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TEST DE EVALUACIÓN ESPECÍFICO PARA TRIATLÓN

Terreno pantanoso en el que nos metemos, al haber multitud de test para cada disciplina de nuestro complejo deporte… Sin embargo, la mayoría de estos tests analizan cada disciplina de forma individual, siendo necesarios tests que analicen al triatleta de forma global y no como nadadores, ciclistas o corredores de forma aislada.

El siguiente estudio 1 valoró los cambios y respuestas cardiorrespiratorias que se producían en el organismo después de realizar un test bici-carrera en 2 grupos de triatletas de alto nivel (77 ml/kg/min V02max). Uno estaba compuesto por 9 triatletas promesa y otro por 6 triatletas de élite.

Se realizaron 3 test diferentes durante el periodo preparatorio y competitivo de 2 temporadas consecutivas. En este caso nos vamos a centrar en el siguiente test::

  • 30´CICLISMO A INTENSIDAD UMBRAL VENTILARIO + 3KM CARRERA CRONOMETRADOS (MÁXIMA INTESIDAD).

Ahora bien, analicemos este test.

  1. La intensidad a la que se desarrolla el sector de ciclismo es muy parecida a la desarrollada en competición, incluso algo menor si tenemos en cuenta el drafting en pruebas de distancia corta u olímpica
  2. Es un test bastante específico, aunque faltaría incluir el sector de natación
  3. Al igual que en un triatlón, el segmento de carrera se desarrolla al máximo de las posibilidades de cada sujeto. Este sector define las posiciones y decide la carrera, realizándose por encima del segundo umbral ventilatorio.

Los test para evaluar rendimiento o progreso de nuestros entrenados deben ser específicos y de carácter máximos, al igual que una prueba de esfuerzo, porque, en el fondo, son eso, sólo que realizados sobre el terreno y sin medir variables cardiacas ni ergoespirométricas.

Así pues, apliquemos este tipo de herramientas, muy útiles y motivantes en los periodos más alejados de la competición para saber si estamos aplicando las cargas correctamente si estamos aplicando las cargas correctamente, los pupilos progresan…


REFERENCIA

  1. Díaz, V. et al. Longitudinal changes in response to a cycle-run field test of young male national "talent identification" and senior elite triathlon squads. J. strength Cond. Res. 26, 2209–19 (2012).

LA UTILIDAD DE UNA PRUEBA DE ESFUERZO PARA PREDECIR EL RENDIMIENTO EN DEPORTES DE RESISTENCIA

El denominado umbral anaeróbico -aunque el término es fisiológicamente incorrecto pues la fosforilación oxidativa está siempre presente y las vías metabólicas predominantes cambian gradualmente, por lo que no es un umbral sino una transición continua- es junto a la potencia aeróbica máxima (VO2max) y la economía de carrera uno de los principales determinantes del rendimiento en deportes de resistencia. Pese a que hay numerosos métodos de establecer el umbral anaeróbico, como el análisis ventilatorio, electromiográfico, de balance de gases o de oxigenación muscular, el análisis del umbral láctico sigue siendo uno de los métodos más prácticos, barato y por ello más utilizado en el ámbito deportivo.

El umbral láctico puede definirse como la máxima carga de trabajo que precede un rápido aumento en los niveles de lactato sanguíneo como resultado de un desequilibrio en el ratio de producción/eliminación, lo cual ocurre de forma sincrónica a un aumento en los niveles de CO2 ventilado y de H+. Este umbral es determinado en una prueba de esfuerzo en la que la carga aumenta progresivamente, obteniendo una pequeña muestra de sangre capilar en cada aumento para medir los niveles de lactato. Diversos estudios han mostrado la validez del umbral láctico como predictor del rendimiento en deportes de resistencia (Para revisión, Faude, Kindermann, & Meyer, 2009). Sin embargo, existen diferentes formas de calcular este umbral, incluyendo la determinación subjetiva, umbrales fijos (4 mmol/l) o umbrales individualizados (mediante modelos matemáticos).

lactato

Fig. 1. El análisis de lactato en un test incremental nos sirve también para evaluar la mejora del deportista a lo largo de la temporada. En esta gráfica (datos obtenidos en deportista real) vemos como los niveles de lactato para una misma carga son menores según avanza la temporada, alcanzando además una mayor potencia final.

