¿BASTA SOLO CON NADAR? HIT EN LA NATACIÓN PARA EL CONTROL DE LA GLUCOSA Y LA INSULINA

Nadar, la palabra mágica. La mayoría de las veces que alguien va al médico y éste “se atreve a prescribir” ejercicio la palabra mágica es nadar. Es cierto que es un ejercicio con múltiples beneficios, pero al igual que si tienes un problema cardiaco no te recetan un fármaco para el aparato digestivo, la elección del ejercicio a realizar deberá ir en consonancia con los efectos que éste pueda provocar.

Ahora pensemos en toda esa población que va a nadar sin saber muy bien lo que hacer y que está una hora haciendo largos a “su ritmo”. ¿Tiene sentido? Un grupo de investigadores llevó a cabo un estudio 1 en el que se intentó conocer qué tipo de ejercicio tiene mayor impacto sobre el control de la glucosa y la sensibilidad a la insulina en mujeres pre menopáusicas; el ejercicio interválico de alta intensidad (HIT) o el ejercicio de baja intensidad y mucho volumen, comúnmente conocido como ejercicio aeróbico.

62 mujeres desentrenadas y pre- menopáusicas se dividieron en 3 grupos de estudio:

  1. Control (n = 20; CON): sin entrenamiento
  2. Alta intensidad- volumen bajo (n = 21; HIT)
  3. Baja intensidad-volumen alto (n = 21; LIT)

Durante 15 semanas de intervención, el grupo de HIT hizo 3 días a la semana 6-10 series de 30 segundos a máxima intensidad (86 ± 3 % Fcmax) con 2 minutos de recuperación, mientras que el grupo LIT tenía que nadar durante 1 hora a baja intensidad (73 ± 3 % Fcmax). A los grupos se les hizo análisis de sangre así como un test de tolerancia a la glucosa antes y después de la intervención.

Los resultados muestran como en el grupo que llevó a cabo el HIT descendió la insulina en plasma (17 ± 34 %), mientras que en el grupo control y en el LIT permaneció igual. De la misma manera, el test de tolerancia a la glucosa (60-min) registró un descenso de la insulina y de la glucosa en el grupo de HIT (24 ± 30 % y 10 ± 16 %; P < 0.05, respectivamente), y nuevamente en los grupos CON y LIT no registró cambios. La sensibilidad a la insulina aumentó un 22 ± 34 % después de la intervención con HIT, sin cambios en los otros dos grupos.

Estos resultados demuestran (una vez más) que el ejercicio intermitente de alta intensidad en natación es una estrategia efectiva y eficiente para mejorar la sensibilidad a la insulina y el control de la glucosa en mujeres inactivas y de mediana edad. Ello nos da muestras de la importancia del control de la intensidad en los protocolos de entrenamiento para el tratamiento de poblaciones especiales, pues si bien es verdad que se obtienen resultados extraordinarios hay que tener en cuenta que se somete a la persona a un estrés fisiológico muy alto.


REFERENCIA

  1. Connolly, L. J. et al. Low-volume high-intensity swim training is superior to high-volume low-intensity training in relation to insulin sensitivity and glucose control in inactive middle-aged women. Eur. J. Appl. Physiol. 116, 1889–1897 (2016).
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