Entrevistas a los mayores exponentes del mundo de la actividad física, el entrenamiento, la medicina y la salud

ENTREVISTA A ALBERTO GARCÍA BATALLER: “EL RENDIMIENTO DEPORTIVO ES DE ESAS ACTIVIDADES A LAS QUE TIENES QUE DEDICAR HASTA EL SUEÑO PARA PODER INTERPRETAR TODO LO QUE ESTÁ PASANDO Y SABER ADÓNDE TE LLEVA”

Muchos le llaman “el entrenador”. Ha estado en 3 JJOO y  es profesor de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (INEF) de Madrid. Considerado por muchos como uno de los mejores entrenadores internacionales de triatlón, es experto en planificación de deportes de resistencia y de entrenamiento en altura. En la facultad, sus clases de natación se llenaban de alumnos, pues para muchos era como dar un Máster de Teoría del Entrenamiento. En esta entrevista, Alberto García Bataller nos habla de sus proyectos, de su figura como profesor y entrenador y de la Universidad.


PARTE 1: Universidad & Docencia & Entrenador

Pregunta: Profesor, viendo como avanzan las ciencias del deporte y del entrenamiento, ¿cómo ve el INEF de Madrid de hoy? ¿percibe que la Facultad está dejando de ser una referencia, que va a menor velocidad que otras facultades?

Respuesta: Yo creo que somos una referencia en el tratamiento que hacemos del deporte en nuestro plan de estudios. Seguimos siendo de las pocas, por no decir única facultad, en la que el desarrollo de la formación deportiva es una prioridad, y más si hablamos de rendimiento. Otras facultades han tomado el camino de la gestión, la enseñanza, etc. El INEF sigue siendo fiel a las ideas con las que nació y a la doctrina de Cagigal.

P: En una época en la que cada día aparecen «nuevos» métodos de entrenamiento, en la que la tecnología aporta miles de datos fisiológicos y biomecánicos, en la que decenas de nuevos artículos científicos corroboran o echan por tierra conceptos que antes eran dogmas, ¿cómo ha cambiado la figura del entrenador con respecto a años anteriores? ¿Ha virado la figura del entrenador «artista» hacia la de un entrenador que se dedica más a la gestión de datos?

R: Hoy en día el entrenador tiene muchísima información, datos que analizar, y, sobre todo en el alto rendimiento, tiene un equipo de personas que le ayudan en la mejora del rendimiento del deportista olímpico (médico, fisioterapeuta, biomecánico, psicólogo, expertos en material). Pero siempre se debe actuar, y así he trabajado yo siempre, bajo la coordinación del entrenador responsable. Sería un error fiarse solo de los datos; hay veces que el entrenador es capaz de ir al contrario de los datos objetivos y acertar. Paul Wildeboer decía que el mejor dato del estado del deportista es su carácter, su sonrisa y brillo de sus ojos.

P: Antes la Universidad era el epicentro del conocimiento. Ahora vemos cómo la educación y el acceso a la información llega a otra dimensión a través de internet. Las grandes universidades americanas ya tienen sus canales de educación online: edX (Harvard, MIT, Berkeley, Boston University) o Coursera (Johns Hopkins, Stanford, University of Duke). ¿Hacia dónde crees que está yendo el modelo de enseñanza en España? ¿No nos hemos enterado todavía de que las cosas están cambiando?

R: Creo que todavía no somos capaces de sacar todo el partido que nos proporciona el mundo digital. Sin embargo, sigo creyendo que el proceso del profesor en el aula con alumnos es imprescindible.

P: Comenzaste como profesor solo 2 años después de terminar tus estudios en la Facultad. ¿Quiénes fueron tus mejores profesores, tus referentes?

R: Creo que muchos, unos para bien y otros para saber que no quería ser como ellos. Algunos siguen al pie del cañón en el actual INEF, otros ya se han ido. Pero todos los profesores que tuve en mi etapa de formación contribuyeron a que Alberto García sea ahora como es. Soy de la idea de que de todo se aprende, no se puede desdeñar nada.

P: Tienes experiencia como técnico y directivo, tanto en la FETRI como en la RFEN. ¿Qué etapa te ha dado mayores satisfacciones y qué diferencias ves entre ambos organismos? ¿Consideras que dentro de las federaciones y los centros de alto rendimiento existe una cierta endogamia que impide la entrada a profesionales externos?

