. En el caso de las lesiones de isquiosurales, un estudio publicado en el prestigioso American Journal of Sports Medicine1 analizó la fuerza excéntrica de este grupo muscular (mediante el ejercicio Nordic hamstring) a 178 jugadores de Rugby Union, y posteriormente les hicieron un seguimiento de la prevalencia de lesiones durante una temporada. Los investigadores observaron que un mayor desequilibrio (>15-20%) entre piernas se asociaba a un riesgo 2-3 veces mayor de sufrir una lesión en los isquiosurales, sobre todo si el deportista había sufrido previamente esa misma lesión.

Figura 1. El ángulo de “break point” en el ejercicio Nordic hamstring ha mostrado ser un predictor del riesgo de lesión de los isquiosurales. Aplicaciones para móviles como “Nordics” permiten su evaluación de forma sencilla.

Por lo tanto, la medición de la fuerza excéntrica de los isquiosurales es muy útil para evaluar el riesgo de lesión de los deportistas. Sin embargo, la tecnología usada para esta medición en los estudios científicos no está normalmente al alcance del entrenador de a pie, y por ello el Dr. Carlos Balsalobre ha investigado en nuevas aplicaciones móviles para acercar estas tecnologías al trabajo del día a día. Tal es el caso de la aplicación “Nordics”, que nos permite evaluar la fuerza excéntrica de isquiosurales mediante la grabación del ejercicio Nordics hamstring. Para ello, debemos realizar un video de la ejecución del ejercicio Nordics hamstring y determinar el ángulo en el que el deportista no consigue aguantar su peso (break point angle). Esta medición ha mostrado estar altamente relacionada con otras tecnologías como la medición isocinética del pico de fuerzas2, y puede ser por lo tanto una alternativa práctica para evaluar a nuestros deportistas.


REFERENCIAS

  1. Bourne MN, Opar DA, Williams MD, Shield AJ. Eccentric knee flexor strength and risk of hamstring injuries in rugby union. Am J Sports Med 2015;43(11):2663–70.
  2. Sconce E, Jones P, Turner E, Comfort P, Graham-Smith P. The Validity of the Nordic Hamstring Lower for a Field-Based Assessment of Eccentric Hamstring Strength. J Sport Rehabil 2015;24(1):13–20.

EL EJERCICIO FÍSICO DURANTE EL EMBARAZO MEJORA EL PARTO

El proceso del parto puede determinar la salud futura de la mujer y el recién nacido. Así, un parto prolongado se asocia con una mayor morbi-mortalidad materna y perinatal.

Recientemente os contábamos cómo las mujeres que practican ejercicio físico regularmente durante el embarazo reducen el riesgo de tener un parto pretérmino (< 37 semanas) y el riesgo de sufrir diabetes gestacional sin afectar al peso del feto al nacer y sin aumentar el riesgo de complicaciones durante el embarazo o el parto. Y no solo eso, sino que un nuevo estudio ha encontrado que el ejercicio supervisado durante el embarazo además reduce el tiempo total del parto (1).

325 mujeres embarazadas fueron asignadas aleatoriamente a un grupo de ejercicio (GE; n=176) o a un grupo control (GC; n=149). El GE realizó 3 sesiones semanales, 55-60 min/sesión, de entrenamiento concurrente (aeróbico y fuerza) desde la semana 9-11 de gestación y hasta el final del 3º trimestre (semana 38-39).

Como comentábamos, la duración del parto fue menor en el GE (450 min) comparada con la del GC (507 min). Además, tanto la primera etapa del parto como la combinación de la primera y la segunda fueron más cortas en el GE. Finalmente, las mujeres del GC habían aumentado en mayor medida su peso y la proporción de mujeres con un excesivo peso durante el embarazo también fue mayor en el GC. Esto supone un hallazgo clínicamente relevante, ya que un excesivo peso durante el embarazo se asocia con complicaciones pre y post-parto.

