PROBLEMAS GASTROINTESTINALES AL HACER EJERCICIO, ¿HAY SOLUCIÓN?

Los problemas o síntomas gastrointestinales son uno de los principales temores de los deportistas, especialmente de resistencia. Llevas meses preparando esa carrera tan ansiada, llegas en un momento de forma física ideal, y todo se derrumba cuando el dolor de estómago o los denominados “retortijones” te hacen bajar el ritmo o incluso pararte.

Como muestra un artículo muy reciente en el que se analizaron los síntomas gastrointestinales en corredores de maratón, estos síntomas muy comunes tanto antes (afectando a la mitad de corredores) como durante el ejercicio. En concreto, los autores vieron que un 27% de los corredores mostró síntomas gastrointestinales durante el maratón, especialmente nauseas. Sin embargo, los autores no observaron ninguna relación entre la incidencia de estos síntomas y la ingesta nutricional de los corredores (Pugh, 2018).

¿Cómo podemos evitar estos problemas gastrointestinales? Con el fin de contestar a esta pregunta, un estudio recién publicado analizó el efecto de la suplementación durante 4 semanas con probióticos en los síntomas gastrointestinales percibidos durante un maratón en 24 corredores recreacionales. Tras 2 semanas de suplementación, los autores observaron que el grupo que consumía probióticos redujo los síntomas gastrointestinales percibidos durante los entrenamientos, mientras que el grupo que se suplementaba con un compuesto placebo no obtuvo beneficios. Además, tras las 4 semanas de suplementación, el grupo que consumió probióticos tuvo menores problemas gastrointestinales en el maratón (en concreto en el último tercio de la carrera) que el grupo que tomó un placebo. Esta reducción en los problemas gastrointestinales se vio reflejada en una menor reducción del ritmo de carrera (-8% frente a -15% para el grupo de probióticos y el grupo placebo, respectivamente) en la parte final de la prueba, aunque las diferencias en el tiempo final (~13 minutos menos para el grupo de probióticos) no llegaron a ser estadísticamente significativas.

Por otro lado, otro factor clave para reducir los síntomas gastrointestinales es el consumo de hidratos de carbono. Aunque, como hemos comentado en otras ocasiones, el consumo de hidratos de carbono durante el ejercicio de resistencia es beneficioso para evitar la depleción de los depósitos de glucógeno y mantener el rendimiento, una ingesta excesiva puede poner en riesgo a nuestro estómago. En este sentido, se conoce que el límite máximo de absorción de la mayoría de carbohidratos como la glucosa, la sacarosa o la maltodextrina es de 60 g/hora. Es decir, si ingerimos uno de estos carbohidratos en una cantidad mayor de 60 gramos por hora, estaremos aumentando el riesgo de sufrir síntomas gastrointestinales. Sin embargo, podemos usar fuentes de carbohidratos que usen distintos transportadores para entrar en la célula. Así, aportar 60 g/h de glucosa y una cantidad adicional de fructosa (hasta 30 g/h), lo cual es posible porque utilizan distintos transportadores (SGLT1 y GLUT5, respectivamente), aumentaría el ratio de oxidación de carbohidratos, reduciría las molestias gastrointestinales al no saturar los receptores, y aumentaría el rendimiento en comparación con la ingesta de un único tipo de carbohidrato (Currell, 2008).

En resumen, estos resultados muestran como la suplementación con probióticos (aunque también puede ser aplicable al consumo de alimentos probióticos como el yogurt) junto con un control adecuado de la ingesta de carbohidratos durante el ejercicio puede ser una estrategia beneficiosa para reducir los síntomas gastrointestinales en deportistas de resistencia.


REFERENCIAS

  • Pugh JN, et al. (2018) Prevalence, Severity and Potential Nutritional Causes of Gastrointestinal Symptoms during a Marathon in Recreational Runners. Nutrients. 10(7), pii: E811. doi: 10.3390/nu10070811.
  • Pugh JN, et al. (2019) Four weeks of probiotic supplementation reduces GI symptoms during a marathon race. Eur J Appl Physiol. In press (Apr 13). doi: 10.1007/s00421-019-04136-3.
  • Currell K, and Jeukendrup AE (2008) Superior endurance performance with ingestion of multiple transportable carbohydrates. Med Sci Sport Exerc. 40(2):275-81. doi: 10.1249/mss.0b013e31815adf19.
3 comentarios
  1. Avatar
    JuanR Dice:

    Hola, pues interesante el tema. Y es que, siempre me he preguntado ¿cómo era posible que incluso los atletas de élite sufrieran vómitos o diarreas durante una maratón?. Si llevan todo controlado, alimentación y líquidos sobre todo.
    Investigando un poco, sobre un tema que también está tratado en la literatura pero del que poco se sabe en las aulas de CDAF, el flato, encuentro que esos problemas gastrointestinales están catalogados dentro de las posibles formas de dar un flato. Hay autores que ponen esa reacción autónoma como una forma de fatiga que activa el sistema autónomo y produce espasmos y malestar intestinal. A veces las ganas de evacuar aparecen antes de la competición, es decir, sin haber empezado a calentar, lo que indica la participación del sistema nervioso, como reacción al estrés que se prevé. Otras aparece justo en los momentos donde la fatiga central está iniciando su aparición, y lleva a cesar el ejercicio, bien por una pájara, bien por molestias de flato, bien por gastrointestinales.
    Para mayor información hay una revisión de Darren Morton y Robin Callister en Sport Med con título Exercise-related transient abdominal pain (ETAP) donde se recoge bien este fenómeno (punto 5.3 de la revisión). Y si tiran del hilo de estos autores y los trabajos sobre ETAP, quizás concluirán que los probióticos son una anécdota en este proceso.
    saludos

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  2. Avatar
    Juan R Dice:

    Hola, hace unos días envié un comentario sobre este tema que parece que no acaba de salir. Se trataba de una aportación bibliográfica en la que se explica que el dolor abominal, inlcuyendo molestias gastro intestinales, durante el ejercicio físico lo atribuyen a la fatiga central y flato en particular.
    Lean
    https://link.springer.com/article/10.1007%2Fs40279-014-0245-z

    a veces hay que ir más allá de lo inmediato en ciencia y sobre todo en fisiología. saludos

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    • Pedro Luis Valenzuela Tallón
      Pedro Luis Valenzuela Tallón Dice:

      Hola Juan,

      Lo primero, muchas gracias por leernos, y más aún por comentar. Como bien dices, el origen de los problemas gastrointestinales durante el ejercicio es todavía muy desconocido, y ocurren incluso en personas que tienen todo planificado al detalle (ej. deportistas de élite). Posiblemente, incluso más desconocido aún sea el origen del ETAP que comentas (conocido como flato a nivel popular). De hecho, hay controversia con respecto a si el ETAP debe ser considerado una molestia gastrointestinal o no, como apuntan en la revisión que has mandado, pues el origen parece ser diferente al de otros síntomas comunes como las náusas o los “retortijones” que sufren los deportistas. Sea como sea, estamos totalmente de acuerdo en que por un lado tenemos vías más “orgánicas”, como pueden ser aquellas en las que están involucradas la microbiota, la hidratación, el consumo de carbohidratos, etc. Y otras vías más “autonómicas” o centrales, en las que el estrés o los nervios juegan un papel fundamental. Como en otros aspectos, muchas veces es esta última vía “central” la que gobierna sobre el organismo, así que se le debe dar toda la importancia que merece.

      Un saludo y esperamos que sigas leyéndonos.

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