R: Como entrenador mi mejor etapa ha sido, sin duda, el ciclo como entrenador de triatlón (2000-2010). Es la que me ha permitido exprimir todo mi conocimiento sobre el rendimiento deportivo y en la que más he aprendido, además de la suerte de poder entrenar a una deportista como Ana. Pero, como gestión y dirección, la etapa de director técnico junior en la RFEN, junto a Luis Villanueva, fue muy importante en mi desarrollo profesional. Es verdad que existe endogamia, pero no es menos verdad que los egresados actuales de INEF no tienen el mismo espíritu que teníamos antiguamente. Empecé en el alto rendimiento porque, al acabar mi licenciatura en el 87, Fernando Navarro me ofreció estar a su lado como ayudante con los nadadores becados por la RFEN en la Blume de Madrid (actual CAR). Lo primero que me dijo era que tenía que estar en todas las sesiones a las 6.30 de la mañana y por la tarde de 4 a 8, pero que no me podría pagar nada; me lo pensé un minuto, y así estuve hasta mayo cuando ya me dieron una ayuda. Si yo hubiera dicho que no, seguramente mi vida habría sido distinta. La mayoría de los alumnos hoy en día lo primero que preguntan es cuánto pagan y si tiene vacaciones. Yo siempre les digo que si se dedican al alto rendimiento tienen que olvidarse de vacaciones.

P: Tras haber entrenado a varios deportistas olímpicos, entre ellos Ana Burgos, ¿qué lugar ocupa el entrenamiento en tu vida actualmente? ¿Has pensado en algún momento dejar la docencia y dedicarte únicamente al mundo del entrenamiento?

El entrenamiento deportivo y la docencia desde 1987 hasta 2012 han ocupado el 100% de mi vida profesional y personal. El rendimiento deportivo es de esas actividades a las que tienes que dedicar hasta el sueño para poder interpretar todo lo que está pasando y saber adónde te lleva; a veces te preocupas porque todo va demasiado bien para lo que estas entrenando o al revés. Además, el entrenamiento te permite ver los resultados de tu trabajo. Es algo apasionante y una suerte haber podido tener deportistas en tres JJ.OO., en Barcelona, Atenas y Pekín. Nunca he pensado en dejar la docencia, de hecho, me han ofrecido direcciones técnicas de federaciones, asesorar al comité olímpico japonés en asuntos de planificación y de hipoxia, pero nunca conseguí la excedencia especial en el INEF y, por tanto, quedaron aparcados. Desde que empecé en el 82 a estudiar sabía que quería ser profesor de entrenamiento, fisiología o natación. Creo que me tendría que ir de Madrid, pero se dieron las circunstancias para poder quedarme y aquí estoy.

Por otro lado, creo que ha sido el complemento fundamental para mi docencia, ya que en mis clases no solo hablaba de ciencia y conocimiento, sino que también explicaba aspectos que eran mi propia experiencia y lo que se hacía de verdad en cada época al borde la piscina. Ahora mismo mi etapa de entrenador de rendimiento está llegando a su fin, entreno a deportistas triatletas de grupos de edad y a Sonia Bejarano, que esta semana ha quedado subcampeona de España de 10.000 m en pista y va a ser una gran maratoniana. Es decir, que he tenido podios de campeonatos de España en cuatro deportes diferentes. Pero el alto rendimiento es muy estresante, y ya quiero ir desenganchando. Ahora mis nuevos proyectos, además de iAltitude, pasan por desarrollar una APP para la actividad física específica de mujeres. Una de mis obsesiones durante estos años era entrenar a las mujeres atendiendo a todas sus diferencias de planificación en función del ciclo menstrual, de lesiones específicas, etc., pero eso es otra entrevista.

En la actualidad, leo y aplico mucho de mi conocimiento al ámbito de la salud y la actividad física, de hecho, he entrenado a un triatleta diabético insulinodependiente que ha terminado el Ironman de Lanzarote en 10:30. Creo que la salud será mi próximo campo de desarrollo junto con la especificidad de las mujeres. En la docencia, y después de 20 años, en febrero por fin presenté mi tesis doctoral, cosa que hasta ahora, dedicado tanto tiempo al rendimiento, me había sido imposible. También me he incorporado al grupo de investigación del laboratorio de fisiología del esfuerzo del INEF.


 PARTE 2: Entrenamiento & Nuevos proyectos

P: ¿Qué es iAltitude?

R: iAltitude es un innovador entrenamiento en altura basado en la hipoxia intermitente que pone a disposición de cualquier deportista lo que hasta ahora solo estaba al alcance del deporte de élite.

El entrenamiento con hipoxia intermitente mejora la resistencia, la concentración y la destreza de la persona que lo realiza. Y se utiliza en deportes de fuerza, concentración e intermitentes

En iAltitude hemos diseñado un sistema en el que, gracias a la tecnología, seguridad y control que incorpora, se ponen al alcance del usuario los enormes beneficios de la altitud. Siempre adaptándolos a sus necesidades, para que el usuario obtenga el máximo rendimiento y logre sus objetivos en poco tiempo.

El sistema flexible y adaptado de iAltitude permite llevar este revolucionario tratamiento a cualquier rincón del mundo y poner a disposición del usuario el más avanzado entrenamiento en altitud que existe.