Un grupo de investigadores españoles (Santos-Concejero et al., 2014) quiso evaluar si el umbral láctico podría predecir el rendimiento en una carrera de 10km en deportistas muy entrenados y con un nivel homogéneo (completaban la distancia en 31,6 ± 1,2 minutos). Los deportistas realizaron una prueba de esfuerzo incremental (comenzando a 9 km/h e incrementando en 1,5 km/h cada 4 minutos) en la cual el umbral láctico fue calculado mediante dos modelos matemáticos diferentes, uno polinómico y otro exponencial. Pese a que el ritmo en 10km fue mayor que el correspondiente al umbral láctico, los autores encontraron que ambas variables estaban correlacionadas. Es decir, aquellos deportistas que presentaban un mayor umbral también presentaban una mayor velocidad de carrera en 10km. Además, y pese a que con todos los modelos la correlación fue significativa, los autores observaron que el nivel de correlación dependía del modelo matemático utilizado (mejor con el modelo exponencial).

Por lo tanto, este y otros estudios nos muestran cómo una prueba de esfuerzo puede aportarnos, además de datos a nivel del estado de salud cardiovascular del deportista si se incluye electrocardiograma, otros datos interesantes respecto al potencial de rendimiento del deportista.

Además, en una prueba de esfuerzo con test de lactato no sólo podemos determinar nuestro umbral láctico sino también el umbral aeróbico y la velocidad aeróbica máxima, lo cual es muy útil para encontrar puntos débiles a trabajar con el deportista así como para establecer las zonas de entrenamiento y poder planificar las sesiones de ejercicio trabajando a la intensidad necesaria.


REFERENCIAS

Faude, O., Kindermann, W., & Meyer, T. (2009). Lactate threshold concepts: how valid are they? Sports Medicine (Auckland, N.Z.), 39(6), 469–90. http://doi.org/10.2165/00007256-200939060-00003

Santos-Concejero, J., Tucker, R., Granados, C., Irazusta, J., Bidaurrazaga-Letona, I., Zabala-Lili, J., & Gil, S. M. (2014). Influence of regression model and initial intensity of an incremental test on the relationship between the lactate threshold estimated by the maximal-deviation method and running performance. Journal of Sports Sciences, 32(9), 853–9. http://doi.org/10.1080/02640414.2013.862844

¿CUÁNTO Y QUÉ TIPO DE CARBOHIDRATOS TOMAR DURANTE EL EJERCICIO DE RESISTENCIA?

Durante el ejercicio físico -especialmente si es realizado a alta intensidad- los hidratos de carbono son una de las principales fuentes de energía, compartiendo protagonismo con las grasas en deportes de larga duración. Los hidratos de carbono se almacenan en el organismo como glucógeno en el músculo y en el hígado. Al realizar ejercicio físico estos depósitos se van vaciando y la concentración de glucosa en sangre disminuye, lo cual produce fatiga especialmente si no tenemos un óptimo metabolismo de las grasas (denominado como el famoso “muro”). Por ello, para evitar la fatiga producida por la depleción de glucógeno es necesario, aparte de comenzar el ejercicio con unos depósitos de glucógeno lo más llenos posible, un correcto aporte exógeno de carbohidratos.

En el estudio de Jetjens y cols (2004) ocho ciclistas entrenados acudieron 4 días al laboratorio realizando cada día 120 minutos de esfuerzo a intensidad media (50% del Wmax). En cada uno de estos esfuerzos, los sujetos ingirieron de forma aleatoria una solución con niveles medios de glucosa (1.2 g/min), una con niveles altos de glucosa (1.8 g/min), una mezcla de glucosa (1.2 g/min) y fructosa (0.6 g/min) o agua. Los resultados mostraron que el ratio de oxidación de carbohidratos fue mayor al consumir una mezcla de glucosa y fructosa que al consumir glucosa sola, independientemente de la concentración de glucosa.

En el estudio de Currell y Jeukendrup (2008) los sujetos realizaron 120 minutos de esfuerzo a intensidad media en los que consumieron en las mismas cantidades (1.8 g/min) glucosa, glucosa + fructosa o placebo (agua), realizando inmediatamente después una contrarreloj de una hora. El rendimiento en esta contrarreloj fue un 8% mayor al consumir glucosa + fructosa que al consumir solo glucosa, y un 19% mayor que al consumir agua.

