¿CÓMO PREVENIR LA ATROFIA MUSCULAR DURANTE UN PERIODO DE INMOVILIZACIÓN?

En muchas ocasiones, tras una lesión o durante un ingreso hospitalario, nos enfrentamos a periodos de inmovilización. Este proceso de inmovilización trae como consecuencia una pérdida de masa y fuerza muscular, junto con un empeoramiento de la sensibilidad a la insulina, una disminución del metabolismo y por consiguiente un aumento de los depósitos de grasa.

Un equipo de investigación holandés (Dirks et al. 2014) ha realizado un estudio en el que han comparado la pérdida de masa y fuerza muscular del cuádriceps durante un periodo breve de inmovilización (5 días con una pierna escayolada) en un grupo control (CON) y un grupo que realizó 2 sesiones de 40 minutos de electro-estimulación cada día (NMES), además de un análisis de la morfometría de las fibras musculares y de la expresión de distintos genes.

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Fig 1. Debido al carácter pasivo de la electro-estimulación, puede ser necesario realizar de forma sincrónica ejercicio activo para obtener beneficios a nivel de fuerza muscular y de rendimiento deportivo.

Los resultados muestran que mientras que el grupo NMES no redujo su masa muscular e incluso aumentó sus niveles de masa magra, el grupo CON disminuyó tanto la masa total (-3,5 ± 0,5% en tan solo 5 días) como la masa magra (-147 ± 72g). La fuerza muscular disminuyó en ambos grupos significativamente, y aunque esta pérdida de fuerza fue mayor en el grupo CON, no hubo diferencias significativas entre ambos. Por otro lado, las biopsias muestran que sólo en el grupo NMES se produjo un aumento en el área de las fibras musculares, en concreto de las fibras tipo II, y el análisis molecular pone de manifiesto una disminución en la expresión génica de proteínas relacionadas con la atrofia muscular en el grupo NMES.

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Fig 2. Área de sección transversal del cuádriceps en el grupo CON y NMES antes y después del periodo de inmovilización.

Por lo tanto, y pese a la controversia existente en torno a la aplicación de esta técnica, un creciente número de artículos científicos están apoyando su uso en numerosos ámbitos, en especial como método de prevención de la atrofia muscular (envejecimiento, inmovilización…). Como vemos en los resultados mencionados, esta técnica nos permite elevar o mantener los niveles de masa muscular con los consiguientes beneficios a nivel metabólico. Por ello, la electro-estimulación debería ser tenida en cuenta entre los profesionales sanitarios y valorar su posible aplicación como una herramienta más tanto durante el periodo de hospitalización como durante la recuperación.


REFERENCIA

Dirks, M.L. et al., 2014. Neuromuscular electrical stimulation prevents muscle disuse atrophy during leg immobilization in humans. Acta Physiologica, 210(3), pp.628–641.

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