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Imagen 1. iAltitude es un innovador entrenamiento en altura basado en la hipoxia intermitente

P: Háblenos de este proyecto

iAltitude está indicado para deportistas de todos los niveles que quieran superarse a sí mismos o, simplemente, obtener magníficas sensaciones durante el ejercicio. También para los deportistas que padecen una lesión y necesitan un aporte extra de beneficios que compense la falta de entrenamiento. Es muy aconsejable para opositores que necesitan alcanzar un excepcional estado físico y mantenerlo. Y, en el ámbito de la salud y el bienestar, resulta muy beneficioso para quienes desean reducir su estrés o ansiedad, y para personas con problemas de sueño, asmáticos o con patologías pulmonares. Incluso mejora los resultados de aquellos que siguen programas de adelgazamiento y de definición muscular.

El entrenamiento iAltitude consiste en sesiones de entre 45′ y 1h 30′ de duración. Entre sesiones se recomienda dejar un tiempo de 24h, 48h o, como máximo, 72h. El número de sesiones continuas es orientativo y varía para cada usuario, ya que el entrenamiento es personalizado. Por ello, en iAltitude hemos diseñado el sistema de bonos de sesiones, para que cada usuario elija el que mejor se adapta a sus necesidades:

  • Para los que buscan un primer contacto con el entrenamiento en altitud y experimentar sus efectos, tanto a nivel deportivo como a nivel de bienestar y salud, les recomendamos el Bono 15, que consiste en 15 sesiones continuas.
  • Recomendado para los que quieren mejorar notablemente, y afianzar y prolongar los efectos de la altitud sobre su organismo con una excelente oferta, está el Bono 25, con 25 sesiones que se pueden disfrutar de forma continua o discontinua.
  • Para los que preparan duras pruebas, largas temporadas deportivas o desean disfrutar de los beneficios para la salud que proporciona el entrenamiento en altitud al mejor precio hemos creado el Bono 40, con 40 sesiones que se pueden disfrutar de múltiples maneras.

Debido a los increíbles beneficios del entrenamiento en altitud a múltiples niveles, como el deporte y salud, nuestro servicio puede encontrarse en diversos centros: centros deportivos, centros médicos, clínicas de fisioterapia, gimnasios, centros de bienestar y cuidado personal, etc.

Otra de las ventajas del método iAltitude es que los clientes particulares pueden entrenar desde sus casas, solicitando nuestro sistema de entrenamiento mediante una suscripción.

P: Entrenar en hipoxia intermitente puede mejorar la respuesta del organismo ante periodos de hipoxia, mejorando el rendimiento en deportes en los que se den este tipo de situaciones (por ejemplo, carreras de montaña con cambios de altitud o natación). Sin embargo, ¿cuáles serían los beneficios de la hipoxia intermitente en deportes de resistencia a nivel del mar como el ciclismo, el triatlón o el atletismo de larga distancia?

R: Los beneficios del entrenamiento en altura o hipoxia están bien estudiados desde que se celebraron los JJ.OO. de México 68. Aunque allí solo se tuvo en cuenta la altura natural, con el único objetivo de que no empeorara el rendimiento deportivo. Posteriormente, se estudió cómo se podía utilizar para mejorar el rendimiento en competición a nivel del mar. Y ya es a finales de los 90 cuando se implementan los sistemas de hipoxia como mejora en el rendimiento deportivo. En la actualidad sabemos que mejora el rendimiento en aquellos deportes con una duración superior a los 3’ e incluso en los deportes intermitentes, ya que permite mejorar la concentración en los momentos finales de la competición. Asimismo se ha estudiado cómo en los pabellones cerrados el aumento de CO2 que se produce por la concentración de espectadores afecta al rendimiento de los jugadores y, por tanto, al trabajo de IHT está recomendado también en estos casos.

P: Sin embargo, uno de los grandes hándicaps de este tipo de entrenamiento es que las investigaciones científicas sobre el tema no son concluyentes. Por tanto, como especialista en el tema, quizá en este caso sea más importante su experiencia como entrenador que lo que se publique a nivel científico. ¿Podría darnos su visión como entrenador respecto al tema?

R: El entrenamiento de hipoxia es una de las estrategias más utilizadas en la actualidad para mejorar la capacidad de entrenamiento del deportista, en todas las disciplinas. El problema es que es muy individual, complicado de valorar las cargas de entrenamiento y cómo lo asimila cada deportista. Además no es lo mismo un deportista con experiencia previa en este tipo de entrenamiento que un debutante. Los estudios realizados hasta ahora son con deportistas ocasionales o que solo hacen un protocolo y este siempre es general. El estrés que se genera las primeras veces es tan alto que es difícil que al acabar se pueda ver algo concluyente. Cuando te planteas entrenar en altura con un deportista sabes que hasta la tercera vez que se realice no vas a ser capaz de ver resultados fiables. Las estrategias de entrenamiento en altura combinadas con periodos de normoxia y de IHT son planteamientos a largo plazo de mínimo 4 años en los que se va aumentando la altura, los días de estímulo anual, el volumen y la intensidad en cada ocasión.