Por tanto, hemos de seguir insistiendo en la necesidad de promocionar la realización de ejercicio físico durante el embarazo, ya que están en juego la salud de la madre y la de su futuro bebé. Asimismo, el ejercicio siempre ha de estar supervisado por un especialista.


Referencia

  1. Barakat, R., Franco, E., Perales, M., López, C., & Mottola, M. F. (2018). Exercise during pregnancy is associated with a shorter duration of labor. A randomized clinical trial. European Journal of Obstetrics & Gynecology and Reproductive Biology.

12 SEMANAS DE HIIT MEJORAN LA COMPOSICIÓN CORPORAL, LA CAPACIDAD CARDIORRESPIRATORIA Y EL PERFIL LIPÍDICO EN JÓVENES CON OBESIDAD

El problema creciente de salud pública que suponen los altos valores de sedentarismo y, por ende, de obesidad hace que se busquen nuevas estrategias que ayuden a revertir esta tendencia. El entrenamiento interválico de alta intensidad (HIIT, el acrónimo de High Intensity Interval Training) es una de las “herramientas” más estudiadas para luchar contra la obesidad, ya que amplifica los beneficios del ejercicio aeróbico “tradicional” en menos tiempo. Aunque el HIIT ha demostrado ser una herramienta eficaz en la mejora de la composición corporal, la capacidad cardiorrespiratoria y el perfil lipídico en personas con obesidad, la evidencia en jóvenes obesos es todavía limitada.

Con el objetivo de estudiar los efectos del HIIT en esta población, un estudio1 reciente investigó los cambios que un programa de 12 de semanas de HIIT sin restricción calórica sobre la composición corporal y el perfil lipídico.

20 obesos sanos fueron asignados aleatoriamente en dos grupos: grupo HIIT y grupo control (sin ninguna intervención de ejercicio). El programa de HIIT consistió en 3 sesiones de ejercicio a la semana con el siguiente protocolo de entrenamiento:

Figura 1. Programa de entrenamiento.

HIIT, High Intensity Interval Training; MAV, máxima velocidad aeróbica; R, descanso entre series.

Los valores analizados antes y después del estudio fueron la capacidad aeróbica (MAV y VO2max), la composición corporal (IMC, circunferencia de la cintura y % de grasa) y perfil lipídico (triglicéridos, colesterol total, HDL y LDL). Tras 12 semanas de intervención, la composición corporal y la capacidad aeróbica mejoraron de manera significativa únicamente en el grupo que hizo HIIT. Además, el perfil lipídico mejoró también en este grupo, disminuyendo los valores de colesterol total y de triglicéridos.

Figura 2. Variación delta del % de grasa y del VO2max en los grupos control y HIIT.

Estos datos no hacen sino confirmar los beneficios del HIIT en la mejora de la composición corporal y la capacidad aeróbica, incluso sin un descenso de las calorías ingeridas. Una correcta planificación que incluya entrenamiento de alta intensidad, además de control nutricional, puede ser una estrategia muy efectiva a la hora de enfrentarse a un programa de pérdida de peso y de mejora de la salud.


REFERENCIA

  1. Khammassi, M. et al. Impact of a 12-week high-intensity interval training without caloric restriction on body composition and lipid profile in sedentary healthy overweight/obese youth. J Exerc Rehabil 14, 118–125 (2018).

EJERCICIO ANTES Y DURANTE EL EMBARAZO, FUNDAMENTAL PARA LA SALUD DE LA MADRE Y EL FETO

El sobrepeso y la obesidad son considerados una de las mayores epidemias del siglo XXI. Estos problemas de peso afectan también a las mujeres embarazadas, habiéndose estimado que, por ejemplo en Estados Unidos, un 60% de las mujeres entre 20 y 40 años tiene sobrepeso u obesidad.

