OPERACIÓN EVEREST III: RESPUESTA FISIOLÓGICA A LA ALTURA

El Everest es la cima del mundo. El boom del montañismo hace que cada vez más gente emprenda la aventura de subir las grandes cumbres del Himalaya convirtiendo en muchos casos los campos base en un circo. La montaña esconde muchos peligros y para aquellos que no tienen la experiencia necesaria, subir un 8.000 puede ser mortal.

En un experimento liderado por el investigador Jean-Paul Richalet, 8 voluntarios de 23 a 37 años participaron en un ascenso simulado al Everest a una altura de 8.848 metros en una cámara hipobárica. Estas cámaras simulan la altitud variando la presión parcial de oxígeno. Si al nivel del mar la presión parcial de oxígeno es de 150 mmHg, en el Everest es de 35 mmHg. La cantidad de oxígeno que el organismo es capaz de utilizar es de 60 mmHg, mientras que a 8.848 metros la diferencia arterio-venosa es de 15 mmHg. A esta altitud, dar un paso es comparable a realizar un esfuerzo máximo, una intensidad de VO2 máxima.

Los voluntarios se pre-aclimataron en el observatorio Vallot (4.350 metros) antes de introducirse en la cámara. Ésta se descomprimió progresivamente hasta llegar a 253 mmHg (la presión a nivel del mar es de 760 mmHg), con un periodo de recuperación de 3 días a 5.000 metros los días 20, 21 y 22.

fissac _ altura fisiología

Figura 1. Progresión del perfil de simulación, desde SL (nivel del mar) hasta HA5 (8,848 metros de altura).

Pasaron un total de 31 días en la cámara. Se organizaron 17 protocolos para explorar los factores limitantes del rendimiento físico y fisiológico además de comprobar las posibles complicaciones patológicas que se producen en los diversos sistemas corporales (función cardiaca, control de la ventilación, autorregulación del flujo sanguíneo cerebral, balance energético, composición corporal, rendimiento muscular, eritropoyesis y funciones cognitivas).

Todos los sujetos alcanzaron los 8.000 metros y 7 de ellos lograron los 8.848 metros de altitud simulada. 3 sujetos sufrieron síntomas neurológicos que se resolvieron rápidamente con re-oxigenación.

A 8.848 metros la Presión arterial de O2 fue de 30,6 mmH, la Presión de CO2 de 11,9 mmHg y el pH de 7,58 (tomado de sangre capilar).

fissac _ parámetros fisiológicos en altura

Figura 2. Función cardiaca durante la Operación Everest III [1]

El VO2 max descendió un 59% a 7.000 metros y se incrementó un 9% a 6.000 después de la expansión de plasma sanguíneo como consecuencia de la concentración de plasma provocada por la altura. La contractibilidad cardiaca fue normal, pero la relajación se vio ligeramente disminuida. La autorregulación del flujo sanguíneo cerebral empeoró a 8.000 metros y el balance energético negativo se debió a un descenso del apetito.

El incremento de la peroxidación lipídica podría explicar las alteraciones musculares y de la función cognitiva. Los sujetos alcanzaron la cima en mejores condiciones debido al periodo de pre-aclimatación y al control de variables como el frío y la nutrición.

Las alteraciones fisiológicas que se producen en altura no son livianas y antes de emprender una expedición a una de las grandes montañas se deben conocer los riesgos que entraña el montañismo. Hacerse un test de tolerancia a la altura es el primer requisito si se quiere llevar a cabo una ascensión.


REFERENCIAS

[1]      J.-P. Richalet, “Operation Everest III: COMEX ’97.,” High Alt. Med. Biol., vol. 11, no. 2, pp. 121–32, Jan. 2010.

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