La gran diferencia de iAltitude con otros servicios existentes es que el sistema que utiliza analiza, estudia y aprende del usuario, pudiendo ofrecer las cargas o dosis de altura personalizadas. De esta manera se obtienen resultados hasta ahora no conocido en el entrenamiento con hipoxia intermitente. Sabemos que no hay dos personas iguales y por ello la personalización es la clave para que el beneficio siempre esté presente.

P: Se ha visto que en situaciones de hipoxia los deportistas no son capaces de mantener la misma intensidad de ejercicio que en condiciones de normoxia. Para obtener los mayores beneficios en el rendimiento, ¿el estímulo de hipoxia intermitente es mejor que se produzca cuando el deportista está realizando ejercicio o con el deportista en reposo?

R: Hoy en día, dependiendo del método que se utilice, la hipoxia se hace en reposo y en ejercicio. Los deportistas de élite hacen estancias mensuales de 24 días expuestos a alturas entre 2.000-3.000 m, con 20h de estancia mínima diaria.

En los casos de hipoxia artificial el verdadero beneficio se da por estimular la producción de hematíes a través de la caída de saturación de O2 que se da como consecuencia de la utilización de IHT. El organismo recuerda estos estímulos y cada vez necesita más nivel de hipoxia o altura. Como consecuencia, después de varios protocolos de explosión pasiva, deberemos hacerlo activos para que siga produciéndose la adaptación.

En iAltitude monitorizamos todas las respuestas del individuo a las cargas de altitud, sabiendo en todo momento los parámetros medios, acumulativos y de mejora o no que un usuario lleva entrenados. Por lo tanto, sabemos adecuar la estrategia con respecto al modo a seguir (reposo o ejercicio).

P: Hay una amplia disparidad de resultados entorno a los beneficios de vivir en altitud sobre el rendimiento a nivel del mar, lo cual quizá puede ser explicado por una gran variabilidad entre individuos. Esta discrepancia entre estudios es aún mayor al tratar los efectos de la hipoxia intermitente en el rendimiento. ¿Qué opina de esta disparidad de resultados?

R: El problema es que hasta ahora se hacían protocolos estándar. Nosotros, gracias a nuestra capacidad de análisis de datos, podemos individualizar el estimulo, incluso dentro de la misma sesión.

P: ¿Produce diferentes adaptaciones un estímulo intermitente de hipoxia hipobárica (altitud) del entrenamiento en hipoxia normobárica (tiendas hipóxicas y otros sistemas)? ¿Produciría los mismos beneficios que la hipoxia normobárica una máscara u otro sistema que redujese el flujo de aire?

R: Cada metodología genera adaptaciones diferentes, pero podemos decir que las estancias en altura generan, además del estímulo de aumento de la serie roja en sangre, la mejora de las enzimas relacionadas con el metabolismo aeróbico. Las tiendas no producen este estímulo enzimático y se utilizarían más como mantenimiento del estímulo en cuanto a serie roja; además precisa estancias de 90 a 120 días seguidos durante 8h diarias a 3.000 m de altura. La IHT, sin embargo, debido al continuo cambio de estímulo y a las caídas de saturación permite la estimulación de los factores genéticos y de serie roja que mejora la producción de serie roja.

P: Las estancias prolongadas en altitud son capaces de producir cambios hematológicos y en la capacidad muscular de extracción y aprovechamiento del oxígeno. La hipoxia intermitente (entendida en este caso como estímulos breves, de 1 a 3 horas) es capaz de activar la transcripción de ARNm de HIF-1α o de VEGF, por lo que potencialmente podrían suponer los mismos beneficios que las estancias en altitud. Sin embargo, debido a la intermitencia y a la breve duración del estímulo hipóxico, ¿es suficiente este estímulo para producir un aumento real de estas proteínas o del hematocrito tras la sesión?

R: Todo esto es verdad, pero por eso los protocolos de IHT tienen que ser prolongados, en progresión, y personalizados completamente para que se produzca la adaptación al estrés. Así, tendríamos que los protocolos iniciales deberían ser de 10 sesiones como mínimo e ir aumentando hasta llegar a las 20 sesiones, que en el caso de deportistas de élite deben ser diarias. En las personas no profesionales se establece que lo ideal es una sesión cada 48-72 horas. Y se deberían hacer de 2 a 4 o 5 protocolos en el año para que el factor acumulativo y el de adaptación permitan mejorar el rendimiento.

Gracias a la gestión y la información que tenemos en la base de datos de cada usuario en iAltitude tenemos control absoluto de la evolución de todos los protocolos de un usuario. Lo que quiere decir que si un usuario hace un protocolo y luego otro, sabemos cómo le fue y cuál será la nueva estrategia a seguir según su respuesta. Seguramente reaccione en un segundo protocolo de forma diferente al primero, por lo que nos adaptaremos a su nueva capacidad y, por lo tanto, se administrará la dosis de carga adecuada para obtener el máximo potencial.