Por otro lado, con una metodología similar, en el estudio de Smith y cols (2013) evaluaron a 51 sujetos que, tras dos horas con carga media constante, realizaron una contrarreloj de 20km. En este caso durante las dos horas a intensidad media consumieron una bebida de glucosa-fructosa maltodextrina (ratio 1:1:1) con concentraciones que iban desde 10 hasta 120 g/h o una bebida placebo, encontrando una respuesta lineal (a más carbohidratos, más rendimiento) hasta los 80 g/h pero una disminución a partir de esa concentración.

fissac_ guía ingesta carbohidratos

Fig. 1. Teniendo estos y otros resultados en cuenta, en la revisión de Jeukendrup (2014) dan una serie de recomendaciones en torno al consumo óptimo de carbohidratos durante el ejercicio.

Por lo tanto, estos estudios muestran que al consumir carbohidratos que utilizan diferente transportador en la célula (glucosa o maltodextrina y fructosa) el ratio de oxidación alcanza mayores valores (en este caso hasta 80 g/h) que cuando se consume únicamente glucosa (ratio < 60 g/h). Además, la cantidad de carbohidratos ingeridos y el rendimiento deportivo parecen tener una relación curvilínea, encontrando beneficios hasta los 80 g/h pero un riesgo incrementado de sufrir efectos negativos a partir de esta concentración.

La cantidad de carbohidratos óptima dependerá de numerosos factores como la duración del evento (por ejemplo, en esfuerzos < 1 hora con enjuagues bucales con carbohidratos sería suficiente), la intensidad del esfuerzo, el nivel de entrenamiento del deportista e incluso las condiciones ambientales. Remarcar que, pese a que la información encontrada en la bibliografía científica sea bastante clara, aparentemente sencilla y homogénea, debemos ser conscientes de la necesidad de entrenar también los aspectos nutricionales y de adecuar estas recomendaciones de forma individual atendiendo a las necesidades de cada sujeto.


REFERENCIAS

  1. Jentjens RLPG, Venables MC, Jeukendrup AE. Oxidation of exogenous glucose, sucrose, and maltose during prolonged cycling exercise. J Appl Physiol. 2004;96(4):1285–91.
  2. Currell K, Jeukendrup AE. Superior endurance performance with ingestion of multiple transportable carbohydrates. Med Sci Sports Exerc. 2008;40(2):275–81.
  3. Smith JW, Pascoe DD, Passe DH, Ruby BC, Stewart LK, Baker LB, et al. Curvilinear dose-response relationship of carbohydrate (0-120 g/h-1) and performance. Med Sci Sports Exerc. 2013;45(2):336–41.
  4. Jeukendrup A. A step towards personalized sports nutrition: Carbohydrate intake during exercise. Sport Med. 2014;44(SUPPL.1).

PERIODIZACIÓN DE LA INGESTA DE CARBOHIDRATOS PARA LA MEJORA DEL RENDIMIENTO EN LOS DEPORTES DE RESISTENCIA

Uno de los principales factores limitantes del rendimiento en deportes de resistencia es la depleción de glucógeno. Por ello, estos deportistas buscarán aumentar mediante el entrenamiento su capacidad para utilizar las grasas como sustrato metabólico disminuyendo así la dependencia de un sustrato finito como es el glucógeno.

Una de las estrategias nutricionales más utilizadas para aumentar la capacidad de utilización de las grasas son las dietas altas en grasas y bajas en carbohidratos (CHO), ya que se ha visto que producen cambios a nivel celular que optimizarían el metabolismo de las grasas como combustible. Sin embargo, estas dietas reducirían la “flexibilidad metabólica” e impedirían el correcto rendimiento en aquellas sesiones de mayor intensidad al depender éstas del metabolismo anaeróbico.

Con el objetivo de estudiar una estrategia nutricional que pudiese mejorar la capacidad de oxidación de grasas, pero sin eliminar esa flexibilidad metabólica que permita realizar esfuerzos de alta intensidad, un imponente grupo de investigación compuesto por miembros de distintos países ha llevado a cabo recientemente un estudio en 21 triatletas durante 6 semanas 1.

