¿QUÉ CONDICIÓN FÍSICA MÍNIMA DEBEN TENER LOS NIÑOS PARA EVITAR ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES?

Sabemos por estudios previos que existe una inequívoca asociación entre la capacidad cardiorrespiratoria (CRF) y el riesgo de enfermedad cardiovascular en niños y adolescentes (1). La evaluación de la CRF históricamente ha formado parte de casi todas las baterías de test de condición física en niños y adolescentes, inicialmente como indicador de rendimiento, pero con el auge del fitness reacionado con la salud empezó a utilizarse como método de detección temprana del riesgo de enfermedad cardiovascular en niños y adolescentes. Sin embargo, hasta ahora, no existían puntos de corte para estas edades que estableciesen el riesgo real de enfermedad cardiovascular en función de una determinada CRF.

Por ello, recientemente se ha realizado un meta-análisis (2) donde se evaluó la relación entre una baja CRF y riesgo de enfermedad cardiovascular en niños y adolescentes. En concreto, se abordó la siguiente cuestión: ¿existen puntos de corte para la CRF asociados con el riesgo de enfermedad cardiovascular en niños y adolescentes? El objetivo fue identificar por debajo de qué nivel de CRF existiría un riesgo real de enfermedad cardiovascular. Se incluyeron 7 estudios que englobaron a 9280 niños y adolescentes entre 8 y 19 años de 14 países. En estos países la prevalencia de riesgo de enfermedad cardiovascular varió de 6% a 39% en niños y de 6% a 86% en niñas.

Los autores hallaron que los niños con una CRF por debajo de 41.8 mL/kg/min tuvieron 5.7 veces mayor probabilidad de tener riesgo de enfermedad cardiovascular que aquellos con una CRF igual o mayor de 41.8 mL/kg/min. En el caso de las niñas, aquellas con una CRF por debajo de 34.6 mL/kg/min tuvieron 3.6 veces mayor probabilidad de riesgo de enfermedad cardiovascular que aquellas con una CRF igual o mayor de 34.6 mL/kg/min.

Para alcanzar los puntos de corte de una CRF saludable, un niño y una niña de 15 años deberían correr a 11 km/h (etapa 6) y 9.5 km/h (etapa 3), respectivamente, en el shuttle run test o test de course navette. La CRF, evaluada a través de este test, ha sido considera como un relevante indicador de salud en el presente (1), además de como un marcador de salud cardiovascular en el futuro (3).

Además, tenemos datos que nos indican que existe una fuerte evidencia de que una baja CRF en la infancia y la adolescencia es predictor de enfermedad cardiovascular, de mayor riesgo de síndrome metabólico, de rigidez arterial y de infarto de miocardio en el futuro. Por tanto, y en base a todos estos resultados, se convierte en esencial la promoción de estilos de vida centrados en el aumento de los niveles de actividad física y la adquisición de una CRF que pueda ayudar a mejorar la salud cardiovascular de niños y adolescentes.


REFERENCIAS

  1. Ortega, F. B., Ruiz, J. R., Castillo, M. J., & Sjöström, M. (2008). Physical fitness in childhood and adolescence: a powerful marker of health. International journal of obesity, 32(1), 1-11.
  2. Ruiz, J. R., Cavero-Redondo, I., Ortega, F. B., Welk, G. J., Andersen, L. B., & Martinez-Vizcaino, V. (2016). Cardiorespiratory fitness cut points to avoid cardiovascular disease risk in children and adolescents; what level of fitness should raise a red flag? A systematic review and meta-analysis. British Journal of Sports Medicine, bjsports-2015.
  3. Ruiz, J. R., Castro-Piñero, J., Artero, E. G., Ortega, F. B., Sjöström, M., Suni, J., & Castillo, M. J. (2009). Predictive validity of health-related fitness in youth: a systematic review. British journal of sports medicine.
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