P: El estímulo hipóxico intermitente que ofrecen las tiendas y máscaras hipóxicas ha sido comparado por algunos autores con la hipoxia intermitente que sufren, por ejemplo, las personas con apnea del sueño. Se ha visto que estas personas pueden sufrir a largo plazo, por el efecto acumulativo de los periodos de hipoxia intermitente, hipertensión, problemas vasculares a nivel coronario y cerebral e incluso neurodegeneración. ¿Cree que tiene algún efecto negativo el someterse a sesiones de hipoxia intermitente de forma rutinaria?

R: Si, como forma rutinaria entendemos a diario y sin ningún tipo de control, estoy de acuerdo. Pero con nuestro sistema y mediante la monitorización se realiza un continuo análisis de los datos obtenidos. Así podemos saber en todo momento si el sujeto se está adaptando, cómo evoluciona su frecuencia cardiaca y como se va adaptando, además de ver cómo reacciona ante diferentes estímulos de entrenamiento. Es decir, nuestro sistema no solo es una máquina de altura, es el control exhaustivo de cada sesión y cada individuo.

P: Todo entrenador tiene alguien en quien inspirarse. ¿Quiénes han sido tus maestros? Lejos del mundo del deporte, ¿en quién te inspiras?

R: Mi primera concentración en altura como ayudante de entrenador fue para prepararar los JJ.OO. de Seúl 88 con el equipo de natación, la dirigía Fernando Navarro que era entrenador del CAR de Madrid y había sido mi profesor en el INEF. El responsable médico era Juanma Santisteban, que quizá sea de los médicos que más sepan de entrenamiento en altura y de los que mejor entienden el proceso de entrenamiento. Paul Wildeboer, entrenador de natación, ha sido uno de los entrenadores que más y mejor ha usado el entrenamiento en altura. Y, fuera del mundo del deporte profesional, Valentín Fuster. El cine en general, aunque el antiguo más que el actual. Y, sobre todo, y por eso la dejo para el final, en Ana, que me ha permitido exprimir todo mi conocimiento en entrenamiento de alto rendimiento porque creo que es la deportista perfecta; no solo en el entrenamiento diario, sino en eso que llamamos entrenamiento invisible y eso le ha permitido rendir perfectamente hasta 2011 al máximo nivel. En su preparación a lo largo de estos años he podido experimentar todo aquello que viene en los libros y artículos de entrenamiento en altura y sin altura.

ENTREVISTA A PEDRO J BENITO : “ES INNEGABLE QUE SEGUIMOS SIENDO LA MEJOR FACULTAD DE ESPAÑA DE CIENCIAS DEL DEPORTE”

Doctor y profesor titular de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del deporte del INEF de Madrid, Director del grupo de investigación consolidado LFE Research Group y Director del Máster en Entrenamiento Personal de la Universidad Politécnica de Madrid, Pedro J Benito es un referente en el ámbito de las ciencias del deporte. Uno de los profesores más carismáticos y valorados del INEF, responde a Fissac sin esquivar ninguna pregunta.

Pregunta: ¿Cómo un joven que ingresa en el INEF de Madrid siendo un ex competidor de culturismo llega a “fundar” junto con Javier Calderón el Laboratorio de Fisiología de Madrid?

Respuesta: ¿Cómo?, pues muy fácil. Yo tenía clarísimo que quería hacer la carrera en el INEF de Madrid. Me presenté en el año 93 y 94 en 5 sitios diferentes para hacer las pruebas físicas y logré entrar en dos sitios en el segundo año. Normalmente antes costaba entrar mucho en el INEF y mínimo te quedabas un año fuera. Entonces yo entre en León y en Madrid y finalmente me quedé en Madrid. Desde el principio me gustaba muchísimo la fisiología y ayudé al Profesor Calderón en la elaboración de su libro. Él hizo los apuntes y yo le ayudé con las ilustraciones fundamentalmente y desde el principio hubo una relación muy buena con él. Después de eso lo que ocurrió es que tuve suerte y conseguí una beca de doctorado y pude hacer la tesis doctoral en el Laboratorio. El padre del Laboratorio de Fisiología es Javier Calderón, y yo lo único que he hecho es intentar apoyar con mi trabajo lo máximo posible.

Hice la prestación social sustitutoria en el Laboratorio, es decir, hice la mili en el Laboratorio. Empecé así en segundo y luego a partir de ahí empezó una relación personal y profesional con Javier y finalmente me pude quedar en el Laboratorio. La verdad que fue una cadena de acontecimientos que permitieron que se creara. El Laboratorio ya estaba creado desde hacía mucho tiempo, lo que pasa es que estaba cerrado y no se utilizada para motivos docentes en absoluto. No se podían hacer pruebas, se hacían estudios de manera muy esporádica. Hay un documento que se está creando para el 50 aniversario del INEF en el que se cuenta la historia del Laboratorio, y ahí seguro que Javier Calderón tiene más que decir.