En las primeras tres semanas los triatletas llevaron a cabo su entrenamiento y dieta habitual (10-15 horas/semana), mientras que en las siguientes tres semanas o periodo de intervención se controló tanto la dieta como el entrenamiento que tenían que realizar. Durante las tres semanas de intervención tanto el grupo control (CON) como el grupo intervención (SL) realizaron 6 sesiones durante 4 días consecutivos- incluyendo HIIT por la tarde y entrenamiento suave por la mañana – y consumieron 6 gr/kg de masa corporal de CHO al día. Sin embargo, el timing de ingesta de CHO fue diferente entre grupos:

  • El grupo SL no repuso el glucógeno tras el entrenamiento de HIIT por la tarde (cena libre de CHO) y no desayunó para realizar así el entrenamiento suave matutino en ayunas y con baja disponibilidad de CHO. Tras el entrenamiento de la mañana reponían los depósitos de CHO para la siguiente sesión de HIIT de por la tarde.
  • El grupo CON llegó con alta disponibilidad de CHO a todas las sesiones.

fissac _ entrenamiento de resistencia ayuno dieta

Fig. 1. El entrenamiento en ayunas por sí sólo, entendido como realizar ejercicio por la mañana sin desayunar, no supone cambios a nivel fisiológico ya que los depósitos de glucógeno estarán llenos si se han cenado CHO la noche anterior. Se debe realizar un ejercicio que suponga su depleción y no reponer estos depósitos para la posterior sesión.

Los resultados mostraron una mejora en el grupo SL del tiempo de carrera en 10km (-3%, 1 minuto de media) mientras que el grupo CON no obtuvo mejoras en el rendimiento. Además, sólo el grupo SL mejoró el tiempo hasta el agotamiento en ciclismo al 150% de la potencia máxima y la eficiencia energética. Ninguno de los dos grupos perdió masa muscular; sin embargo, sólo el grupo SL disminuyó su porcentaje de grasa corporal.

Por lo tanto, estos resultados muestran que una estrategia nutricional que permita realizar las sesiones intensas con alta disponibilidad de CHO y las sesiones ligeras con baja disponibilidad de CHO permite obtener mejoras en el rendimiento tanto en esfuerzos intensos (150% potencia máxima) como en actividades de resistencia (tiempo en 10km y eficiencia energética), mejorando además la composición corporal.


REFERENCIA

  1. Marquet, L. A. et al. Enhanced Endurance Performance by Periodization of CHO Intake: ‘Sleep Low’ Strategy. Med. Sci. Sports Exerc. (2016). doi:10.1249/MSS.0000000000000823

COMPARACIÓN DEL PERFIL FISIOLÓGICO: INDURÁIN vs ARMSTRONG vs FROOME

A raíz de las especulaciones surgidas en torno a Chris Froome y su espectacular rendimiento durante el pasado año, el británico y su equipo el Team Sky han hecho públicos los datos fisiológicos registrados en la prueba de esfuerzo a la que se sometió el ciclista el pasado mes de agosto en el Human Performance Lab de los laboratorios GSK (Bell et al, 2015). De esta forma buscan demostrar las capacidades naturales del deportista despejando las dudas acerca de su posible implicación en dopaje.

No es el primer ciclista profesional sobre el que se publican los valores recogidos en una prueba de esfuerzo, ya que también pueden encontrase en la bibliografía científica los datos obtenidos por ciclistas de la talla de Miguel Induráin en su preparación para el record de la hora (Padilla et al, 2000) o los datos de Lance Amstrong en pruebas realizadas cuando tenía entre 21 y 28 años (Coyle, 2005).

En el presente gráfico se exponen los datos fisiológicos de tres de los ciclistas más conocidos y galardonados de los últimos tiempos: Miguel Induráin, Lance Amstrong y Chris Froome.

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Uno de los factores mostrados es el VO2máx, es decir, la capacidad del organismo para transportar y consumir oxígeno. Aunque está en gran parte limitado por la genética, el entrenamiento puede producir mejoras en este valor. Otras estrategias como el dopaje con EPO se muestran eficaces para aumentar la capacidad de transportar oxígeno y, por tanto, de aumentar el VO2máx.