Como muestran numerosos estudios, el sobrepeso tiene una importante influencia en la salud de la madre y el feto durante y tras el embarazo. Así, en un estudio realizado en Dinamarca (Ovesen, Rasmussen and Kesmodel, 2011) que incluyó 369.347 mujeres embarazadas (de las cuales más del 30% tenían sobrepeso y obesidad), se observó que aquellas con problemas de peso tenían un mayor riesgo de sufrir diabetes gestacional y preeclampsia. Además, las probabilidades de requerir un parto por cesárea y de que el feto padeciese macrosomía o presentase una baja puntuación de Apgar (test de evaluación de la salud del feto) también se veían aumentadas.

Confirmando los beneficios del ejercicio físico en esta población, un meta-análisis reciente (Magro-Malosso et al., 2017) evaluó el papel del ejercicio durante el embarazo en 1502 mujeres con sobrepeso y obesidad. Los investigadores observaron que aquellas mujeres que realizaban ejercicio entre tres y siete veces a la semana durante 30-60 minutos reducían el riesgo de tener un parto pretérmino (< 37 semanas) así como el riesgo de sufrir diabetes gestacional, sin afectar al peso del feto al nacer y sin aumentar el riesgo de complicaciones durante el embarazo o el parto.

Por lo tanto, la prevención del sobrepeso y la obesidad antes y durante el embarazo mediante la promoción de una nutrición saludable y la realización de ejercicio físico es fundamental para la salud tanto de la madre como del feto. Sin embargo, por miedo, falta de interés u otros motivos, es común ver cómo muchas mujeres descuidan su alimentación y reducen en exceso su nivel de actividad física durante el embarazo, el cual en muchas ocasiones era ya bajo de por sí (como muestran los datos sobre sedentarismo de la Organización Mundial de la Salud). La importancia del ejercicio físico controlado durante el embarazo debe calar en la conciencia del personal sanitario y de la población general.


REFERENCIAS

Magro-Malosso, R. et al. (2017) ‘Exercise during pregnancy and risk of preterm birth in overweight and obese women: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials.’, Acta obstetricia et ginecologica Scandinavica, 96(3), pp. 263–273. doi: 10.1111/ijlh.12426.

Ovesen, P., Rasmussen, S. and Kesmodel, U. (2011) ‘Effect of prepregnancy maternal overweight and obesity on pregnancy outcome’, Obstetrics and Gynecology, 118(2), pp. 305–312. doi: 10.1097/AOG.0b013e3182245d49.

INCREMENTAR LOS NIVELES DE ACTIVIDAD FÍSICA REDUCE LA MORTALIDAD TANTO COMO DEJAR DE FUMAR

A lo largo de los años ha sido ampliamente evidenciado el papel protector que ejerce la realización de actividad física (AF) sobre la mortalidad por cualquier causa (1, 2). De hecho, incluso en sujetos que tan solo realizan AF ligera, el riesgo de muerte parece ser menor que en personas sedentarias (3).

Recientemente ha salido publicado un estudio longitudinal (4), The Oslo II study, en el que se siguió a 5738 hombres (nacidos durante 1923-1932) durante 40 años (1972-2012). A través del análisis del estilo de vida, se determinaron factores de riesgo como el perfil lipídico, la presión arterial, el nivel de actividad física, si eran fumadores y si padecían enfermedades previas.

Como principales resultados se halló que realizar menos de 1h/semana de AF ligera no redujo el riesgo de muerte, mientras que por el contrario menos de 1h/semana de AF vigorosa se asoció con 23-37% menor riesgo. Además, la mayor reducción del riesgo (36-49%) se produjo para aquellos con mayores volúmenes de AF vigorosa.  Asimismo, mayores niveles de AF se asociaron con un incremento en la esperanza de vida de 3-5 años. En resumen, vuelve a refrendarse la relación dosis-respuesta que existe entre la AF y el riesgo de mortalidad por cualquier causa: realizar 30 minutos de AF durante 6 días a la semana, independientemente de la intensidad, se asoció con un 40% menor riesgo de muerte.