P: ¿Siente que hay otras Facultades que están adelantando a la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de Madrid como referencia? Desde la distancia, el INEF es la institución por antonomasia, pero grupos de investigación como los de Granada liderados por Jonatan Ruiz o en Canarias por el profesor Calbet parece que marcan la pauta científica del mundo de las ciencias de la actividad física y el deporte. Parece que nuestra facultad se está durmiendo, haciendo un símil entre partidos políticos, sería algo así como los partidos tradicionales. ¿Ha habido inmovilismo desde dentro de La Casa? 

R: Yo creo que es evidente que sí. Aunque no hay que olvidar que las acreditaciones externas de la calidad de los centros no las hace el propio INEF. Es una agencia externa la que acredita el puesto en el ranking que ocupan las facultades. Es decir, nosotros lo único que hacemos es mandar la información que nos piden y luego salimos en el número uno del ranking de las facultades de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte desde hace 7 años. Nosotros ahí ni tergiversamos los resultados ni mentimos, es una agencia externa la que nos califica. Entonces, es innegable que seguimos siendo la mejor facultad de España de Ciencias del Deporte. Lo que ocurre normalmente es que hay muchas quejas de alumnos porque esto no funciona bien, esto funciona mal. ¿Qué es lo que ocurre? Ellos solo conocen esta facultad, que yo sepa. Uno hace la carrera en una facultad en concreto, alguno a lo mejor hace una Sicue Séneca y se va a otra universidad y ve lo que ocurre allí. Ahora dicho esto, hay que tener en cuenta que el INEF de Madrid es el más antiguo de todos y tiene profesores contratados de muchas edades diferentes. De hecho estamos viviendo un rejuvenecimiento de la plantilla, ya que se están jubilando muchos de ellos y con esto no quiero decir que los profesores senior sean peores, ni mucho menos, porque hay muy honrosas excepciones.

No hay ningún INEF de España que oferte 11 deportes. Quizá esa sea su principal ventaja y su principal inconveniente. ¿Por qué? Porque hay mucha oferta, una oferta muy importante, pero también hay muchos profesores que llevan mucho tiempo impartiendo la docencia de la misma manera. Entonces, ¿estamos siendo superados por otros compañeros de otros INEF? Es así. Desde el punto de vista de la investigación hay muchos casos y hay excelentes científicos de Ciencias del Deporte en muchas facultades como por ejemplo Jonatan Ruiz o Mikel Zabala, o el profesor López Calbet que son referencias mundiales de sus respectivos campos de investigación. Pero aquí también los hay. La profesora Gonzáles Gross en el ámbito de la investigación concretamente es una de las científicas en la UPM que tiene el mayor ranking de publicaciones. Y hablamos de otros grupos de investigación muy potentes del propio INEF, yo no quiero hablar del mío en concreto, pero existen grandes grupos de investigación con grandes profesionales haciendo proyectos. Ahora bien, ¿en algunos ámbitos estamos siendo superados por otras facultades? Pues sí, y colaboramos con ellos sin ningún tipo de prejuicios y problemas. Reconocer que uno es superado en un ámbito, en primer lugar le ayuda a mejorar porque si eres el primero no te puedes comparar con otros, no sabes en qué fallas, en cambio si eres el segundo o el tercero si sabes por qué te ganan y puedes mejorar. Entonces tenemos claro que hay cosas que hacemos bien, otras que hacemos regular y otras que hacemos mal.

Si la pregunta concreta, para no escabullirla es, si pienso si ha habido inmovilismo dentro de La Casa, la respuesta es que sí. Nos hemos acomodado durante un periodo de tiempo bastante grande y nos incluimos todos pensando que el INEF era el mejor y no podemos volver nunca al INEF que creó Cagigal. Y eso es en lo que yo no estoy de acuerdo. Yo creo que podemos llegar al INEF que creó Cagigal y podemos superarlo. Esa es mi filosofía.

P: Puede ser un tema espinoso, ¿pero no cree que un sistema de elección y renovación del profesorado más dinámico y no tan férreo y burocratizado ayudaría a evitar que las facultades estén llenas de “dinosaurios”, como típicamente llaman los alumnos?

R: Probablemente sí. Por ejemplo, hace muy poco en una reunión de los jefes de estudios de las facultades nos comentaban que a partir de ahora en la nueva contratación van a exigir un nivel C1 de inglés para los profesores. Exigen un nivel B2 de inglés en los alumnos y por lo tanto tiene sentido que se exija un nivel de este idioma para los profesores. Pero yo hago la siguiente reflexión: Muy bien, un nivel C1 de inglés, ¿pero qué nivel se va a pedir desde el punto de vista académico? Tendrá que ser un experto en la materia. ¿Cuántos profesores en Ciencias del Deporte tienen un nivel C1 y además son especialistas en fisiología o en algún deporte en concreto? No hay.