En este caso vemos como, al relativizar el consumo de oxígeno de cada sujeto por su peso, Froome sería el ciclista con el mayor potencial fisiológico (85 ml/min/kg). Respecto al VO2máx de Amstrong en las pruebas registradas el mayor valor encontrado fue de 81,2 ml/min/kg cuando tenía 22 años. Sin embargo, curiosamente no tenemos datos de su VO2máx entre los años 1999 y 2011 cuando quizá era superior. Por otro lado, los datos de Induráin encontrados en su preparación para el record de la hora cuando tenía 30 años son menores (79 ml/min/kg) que los de los dos ciclistas ya mencionados.

En el gráfico encontramos también la máxima potencia que estos ciclistas son capaces de generar cuando se encuentran a intensidades equivalentes a su consumo máximo de oxígeno (Wmáx). No tenemos datos del WMáx que Amstrong generaba en las pruebas de esfuerzo realizadas por Coyle (2005) hasta 1999, y mucho menos de su capacidad en los años posteriores. Sin embargo, sí podemos comparar los datos de Froome y Amstrong, siendo el Wmáx del británico mayor que el del español (7,51 y 7,06 W/kg respectivamente).

Otro factor de gran importancia en ciclismo es la potencia que el sujeto puede generar en una intensidad equivalente a su umbral anaeróbico (concepto similar al FTP), ya que ésta sería una potencia sostenible durante aproximadamente 40 minutos. Si atendemos a los datos registrados en las pruebas de esfuerzo realizadas a estos tres ciclistas, vemos que el rendimiento de Amstrong (5,6 W/Kg) sería menor que el de Froome (6,25 W/Kg) e Induráin (6,2 W/Kg). Sin embargo, atendiendo a los wattios estimados en competición como en la subida al Alpe d´Huez, vemos que mientras Induráin cumplía aproximadamente los pronósticos manteniendo una potencia (6,35 W/Kg) equivalente a la encontrada en la prueba de esfuerzo, Amstrong producía de forma sostenida una potencia mucho mayor (6,97 W/kg) que la que fisiológicamente había demostrado que era capaz de mantener. En cuanto a Froome, no se muestran datos de la potencia estimada en el Alpe d´Huez, aunque sí se ha estimado en 6,06 W/Kg la potencia sostenida en otras subidas como La Pierre-Saint-Martin, algo que concuerda con la potencia encontrada en la prueba de esfuerzo realizada en los laboratorios GSK.

Por lo tanto, con estos datos y gracias a los estudios científicos publicados y a las nuevas tecnologías como los medidores de potencia, podríamos llegar a determinar qué ciclista tendría mayores posibilidades de éxito si hubieran competido en la misma época –eliminando el factor dopaje-.


REFERENCIAS

Bell, P., Furber, M. & van someren, K. (2015) Which physiological profile to win the tour de france? A case study. GSK

Coyle, E.F. (2005) Improved muscular efficiency displayed as Tour de France champion matures.Journal of applied physiology. 98(March), pp.2191–2196.

Padilla, S., Mujika, I., Angulo, F. & Goiriena, J.J. (2000) Scientific approach to the 1-h cycling world record: a case study. Journal of applied physiology. 89(4), pp.1522–7.

IMPORTANCIA DE LOS DISTINTOS SEGMENTOS Y LAS TRANSICIONES EN EL RESULTADO FINAL EN TRIATLÓN

El triatlón es un deporte complejo compuesto por tres disciplinas cíclicas distintas como son la natación, el ciclismo y la carrera a pie –en este orden- separadas por las transiciones entre una disciplina y otra. El cronómetro no se para desde el comienzo hasta el final de la competición, por lo que las transiciones juegan un papel fundamental en el resultado final. Además, en las transiciones se dan cambios en la postura corporal, la musculatura implicada, los requerimientos fisiológicos…

A continuación se presentan datos de triatletas de nivel mundial en distancia olímpica con el fin de analizar la diferente importancia de cada segmento en el resultado final (1).

