LOS DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO VIVEN MÁS QUE LA POBLACIÓN GENERAL

Los beneficios del ejercicio físico (bien realizado) sobre la salud son incuestionables. Así, se ha asociado con un menor riesgo de mortalidad por cualquier causa, además de desempeñar un rol clave tanto en la prevención como en la rehabilitación de enfermedades como el accidente cerebrovascular, el síndrome metabólico, diferentes tipos de cáncer, la depresión, la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardiovasculares.

Sin embargo, de un tiempo a esta parte viene existiendo cierta controversia acerca de los efectos a largo plazo sobre la salud de altos volúmenes de ejercicio y a gran intensidad en los deportistas de alta competición. El debate viene alimentado por los últimos casos de muerte súbita en jóvenes deportistas. Por ejemplo, casos como los de Antonio Puerta, Dani Jarque o Marc Vivien Foe en el fútbol, Wes Leonard, jugador de baloncesto de 16 años que, tras conseguir la canasta decisiva para su equipo, cayó desplomado por un ataque al corazón y falleció, o el dramático caso de un equipo de rugby inglés que perdió a dos jugadores en tan solo seis meses por sendos paros cardiacos, nos sacudieron e hicieron cuestionarnos hasta qué punto el deporte de competición puede favorecer la aparición de muerte súbita.

Para intentar esclarecer este aspecto, el grupo de investigación de Alejandro Lucía, doctor en Medicina, catedrático de Fisiología del Ejercicio e investigador de la Universidad Europea de Madrid, llevó a cabo un meta-análisis entre 10 estudios de cohorte, incluyendo a un total de 42087 deportistas (707 mujeres) de alto nivel.

Los resultados no dejaron lugar a dudas, hallando que estos deportistas viven más que la población general. En concreto, se obtuvo que tienen un 40% menor riesgo de mortalidad por cáncer y un 27% menor por enfermedad cardiovascular que la población general. Se sugiere que los beneficios sobre la salud del ejercicio físico, particularmente reduciendo el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular y cáncer, no se limitan a dosis moderadas, sino que aquellos con los mayores niveles de ejercicio físico, como son los deportistas de alto rendimiento, obtienen un efecto protector adicional sobre la salud y la longevidad.

Por tanto, los casos de muerte súbita citados, así como muchos otros ocurridos en deportistas, por supuesto que han de tenerse en consideración y nos deben servir para enfatizar la importancia de la prevención, pero no deben dar lugar a avivar el debate sobre la idoneidad del deporte de rendimiento desde edades tempranas, pues han sido sobradamente constatados sus beneficios a distintos niveles.

REFERENCIAS:

Garatachea, N., Santos-Lozano, A., Sanchis-Gomar, F., Fiuza-Luces, C., Pareja-Galeano, H., Emanuele, E., & Lucia, A. (2014). Elite athletes live longer than the general population: a meta-analysis. Mayo Clinic Proceedings, 89 (9), 1195-1200.

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