Entonces, respondiendo a tu pregunta ¿existe endogamia en la universidad? Yo digo que sí. Ahora bien ¿existe concurrencia competitiva en las plazas de profesor? Por supuesto. Son públicas, tienen un perfil y todo el mundo puede concursar. Y no siempre las plazas salen para las personas para las que han sido creadas, lo cual indica que hay un sistema objetivo de medición de los méritos. Ahora bien, ¿más dinámico? el problema de la universidad es que la burocracia en España es tan grande que el profesor tiene que ser tan perfecto que en el momento que hay un defecto de forma se impugna la plaza. Un profesor se pone enfermo en el INEF ahora mismo y no hay tiempo material para pedir un sustituto. Desde que el señor se pone malo hasta que se resuelve la sustitución pueden pasar seis meses. No hay agilidad en ese sentido. Lo que ocurre es que durante mucho tiempo hemos tenido la sensación, o más bien la certeza, de que cada uno era especialista de lo suyo: “No, no, mire usted, yo Estoy en el Departamento de Salud y Rendimiento Humano, soy consciente de que si me llaman para hacer una sustitución me pueden llamar para sustituir a cualquier compañero, de anatomía o de lo que sea”. Yo estoy en un departamento especializado. En el Departamento de Deportes concretamente estamos intentando cambiar esa visión y desde luego son ellos mismos los que están haciendo este trabajo y se está haciendo bien. La maestría de un deporte no debe impartirla nunca un “generalista”, pero sí que es cierto que un graduado en ciencias del deporte debe saber impartir, si hemos hecho bien nuestro trabajo, la iniciación de cualquier deporte. Entonces, en primer y en segundo curso, si se pone malo un profesor tiene que ser sustituido por un profesor “generalista”. Eso daría más versatilidad y dinamismo a todo el tema de las instituciones, etc.

P: Ahí las universidades privadas, que renuevan las plantillas continuamente, ¿llevan ventaja?

R: Podría ser, porque si un profesor no funciona le echan. Aunque habría que verlo, porque no hay tantos despidos en las universidades privadas. No es están fácil como lo que solemos decir: “Las universidades privadas son más ágiles, contratan a un tío al día siguiente y se acabó”. El problema no es ese. Si analizamos las últimas incorporaciones en el INEF de Madrid, casi el 90% de los profesores que se han incorporado a nuestra plantilla son profesores de la Universidad Europea, de lo mejorcito que tenían allí. Con lo cual ¿Ahora que se les ha quedado allí? Hay que pensar lo que tenemos.

Estos cursos anteriores hemos tenido cinco catedráticos en Ciencias del Deporte, aunque podríamos discutir sobre si son buenos o malos. El problema fundamental de la universidad pública es en efecto su falta de dinamismo y que si un profesor lo hace mal y no es buen docente o buen científico no podemos hacer nada con él. No se le puede echar. Podemos hacer lo que queramos. Nosotros hemos intentado en nuestro departamento que sea expulsado un profesor en concreto (no voy a decir el nombre) y no se ha conseguido, pese a que tenía todas las papeletas para ser expulsado. Ese es el gran problema de la universidad pública.

Entrevista Pedro J Benito

Imagen 1. Pedro J Benito en las instalaciones del Laboratorio de Fisiología del Esfuerzo de Madrid.

P: Con respecto al tema de la regulación profesional, qué sentido tiene que demos 2 ó 3 asignaturas como “Juegos tradicionales” y luego al finalizar la carrera haya compañeros que no hayan pasado por una sala fitness.

R :Cualquier plan de estudios tiene fortalezas y debilidades. El problema de las universidades públicas es que son muy lentas en la modificación. Ahora mismo ANECA impide modificaciones sustanciales de los planes de estudios, es decir, que tienen que estar previstos. Ahora mismo estamos inmersos es una modificación del plan de estudios. El objetivo es diseñar un plan de estudios más dinámico del que tenemos actualmente. En respuesta a tu pregunta de qué sentido tiene trabajar con “Juegos tradicionales” con respecto a la asignatura de musculación aunque todo el mundo sepa lo que es una sala de fitness, te debo contestar que en el mundo del fitness hay muchísimas modas, entonces es imposible que nos intentemos adaptar a las modas constantemente, entonces son patrimonio cultural, también en las ciencias del deporte, los juegos tradicionales. Otra cosa es que un graduado no tenga ni idea de cómo entrenar en una sala, eso es realmente grave, pero hay que tener en cuenta que la única facultad de España que incluye asignatura de entrenamiento específico, de entrenamiento con pesas, es el INEF de Madrid.

Además tenemos un máster, un buen máster en Entrenamiento Personal, un curso de especialista en Entrenamiento Personal y una asignatura en el Grado. Ahora, claro, mal de muchos consuelo de tontos. Desde el punto de vista de la regulación profesional, considero indispensable la inclusión de una asignatura obligatoria de este estilo.

P: Si queremos equiparar nuestra profesión a la capacidad de intentar curar enfermedades como puede ser, por ejemplo, la obesidad, alguien que no ha pisado jamás una sala de fitness, no sabemos con qué rigor va a dar el paso para decir “yo soy capaz de tratar a esta persona”.