Cada disciplina tiene un porcentaje concreto en el tiempo final de competición , siendo el mayor el ciclismo con un 53%, frente al 29% de la carrera y el 17% de la natación. Si analizamos su importancia en cuanto al resultado final, la disciplina más importante o decisiva es la carrera, donde más diferencias aparecen entre los participantes, en concreto, entre 1 y 3 minutos entre los 10 primeros de la clasificación final según los datos tomados por Cejuela y cols (1), e imaginamos que las diferencias serán mayores entre éstos y los últimos clasificados.

La T1 es la transición de la natación al ciclismo. Esta primera parte de la competición, que incluye el segmento de natación y la T1, es de gran importancia en el resultado final pues nos permite coger un buen grupo para el segmento de ciclismo, que como hemos visto supone el mayor porcentaje del tiempo final. En la T1 se produce un cambio importante en la posición corporal y en el riego sanguíneo, pasando éste del tren superior al inferior. Una T1 más rápida correlaciona positivamente con un mejor rendimiento final en competición, aunque su porcentaje de tiempo respecto al global es escasamente de un 1 %.

En la T2 pasamos del ciclismo a la carrera. Tenemos que realizar esta transición lo más rápido posible si queremos obtener un buen resultado final, ya que las diferencias entre los primeros clasificados es de escasos segundos al acabar la prueba, y los primeros kilómetros de este segmento de carrera se desarrollan a una velocidad muy alta (mayor velocidad correlaciona con una transición más rápida). Las variaciones de pérdida de tiempo entre los competidores oscilan entre 1 y 15 segundos, las cuales pese a que puedan parecer pequeñas son decisivas debido a la dificultad para recuperar esos segundos corriendo a unas velocidades tan altas.

Desde una visión global de los aspectos tratados anteriormente, podemos concluir que la carrera es un segmento fundamental a la hora de conseguir un alto rendimiento en el triatlón olímpico, con la necesidad imperiosa de entrenarla de forma muy específica, es decir, después del segmento de ciclismo. No es lo mismo correr sin fatiga previa que con ella, lo cual queda reflejado al ver que muchos triatletas grandes corredores sólo son capaces de sacar un 90% de su capacidad máxima de carrera en el triatlón después de bajarse de la bici.

Por otro lado, hemos visto que la T1 es importante para no perder el grupo de natación, pero la T2 es la que más diferencias produce en la clasificación final por la rapidez de los movimientos y los ritmos infernales de la primera parte del segmento de carrera a pie. Por ello, los triatletas deben ser conscientes de la gran importancia de las transiciones y no limitarse a entrenar únicamente los tres segmentos de forma aislada, sino que deben tratar de mejorar la técnica de las transiciones con entrenamientos de los movimientos a realizar a velocidad de competición y con el material que será utilizado en carrera.

REFERENCIAS

  1. Cejuela R, et al. Temporal Activity in Particular Segments and Transitions in The Olympic Triathlon. Journal of Human Kinetics volume 36/2013, 87-95.

ENTRENAMIENTO CON LOS NIVELES DE GLUCÓGENO BAJOS: EVITA EL “MURO”

Uno los factores limitantes del rendimiento en los deportes de larga duración es la capacidad de utilización de las grasas como fuente energética debido al carácter ilimitado de este sustrato en el organismo, evitando por tanto el temido “muro” o “pájara”. Hay una gran controversia en torno a estrategias que buscan favorecer este cambio metabólico, como por ejemplo el entrenamiento en ayunas o seguir dietas altas en grasa y bajas en carbohidratos.

En el estudio de Hulston y cols (1) se analizaron los diferentes efectos en el rendimiento y el metabolismo realizando entrenamiento HIIT con los depósitos de glucógeno llenos (HIGH) o con los depósitos de glucógeno sin reponer (LOW). Para ello, dividieron a 14 ciclistas entrenados en dos planes de entrenamiento durante tres semanas. El grupo HIGH alternaba un día de entrenamiento de resistencia (90 min al 70% VO2max) con un día de HIIT (8 x 5 minutos de máximo esfuerzo con un minuto de recuperación), dejando por lo tanto 24 horas de recuperación en las cuales se recuperaban los depósitos de glucógeno. Por otro lado, el grupo LOW realizaba el entrenamiento de HIIT una hora después del entrenamiento de resistencia, no dejando por tanto tiempo suficiente para la reposición de este sustrato.