De igual forma, se estudió la asociación entre el nivel de AF y el tabaco. En este caso, se observó que los hombres inactivos que habían aumentado su nivel de AF en los últimos 12 años (The Oslo I study, 2000), tuvieron un 44% menor riesgo de muerte que aquellos que se mantuvieron inactivos, mientras que aquellos que pasaron de ser activos durante Oslo I a ser sedentarios en Oslo II mostraron la misma tasa de mortalidad que quienes fueron sedentarios durante ambos estudios. Además, se encontró un 31% menor riesgo de muerte entre los que dejaron de fumar entre Oslo I y II con respecto a los que fumaron en ambos. Por último, se halló que aumentar el nivel de AF mostró igual valor predictivo que dejar de fumar sobre el riesgo de muerte por cualquier causa.

Por tanto, se confirma así que realizar AF es tan importante como dejar de fumar, por lo que las estrategias de salud pública dirigidas a la prevención del tabaquismo deberían ir acompañadas de la promoción de la AF en sus planes de acción. Además, como muestran estos resultados, nunca es tarde para modificar estos hábitos, ya que aumentar la AF incluso a avanzada edad puede suponer una gran disminución (mayor del 40%) del riesgo de mortalidad.


REFERENCIAS

  1. Lee IM, Shiroma EJ, Lobelo F, et al. Effect of physical inactivity on major non-communicable diseases worldwide: an analysis of burden of disease and life expectancy. Lancet 2012;380:219–29.
  2. Lollgen H, Bockenhoff A, Kapp G. Physical activity and all-cause mortality; an updated meta-analysis with different intensity categories. Int J Sports Med 2009;30:213–24.
  3. Wen CP, Wai JP, Tsai MK, et al. Minimum amount of physical activity for reduced mortality and extended life expectancy: a prospective cohort study. Lancet 2011;378:1244–53.

SEIS SESIONES DE SPRINT INTERVAL TRAINING MEJORAN EL RENDIMIENTO DE CORREDORES BIEN ENTRENADOS

El entrenamiento interválico de sprint (SIT, por sus siglas en inglés, “Sprint Interval Training”) es una modalidad de entrenamiento muy interesante, ya que requiere de un menor volumen para obtener, en muchos casos, mejores resultados que el entrenamiento de resistencia aeróbica convencional. Una de las principales limitaciones que han tenido los estudios que han investigado los efectos del SIT ha sido que la mayoría se han realizado en condiciones de laboratorio.

Con el objetivo de estudiar los efectos del SIT sobre el rendimiento, un estudio [1] evaluó los cambios inducidos por un periodo de entrenamiento de dos semanas de SIT en el que 12 corredores de trail bien entrenados llevaron a cabo 4-7 series de 30’’ a máxima intensidad descansando 4 minutos entre series. Los parámetros de rendimiento estudiados fueron la máxima velocidad aeróbica, la potencia máxima, la potencia media, el tiempo hasta el agotamiento y el tiempo en una prueba de 3000 metros.

Los resultados mostraron cómo el SIT mejoraba valores que tienen una especial trascendencia en el rendimiento en los deportes de resistencia.  La máxima velocidad aeróbica mejoró un 2.3%, la potencia máxima y media un 2,4 y 2,8% respectivamente y el tiempo de los 3000 metros disminuyó un 6%. Además, el tiempo hasta el agotamiento a un 90% de la máxima velocidad aeróbica fue un 42% mayor.

Estos resultados no hacen más que confirmar las virtudes de los entrenamientos de alta intensidad bien estructurados, ya que pequeños cambios en la metodología de trabajo de los atletas pueden provocar mejoras significativas que marquen la diferencia en el periodo competitivo.


REFERENCIAS

[1]      J. Koral, D. J. Oranchuk, R. Herrera, and G. Y. Millet, “Six Sessions of Sprint Interval Training improves running performance in trained athletes,” J. Strength Cond. Res., p. 1, Oct. 2017.