R: No tengo ninguna duda de que el tratamiento de un paciente es una responsabilidad médica y que debe estar dirigida por ellos, pero dependiendo de la patología se trabajará con unos u otros profesionales.

Por otro lado tenemos un concepto erróneo de nuestro ámbito laboral porque para hacer ejercicio no tiene por qué ser en una sala de fitness. Nosotros somos Graduados y Licenciados en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, es decir, yo podría programar perfectamente un entrenamiento sin pisar una sala de fitness con actividades físicas a lo largo de todo el día y programando actividades deportivas que no tienen por qué ser en una sala de fitness. No obstante, consideramos que desde el punto de vista de la prevención de lesiones y de la aplicación de programas estructurados y sistematizados sí que es más recomendable conocer ese ámbito, el cual, por otra parte, es un ámbito natural dentro de nuestra profesión

P: Como experto en entrenamiento de fuerza, ¿Cuál es la razón por la que un entrenador debe incluir un entrenamiento de fuerza dentro de un programa de pérdida de peso?

R: Muchos motivos diferentes. El primero por el efecto del entrenamiento de fuerza sobre el metabolismo basal y sus diferentes implicaciones. Pero además, dependiendo de la edad el efecto que tiene la cualidad física de la fuerza sobre otras cualidades en conjunto es muy importante. Por lo que resumiendo, yo incluiría dos motivos, la cualidad física de la fuerza es esencial para la manifestación del resto (coordinación, velocidad, agilidad…) y también por el efecto que tiene preventivo en la ganancia de peso después de un programa de pérdida de peso.

P: Ahora temas más técnicos ¿Cómo responsable del primer estudio para el tratamiento de la obesidad de forma integral, crees realmente que el ejercicio por si solo sirve para bajar de peso?

R: Directamente, no. El ejercicio puede mejorar la salud. Una caloría perdida por el ejercicio es mucho más saludable que una no ingerida por la dieta, pero tengo clarísimo que o trabajamos en colaboración, como ahora que estamos preparando un proyecto europeo en el que se mezclan tratamiento psicológico, nutricional y ejercicio como terapias conjuntas para un programa de intervención multidisciplinar. El ejercicio por sí mismo no es una herramienta suficientemente válida para producir una pérdida de peso que sea sostenible en el tiempo.

P: ¿Y la dieta por sí sola?

La dieta por sí sola tampoco. Un cambio conductual en el comportamiento alimenticio sí, pero una dieta en concreto no. El ámbito de la nutrición tiene esos defectos profesionales, que está plagado de dietas milagro.

P: Y ya para finalizar, ¿en qué proyectos nuevos está inmerso el laboratorio?

R: Ahora mismo tenemos varios proyectos, en concreto dos tomas de datos. Uno es de la subida al Puerto de la Morcuera para hacer el perfil fisiológico. Tenemos otro proyecto que se llama “Iron-Femme” que es sobre el daño tisular y el ciclo menstrual, el daño del tejido muscular con trabajo excéntrico en mujeres y el efecto sobre el metabolismo del hierro. Y estamos preparando, como te decía antes, un proyecto europeo coordinado donde establezcamos herramientas que permitan identificar e individualizar el tratamiento en obesidad, es decir, plasmar el mapa de la obesidad en una aplicación que permita conocer cuál es el problema individual en cada personal.

P: ¿Y sería coordinado por el laboratorio?

R: En principio sería coordinado por la UPM. Nosotros trabajamos también con el Grupo de Bioingeniería y Telemedicina de la ETSI de Telecomunicación de la Universidad Politécnica de Madrid y trabajamos en colaboración con ellos.

Muchas gracias por tu tiempo Pedro, ha sido un placer charlar contigo y volver a escucharte de nuevo.


Pedro J Benito es Profesor Titular de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del deporte (INEF-Madrid) en las asignaturas de Fisiología del Ejercicio y el Entrenamiento con cargas dentro del Departamento de Salud y Rendimiento Humano.

Vicedecano de Jefe de estudios y Estudiantes desde Mayo de 2013 en la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (INEF).

Fue secretario del Departamento de Salud y Rendimiento Humano en la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (INEF) durante 4 años.

Doctor desde 2004 Ciencias Actividad Física y del deporte por la Universidad Politécnica de Madrid con resultado Cum Laude por unanimidad.

Es Especialista Universitario en Estadística aplicada a las ciencias del Deporte.

Director del grupo de investigación consolidado LFE Research Group de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (INEF) de Madrid.

Director del Máster en Entrenamiento Personal de la Universidad Politécnica de Madrid y miembro de la National Strength Conditioning Association (NSCA) en España.

Colaborador eventual del Karolinska Institutet de Estocolmo (Suecia).

Director de más de 10 proyectos de investigación (I+D) en el ámbito de la educación física y del deporte subvencionados por entidades públicas y privadas.

Ha escrito más de 60 trabajos científicos y varios libros, mantiene un índice de citaciones de más de 300 citas, con un índice H de 11 puntos en google académico y 10 puntos en índice H de la Web of Sciencies.