Tras las tres semanas de entrenamiento, ambos grupos mejoraron de similar forma la potencia media ejercida en una contrarreloj de 60 minutos. Sin embargo, es importante remarcar que estos beneficios fueron iguales pese a que los sujetos del grupo LOW fueron capaces de ejercer menos potencia durante las sesiones de entrenamiento. Otro punto a resaltar de este estudio fue el aumento del uso de las grasas como sustrato energético en detrimento de la glucosa en el grupo LOW en comparación con el HIGH.

fissac _ niveles glucógeno fissac _ glucógeno resistencia

Figura 1. Ambos grupos (HIGH y LOW) mejoraron de igual forma el rendimiento en una contrarreloj (A) pese a que el grupo LOW tenía peor rendimiento en las sesiones de entrenamiento (B)

Por lo tanto, los resultados obtenidos invitan a apoyar el uso de estrategias que supongan entrenar con los depósitos de glucógeno bajos para mejorar la capacidad de utilización de grasas como sustrato energético en deportes de larga duración. Sin embargo, la disminución del metabolismo de carbohidratos con estas estrategias hace que puedan no ser adecuadas para deportes que requieran esfuerzos de alta intensidad. Además, pese a que pueda ser una opción muy válida llevar a cabo este tipo de práctica durante algunos momentos de la temporada (especialmente cuando se quiere aumentar la resistencia aeróbica de base), al acercarnos a periodos competitivos sería conveniente realizar una correcta carga de glucógeno.


REFERENCIAS

  1. Hulston CJ, Venables MC, Mann CH, Martin C, Philp A, Baar K, et al. Training with low muscle glycogen enhances fat metabolism in well-trained cyclists. Med Sci Sports Exerc. 2010;42(11):2046–55.

MEJORAR EL RENDIMIENTO DISMINUYENDO EL TIEMPO DE ENTRENAMIENTO: HIIT

El psicólogo K. Anders Ericsson, expuso en 1990 la teoría de las 10.000 horas, la cual defiende que se requieren diez mil horas de práctica para dominar una disciplina. Esta teoría ha sido aplicada al ámbito del deporte, siendo común ver cómo los deportistas de resistencia siguen centrando su atención en realizar sesiones de entrenamiento con enormes volúmenes para obtener las mayores mejoras posibles. Así, principalmente en nivel élite, muchos deportistas pasan la mayor parte del día entrenando, siendo el tiempo uno de los principales factores que condicionan el nivel conseguido. Sin embargo, ¿es necesario realizar largos rodajes o incalculables metros en la piscina para obtener estas mejoras?

El entrenamiento interválico de alta intensidad (HIIT, High Intensity Interval Training) ha sido y sigue siendo muy estudiado en la última década, habiéndose encontrado grandes aplicaciones tanto en el ámbito de la salud como en el del rendimiento.

En el estudio de Burgomaster y cols (1) compararon las mejoras obtenidas tras 6 semanas de entrenamiento de resistencia tradicional 5 días a la semana-realizando 40-60min en cicloergómetro al 65% VO2max- o un entrenamiento SIT (Sprint Interval Training) 3 días a la semana-6 sprints máximos de 30 segundos en cicloergómetro con recuperaciones de 4,5 minutos.

Tabla 1. El entrenamiento tipo SIT requirió un tiempo semanal de 1,5 horas repartido en tres sesiones de entrenamiento, mucho menos que el tiempo empleado por el grupo de entrenamiento de resistencia tradicional (4,5 horas repartidas en 5 sesiones).

 fissac_tabla 1 _ HIIT

Finalizado el periodo de entrenamiento, con ambos métodos se obtuvieron mejoras similares en numerosos valores. Algunos de los más determinantes fueron el similar aumento de la capacidad mitocondrial de oxidación de carbohidratos y lípidos por parte del músculo y una mejora similar en los niveles de VO2máx -de 41±2 a 44±2 ml kg−1 min−1 en el caso de SIT, y de 41±2 a 45±2 ml kg−1 min−1 en el caso de resistencia tradicional.

