Entradas

EFECTO DEL ENTRENAMIENTO EN LA PÉRDIDA DE TEJIDO ADIPOSO CARDIACO

La obesidad aumenta la acumulación de grasa en órganos como el corazón o el hígado, incrementándose el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Un estudio publicado en la prestigiosa revista JAMA Cardiology, comparó los efectos del entrenamiento en la pérdida de grasa del corazón en 50 sujetos sedentarios con obesidad.

REFERENCIA

  • Christensen, R. H., Wedell-Neergaard, A. S., Lehrskov, L. L., Legaard, G. E., Dorph, E., Larsen, M. K., … & Ball, M. (2019). Effect of aerobic and resistance exercise on cardiac adipose tissues: secondary analyses from a randomized clinical trial. JAMA cardiology, 4(8), 778-787.

EL EJERCICIO FÍSICO REGENERA EL CORAZÓN

Con la edad, la capacidad de generar nuevas células cardiacas (cardiomiogénesis) se ve limitada, siendo la pérdida de cardiomiocitos (las células del corazón) la principal causa de fallo cardiaco. Un estudio publicado en Nature Communications ha demostrado que el ejercicio físico aumenta el desarrollo de nuevos cardiomiocitos (1,15% en los que hicieron ejercicio vs 0,25 en sedentarios). El aumento de la actividad cardiaca producida por el ejercicio es capaz de generar nuevos cardiomiocitos a una tasa anual proyectada de 7.5% frente al 1.63% en condiciones sedentarias. Además, la cardiomiogénesis también se produce incluso después de sufrir un infarto de miocardio, generando el grupo de ejercicio 6 veces más nuevos cardiomiocitos que el grupo control.

DEMANDAS CARDIOVASCULARES SEGÚN LA ESPECIALIDAD DEPORTIVA

fissac _ demandas cardiovasculares

ADAPTACIÓN CARDIOVASCULAR SEGÚN EL TIPO DE EJERCICIO FÍSICO

Las adaptaciones cardiacas al entrenamiento en atletas conforman un ciclo dependiente del tipo de actividad, duración e intensidad. Los cambios se observan tanto en el electrocardiograma como en la estructura del miocardio. Los deportes de resistencia conllevan un estrés isotónico en el corazón, produciendo una dilatación de la cavidad cardiaca. Los deportes de fuerza promueven un estrés isométrico, induciendo una hipertrofia cardiaca. Periodos de inactividad o descanso revierten los cambios producidos por el entrenamiento tanto a nivel estructural como de actividad eléctrica del corazón.

POR QUÉ UN ELECTROCARDIOGRAMA EN JÓVENES DEPORTISTAS PUEDE SALVAR VIDAS

El auge de la práctica de deporte entre la población y sobre todo el aumento de pruebas extremas hacen que los especialistas médicos se encuentren ante un reto mayúsculo; intentar minimizar el riesgo de llevar el cuerpo al límite.

La concienciación de que todas aquellas personas que comiencen a realizar actividad física deben someterse a un examen médico previo tiene como objetivo que el deportista pueda llevar a cabo una progresión de entrenamiento adecuada e individualizada según sus características físicas y fisiológicas, teniendo en cuenta siempre sus limitaciones, pero sobre todo, el principal objetivo de estas pruebas es poder predecir y evitar episodios de muerte súbita.

Por ello, los exámenes cardiovasculares con Electrocardiograma (ECG) suponen una de las principales pruebas para evaluar el estado del corazón. Últimamente su validez como prueba predictiva y eficaz se ha puesto en duda. En respuesta a ello, se ha publicado en la British Journal of Sports Medicine una revisión crítica en favor del examen cardiovascular por ECG [1] para la detección precoz de trastornos cardiovasculares y de riesgo de muerte súbita.

Ningún estudio ha demostrado que mediante la historia clínica y un examen físico se pueda detectar el riesgo cardiovascular o predecir una muerte súbita en atletas. En cambio, el ECG proporciona un ratio muy bajo de falsos positivos y mejora la detección de potenciales problemas cardiovasculares.

La evidencia de estudios recientes indica que hay grupos de población con mayor probabilidad de sufrir accidentes cardiovasculares que otros (figura 1), por lo que una detección temprana de problemas que puedan suponer algún tipo de evento cardiovascular puede reducir la morbilidad y mortalidad a través de la gestión individualizada basada en pruebas específicas de la enfermedad.

captura-de-pantalla-2016-11-08-a-las-16-48-11

Figura 1. Riesgo anual de muerte súbita en atletas de Veneto, Italy [2] and Minnesota [3] y datos más recientes de atletas universitarios de NCAA [4] y personal militar de EEUU [5]. La diferencia en el riesgo de sufrir muerte súbita en los diferentes grupos de población se tiene que tener en cuenta para elegir apropiadas estrategias de evaluación cardiovascular.

Los autores concluyen que la evaluación a través de un ECG en unidades cardiológicas que cuenten con los recursos adecuados para la correcta interpretación del ECG sería una estrategia óptima para evaluar y determinar posibles enfermedades CV. Además, añaden que se habría de enfatizar la figura de médicos cualificados que lleven a cabo un cribado más efectivo en las poblaciones de atletas de alto riesgo a través de una completa evaluación cardiológica.


REFERENCIAS

[1]      J. A. Drezner, K. G. Harmon, I. M. Asif, and J. C. Marek, “Why cardiovascular screening in young athletes can save lives: a critical review,” Br. J. Sports Med., vol. 50, no. 22, pp. 1376–1378, Nov. 2016.

