EFECTOS DEL ENTRENAMIENTO SUPERVISADO VS NO SUPERVISADO EN PERSONAS MAYORES

El envejecimiento biológico y la inactividad física contribuyen a procesos degenerativos en el sistema muscular y neural que darán lugar a alteraciones del equilibrio y la potencia muscular, aumentando el riesgo de caídas y, con ello, de dependencia y mortalidad.

Los beneficios para las personas mayores del entrenamiento de la fuerza y el equilibrio sobre la potencia muscular y la estabilidad dinámica/estática son incuestionables. Sin embargo, no está tan claro si dichos beneficios se obtienen indistintamente con programas de entrenamiento supervisado y no supervisado. Por ello, una reciente revisión sistemática con meta-análisis (1) ha cuantificado los efectos de los programas de entrenamiento de la fuerza y el equilibrio supervisados frente a los no supervisados sobre diferentes medidas de estabilidad y potencia muscular en mayores.

El análisis de los resultados reveló que los programas supervisados proporcionaron mayores beneficios en comparación con los no supervisados sobre el equilibrio estático y dinámico, el equilibrio proactivo, las baterías de test de equilibrio, y sobre la fuerza dinámica y la potencia muscular con contracciones isotónicas. Además se registró que un número de entre 10 y 29 sesiones supervisadas produjeron los mayores beneficios sobre el equilibrio estático y dinámico, el equilibrio proactivo, y sobre la fuerza y la potencia muscular, mientras que 30 o más sesiones fueron necesarias para obtener las principales mejoras sobre el equilibrio proactivo y las baterías de test de equilibrio. Asimismo, se halló que los efectos fueron mayores para los programas no supervisados que no incluyeron ninguna sesión supervisada frente a los que incluyeron un número pequeño de sesiones (3 o menos) guiadas por un entrenador.

Por tanto, estos resultados evidencian que, en personas mayores, un programa de entrenamiento supervisado aporta mayores beneficios sobre la potencia muscular y el equilibrio que uno no supervisado, poniéndose así de manifiesto el importante papel del especialista en ejercicio físico en los entrenamientos con personas mayores. Así, es necesaria la implementación de programas de este tipo para minimizar los efectos asociados a la edad, entre los que se incluyen las capacidades anteriormente mencionadas. Por último, se recomienda la realización 2-3 sesiones semanales supervisadas de entrenamiento de fuerza y equilibrio para asegurar efectos clínicamente relevantes.


REFERENCIAS

1. Lacroix, A.; Hortobágyi, T.; Beurskens, R.; & Granacher, U. (2017). Effects of Supervised vs. Unsupervised Training Programs on Balance and Muscle Strength in Older Adults: A Systematic Review and Meta-Analysis. Sports Medicine. DOI: 10.1007/s40279-017-0747-6. [Epub ahead of print]

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