Tabla 2. Tanto el método SIT como el de resistencia tradicional produjeron similares mejoras en los niveles de VO2máx.

fissac _ tabla 2 _HIIT

Este tipo de estudios muestran la idoneidad de sustituir en ocasiones, o al menos de complementar durante la planificación anual, las sesiones de resistencia de larga duración por sesiones de HIIT. Este método debe ser tenido muy en cuenta por los entrenadores debido a las similares mejoras a nivel metabólico y de rendimiento que supone al ser comparado con el entrenamiento convencional, requiriendo sin embargo mucho menos tiempo de trabajo -con la importancia que esto tiene para los deportistas de cualquier nivel- y pudiendo ser realizado “indoor”.


REFERENCIAS

  1. Burgomaster K a, Howarth KR, Phillips SM, Rakobowchuk M, Macdonald MJ, McGee SL, et al. Similar metabolic adaptations during exercise after low volume sprint interval and traditional endurance training in humans. J Physiol. 2008;586(1):151–60.

¿CUÁNTAS CALORÍAS GASTA UN DEPORTISTA EN UN IRONMAN? BALANCE ENERGÉTICO EN TRIATLÓN

La estrategia nutricional durante las pruebas de triatlón de ultra-resistencia es una de las principales preocupaciones de los atletas que compiten en este tipo de eventos.

Un estudio reciente intentó proporcionar una caracterización adecuada de la ingesta de energía y de líquidos necesaria durante una prueba real de Ironman además de estimar el gasto energético y el balance hídrico.

La muestra del estudio fueron 11 triatletas no profesionales (mean ± SD: edad 36.8 ± 5.1 años, peso 75.5 ± 6.4 kg, talla 1.74 ± 0.06 m, IMC 24.8 ± 1.7 kg/m2, VO2max 5.03 ± 0.4 L/min, 66.9 ± 4.1 mL/kg·min) que tomaron parte del Extreme Man Salou-Costa Daurad, una prueba oficial dentro del calendario de la Federación Catalana de Triatlón (3.8 km de nado, 180 km de bici y 42.2 km corriendo).

Todas las comidas y bebidas que tomaron durante la carrera se pesaron y anotaron con el objetivo de calcular la ingesta energética. El gasto energético se estimó con los datos de frecuencia cardiaca (HR), usando una regresión individual (HR-VO2) desarrollada a partir de tres test incrementales en piscina de 50 metros, cicloergómetro y cinta de correr. También se midió el agua corporal total (TBW), intracelular (ICW) y el peso (BM) antes y después de la carrera usando una bioimpedancia multifrecuencia (BIA).

Tabla 1. Ingesta de macronutrientes durante una prueba de triatlón 1.

fissac _ ingesta macronutrientes _ iron man

El tiempo medio de prueba fue de 755 minutos y la frecuencia cardiaca de 137 pulsaciones por minuto. La ingesta calórica media fue de 3643 ± 1219 kcal y el gasto energético de 11,009 ± 664 kcal. Por ello, los triatletas tuvieron un déficit energético de 7365 ± 1286 kcal (66.9% ± 11.7%). Durante la prueba hubo un descenso significativo del peso y del agua corporal. Este descenso se debió sobre todo a una reducción del líquido extracelular.

Los resultados confirman la alta demanda energética de las pruebas de triatlón de ultra-resistencia, la cual no se compensa con la ingesta de nutrientes y de líquidos, lo que lleva a un gran déficit energético (70%). Un incremento en el consumo de lípidos y de proteínas durante la carrera reduciría el déficit de energía de los atletas, pero no se sabe cómo afectaría respuestas fisiológicas como el vaciado gástrico y a la absorción intestinal durante la carrera.

Además se muestra una pérdida significativa de líquido de los triatletas. Es un dato muy importante, porque una pérdida de fluidos corporales no sólo se relaciona con un descenso en el rendimiento deportivo, si no que también puede comprometer la salud del deportista durante la carrera.

Tabla 2. Ingesta de líquidos y sodio durante un Iron Man 1.

fissac _ iron man _ ingesta líquidos

Por ello, la periodización del entrenamiento debe ir acompañada de una correcta estrategia nutricional, demostrando una vez más que la labor de nutricionistas y entrenadores deben estar coordinadas.

 


 

REFERENCIAS

  1. Barrero, A., Erola, P. & Bescós, R. Energy balance of triathletes during an ultra-endurance event. Nutrients 7, 209–22 (2015).