ENTRENAMIENTO DE FUERZA EN MUJERES Y ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES

Las enfermedades cardiovasculares (CVD) son la principal causa de muerte en España.

Los beneficios del ejercicio aeróbico sobre el riesgo de CVD son ampliamente conocidos. Sin embargo, en el caso del entrenamiento de fuerza no están tan claros.

Para ello, el grupo de investigación dirigido por el Dr. Steven N. Blair llevó a cabo un estudio con el fin de analizar la relación entre entrenamiento de fuerza y riesgos de CVD, independientemente del índice de masa corporal (BMI), la actividad física y la capacidad aeróbica, en mujeres sanas.

Participaron 7321 mujeres de entre 20 y 90 años de edad, sin historia previa de CVD, hipertensión arterial o diabetes. Para evaluar el riesgo de CVD se midieron: porcentaje de grasa corporal, presión arterial media, triglicéridos, colesterol total y glucosa en ayunas. El nivel de actividad física se registró a través de cuestionarios y la capacidad aeróbica se evaluó a través de una prueba de ejercicio máxima mediante el protocolo de Balke modificado, mientras que la realización de ejercicio de fuerza fue valorada por las propias participantes mediante auto-registros.

Tabla 1. Componentes del riesgo de CVD tras la realización de entrenamiento de fuerza, según diferentes grupos de edad.

fissac_tabla 1

Al realizar el análisis del efecto del entrenamiento de fuerza en función de la edad, se observó que aquellas que incluyeron este tipo de entrenamiento en su rutina tuvieron menor riesgo de CVD a cualquier edad. En concreto, la realización de entrenamiento de fuerza se asoció con menores niveles de grasa corporal, glucosa en ayunas y colesterol total.

Tabla 2. Componentes del riesgo de CVD por grupos, divididos en mujeres con normopeso y con sobrepeso/obesidad.

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Sin embargo, al agruparlas en relación al BMI (normopeso o sobrepeso/obesidad), la asociación entre entrenamiento de fuerza y menor riesgo de CVD sólo se mantuvo para aquellas con normopeso.

Por tanto, hemos de enfatizar la importancia del entrenamiento de fuerza como parte de un estilo de vida activo y saludable en mujeres de cualquier edad además de como una herramienta esencial en la prevención de las tan temidas enfermedades cardiovasculares.

En definitiva, parece que los beneficios del ejercicio de fuerza van más allá de los ya conocidos sobre la fuerza muscular, la densidad mineral ósea y la capacidad funcional.


REFERENCIA

Drenowatz, C., Sui, X., Fritz, S., Lavie, C. J., Beattie, P. F., Church, T. S., & Blair, S. N. (IN PRESS). The association between resistance exercise and cardiovascular disease risk in women. Journal of Science and Medicine in Sport. http://dx.doi.org/10.1016/j.jsams.2014.09.009

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