[2]      D. Corrado, C. Basso, A. Pavei, P. Michieli, M. Schiavon, and G. Thiene, “Trends in Sudden Cardiovascular Death in Young Competitive Athletes After Implementation of a Preparticipation Screening Program,” JAMA, vol. 296, no. 13, p. 1593, Oct. 2006.

[3]      B. J. Maron, T. S. Haas, J. J. Doerer, P. D. Thompson, and J. S. Hodges, “Comparison of U.S. and Italian Experiences With Sudden Cardiac Deaths in Young Competitive Athletes and Implications for Preparticipation Screening Strategies,” Am. J. Cardiol., vol. 104, no. 2, pp. 276–280, Jul. 2009.

[4]      K. G. Harmon, I. M. Asif, J. J. Maleszewski, D. S. Owens, J. M. Prutkin, J. C. Salerno, M. L. Zigman, R. Ellenbogen, A. L. Rao, M. J. Ackerman, and J. A. Drezner, “Incidence, Cause, and Comparative Frequency of Sudden Cardiac Death in National Collegiate Athletic Association AthletesCLINICAL PERSPECTIVE,” Circulation, vol. 132, no. 1, pp. 10–19, Jul. 2015.

[5]      R. E. Eckart, E. A. Shry, A. P. Burke, J. A. McNear, D. A. Appel, L. M. Castillo-Rojas, L. Avedissian, L. A. Pearse, R. N. Potter, L. Tremaine, P. J. Gentlesk, L. Huffer, S. S. Reich, and W. G. Stevenson, “Sudden Death in Young Adults,” J. Am. Coll. Cardiol., vol. 58, no. 12, pp. 1254–1261, Sep. 2011.

MARATÓN Y DAÑO CARDÍACO ¿DE VERDAD ESTÁS PREPARADO?

Hemos mencionado en incontables ocasiones los importantes beneficios que aporta a nuestro organismo la incorporación del ejercicio físico a nuestra rutina diaria. Sin embargo, debemos ser conscientes de que el ejercicio físico extenuante o intenso realizado sin una adecuada preparación previa puede ser peligroso.

Según la Sociedad Española de Cardiología fallecen por muerte súbita aproximadamente 120 deportistas al año en nuestro país. Además, más allá de la muerte súbita, debemos tener en cuenta que el ejercicio extenuante puede provocar daño cardíaco sin llegar a provocar la muerte del deportista, alterando la función y la estructura cardiovascular. Con el fin de evaluar la prevalencia de daño cardiaco en corredores de larga distancia, un estudio publicado en el Canadian Journal of Cardiology [1] evaluó la función y estructura cardiovascular (mediante ecocardiografía) así como diversos parámetros sanguíneos en sujetos de distinto nivel físico antes y después de correr un maratón.

En dicho estudio se observó que los niveles de Troponina T (marcador de daño cardíaco) eran menores en aquellos sujetos que habían entrenado mayor número de kilómetros y en aquellos que tenían mejor capacidad física (VO2max). El esfuerzo supuso además en general diversos cambios a nivel estructural (aumento de volumen de aurículas y de ventrículo derecho) y funcional (disminución de la función de ambos ventrículos). En todos los deportistas disminuyó la perfusión miocárdica y la mayoría de corredores (17 de 20) desarrollaron edema en al menos un segmento del corazón. Al igual que ocurría con los niveles de Troponina T, se observó una mayor afectación de la función del ventrículo izquierdo (fracción de eyección), una mayor presencia de segmentos afectados por edema, y una mayor reducción en la perfusión miocárdica en aquellos deportistas con menor volumen de entrenamiento y forma física.

fissac-_-running-dano-cardiaco

Fig. 1. Se observó una mayor disminución en la función cardíaca en aquellos sujetos con menor forma física y menor volumen de entrenamiento.

Por lo tanto, los resultados de este estudio muestran la importancia de una adecuada preparación antes de enfrentarse a ejercicios extenuantes como un maratón. Vemos como en los últimos años los corredores avanzan rápidamente en sus objetivos hacia distancias más largas, siendo ya común que corredores con apenas un par de años de experiencia o con una baja forma física se enfrenten a pruebas tan duras como ultra-trails o ironman. Debemos ser especialmente cautelosos a la hora de elegir nuestros objetivos deportivos, ya que sin la forma física y la preparación necesaria podemos estar poniendo en peligro nuestra salud.

Por último, remarcar la importancia de un adecuado control médico (prueba de esfuerzo, ecocardiograma…) para poder diagnosticar posibles patologías que puedan ser desencadenadas con el ejercicio, control nutricional para evitar situaciones (ej. Hiponatremia) que puedan aumentar las probabilidades de un evento cardiovascular y la importancia de un profesional de la actividad física para controlar que la preparación ha sido adecuada.


REFERENCIA

  1. Gaudreault V, Tizon-Marcos H, Poirier P, Pibarot P, Gilbert P, Amyot M, Rodés-Cabau J, Després JP, Bertrand O, Larose E. Transient Myocardial Tissue and Function Changes During a Marathon in Less Fit Marathon Runners. Can J Cardiol. 2013;29(10):1269–76.

MODELO DE PROGRESIÓN DE HIIT Y EJERCICIO AERÓBICO CONTINUO PARA PACIENTES CON ENFERMEDADES CORONARIAS

Imprimir