LA ACTIVIDAD FÍSICA REDUCE EL RIESGO DE MORTALIDAD EN PERSONAS MAYORES

Numerosos estudios han demostrado que las personas mayores que hacen muy poca actividad física tienen un mayor riesgo de mortalidad comparados con aquellos que presentan niveles moderados o altos de actividad física 1-6. Si nos fijamos en nuestros mayores vemos como la mayoría de ellos apenas se mueven, pasan horas sentados frente al televisor y los síntomas del envejecimiento se aceleran de manera dramática.

Por ello, la pregunta que debemos hacernos es, si estas personas mayores se movieran más, ¿desacelerarían los procesos de la vejez y el riesgo de mortalidad?

Un artículo publicado en JAMA7 arroja luz sobre este tema. Investigadores de la Universidad de Pittsburgh evaluaron el gasto energético de 302 personas mayores (70-82 años) durante dos semanas con agua doblemente marcada (método Gold Standard). El metabolismo basal lo calcularon mediante calorimetría indirecta y el efecto térmico de los alimentos se estimó como el 10% del gasto energético total. La energía “gastada” por actividad física se calculó como (gasto energético total × 0,90) – tasa metabólica en reposo. A todos los participantes se les hizo un seguimiento desde 1998 hasta 2006.

Se establecieron 3 grupos de actividad:

  1. Bajo: <521 kcal/ día
  2. Medio: 521-770 kcal/día
  3. Alto: > 770 kcal /día

Los resultados fueron muy importantes. Un aumento en el gasto energético por actividad física (287 kcal/día) se asoció con un 32% MENOS de mortalidad. ¡Si comparamos a los del grupo más bajo con aquellos que hacían más actividad física, éstos últimos tenían un 69% de menor riesgo de mortalidad! (hazard ratio, 0.31; 95% intervalo de confianza, 0.14-0.69).

Por ello podemos concluir que un aumento del gasto energético por actividad física se asocia de manera muy estrecha con un menor riesgo de mortalidad en personas mayores sanas. Hacer un poco de actividad al día puede influir de manera muy positiva en la supervivencia de las personas adultas. Y no solo eso, también se reflejaría en la calidad de vida de sus últimos años, ya que no es lo mismo llegar a los 85 años siendo unas persona vital e independiente que tener que depender de terceras personas para simplemente levantarse de la silla, de la cama o para ir al baño. ¡EL EJERCICIO ES MEDICINA!


REFERENCIAS

  1. KushiLH,FeeRM,FolsomAR,MinkPJ,Anderson KE, Sellers TA. Physical activity and mortality in postmenopausal women. JAMA. 1997;277:1287- 1292.
  2. Hakim AA, Petrovitch H, Burchfiel CM, et al. Ef- fects of walking on mortality among nonsmoking re- tired men. N Engl J Med. 1998;338:94-99.
  3. Bijnen FC, Caspersen CJ, Feskens EJ, Saris WH, Mosterd WL, Kromhout D. Physical activity and 10- year mortality from cardiovascular diseases and all causes: the Zutphen Elderly Study. Arch Intern Med. 1998;158:1499-1505.
  4. Morgan K, Clarke D. Customary physical activity and survival in later life: a study in Nottingham, UK. J Epidemiol Community Health. 1997;51:490-493.
  5. Kaplan GA, Seeman TE, Cohen RD, Knudsen LP, Guralnik J. Mortality among the elderly in the Alameda County Study: behavioral and demographic risk factors. Am J Public Health. 1987;77:307-312.
  6. Stessman J, Maaravi Y, Hammerman-Rozenberg R, Cohen A. The effects of physical activity on mor- tality in the Jerusalem 70-Year-Olds Longitudinal Study. J Am Geriatr Soc. 2000;48:499-504.
  7. Manini, T. M., Everhart, J. E., Patel, K. V., Schoeller, D. A., Colbert, L. H., Visser, M., … & Harris, T. B. (2006). Daily activity energy expenditure and mortality among older adults. Jama, 296(2), 171-179.
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