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¿ES POSIBLE QUE FROOME DIESE POSITIVO SIN HABERSE DOPADO?

En la Vuelta a España del año pasado, una muestra de orina del ciclista británico Chris Froome dio positivo en Salbutamol al presentar una concentración mayor de lo permitido por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA). El caso ha estado en los tribunales durante varios meses, y fue resuelto pocos días antes de empezar el Tour de Francia de este año: la Unión Ciclista Internacional decidió que Froome era inocente. La decisión ha creado una gran discusión tanto a nivel deportivo como judicial, ya que en otros casos muy similares el deportista fue sancionado (por ejemplo, los ciclistas Alessandro Petacchi y Diego Ulissi). Además, el equipo de Froome no ha hecho pública su defensa, lo que añade aún más controversia al asunto.

La primera pregunta que debemos hacernos es si realmente el Salbutamol puede tener efectos ergogénicos. En este sentido, un meta-análisis que incluyó 26 estudios y 403 participantes concluyó que, aunque los inhaladores de Beta-2 agonistas (como el salbutamol) parecen no aportar beneficios en el rendimiento, su administración de forma sistémica (ej., vía venosa) sí podría mejorar el rendimiento [1]. Además, el salbutamol podría tener un efecto anabólico, lo que facilitaría la recuperación muscular tras el ejercicio intenso [2,3].

Por lo tanto, el salbutamol podría ser considerado ayuda ergogénica, ¿pero puede dar alguien positivo sin haber incumplido las normas? De acuerdo con la AMA, una concentración de Salbutamol en orina mayor de 1000 ng/mL supone que el deportista ha inhalado más de lo permitido (aproximadamente 8 inhalaciones en 12 horas, o 16 en 24 horas) o que lo ha administrado de forma sistémica, lo cual está prohibido. Sin embargo, algunos estudios han mostrado que la combinación de ejercicio y deshidratación (algo común en una etapa ciclista) aumenta el riesgo de sobrepasar el límite permitido por la AMA en orina pese a haber inhalado las dosis permitidas [4,5]. De forma similar, un estudio reciente [6]muestra usando un modelo farmacocinético como, dependiendo de las características de absorción y aclaramiento de Salbutamol en sangre, una persona que inhala las dosis permitidas podría llegar a dar positivo. De hecho, de 1000 sujetos virtuales en los que se probó esta hipótesis, un 15% dieron positivo pese a haber cumplido las normas.

Por lo tanto, y sin posicionarnos a favor o en contra de ninguna de las partes, a nivel fisiológico sí parece posible dar positivo en Salbutamol aun cumpliendo la normativa, es decir, inhalando las dosis permitidas.

Este texto pertenece al artículo Valenzuela et al. (2018) Free to Breathe Hard in the Tour. Lancet. 392 (10153): 1114-115: https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(18)31866-X/fulltext

REFERENCIAS

1. Pluim BM, de Hon O, Staal JB, et al.β2-Agonists and Physical Performance. A systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Sport Med2011;41:39–57. doi:10.2165/11537540-000000000-00000

2. Martineau L, Horan MA, Rothwell NJ, et al.Muscling in on salbutamol. Lancet1992;340:1094.

3. Von Bueren AO, Ma R, Schlumpf M, et al.Salbutamol exhibits androgenic activity in vitro. Br J Sports Med2007;41:874–8. doi:10.1136/bjsm.2007.035162

4. Haase CB, Backer V, Kalsen A, et al.The influence of exercise and dehydration on the urine concentrations of salbutamol after inhaled administration of 1600 µg salbutamol as a single dose in relation to doping analysis. Drug Test Anal2016;8:613–20. doi:10.1002/dta.1828

5. Dickinson J, Hu J, Chester N, et al.Impact of Ethnicity, Gender, and Dehydration on the Urinary Excretion of Inhaled Salbutamol With Respect to Doping Control. Clin J Sport Med2014;24:482–9. doi:10.1097/JSM.0000000000000072

6. Heuberger JAAC, van Dijkman SC, Cohen AF. Futility of current urine salbutamol doping control. Br J Clin Pharmacol2018;May 3. doi:10.1111/bcp.13619

DOPING CON EPO EN EL DEPORTE: ¿SUPERAN LOS BENEFICIOS A LOS RIESGOS?

Es desgraciadamente común ver como los deportistas de élite, en su afán por conseguir la victoria, se sirven de estrategias ilegales. Además, y dejando a un lado la ilegalidad de sus actos, en muchos casos están poniendo en juego  su salud al administrarse sustancias dopantes sin conocer las posibles consecuencias.

La eritropoyetina (EPO) es una hormona sintetizada en el riñón cuya principal función es estimular la formación de eritrocitos en la médula ósea. La EPO se sintetiza de forma natural ante estímulos hipóxicos, es por ello que el entrenamiento en altura es una estrategia instaurada en la planificación de la mayoría de deportistas.

El rendimiento deportivo en ejercicios donde la cualidad física predominante sea la resistencia está condicionado principalmente por tres factores: el VO2máx (Máxima capacidad del organismo para obtener, transportar y consumir oxígeno), el umbral anaeróbico  y la eficiencia energética . La EPO, al aumentar el número de glóbulos rojos y con ello el transporte de oxígeno, estaría mejorando el VO2máx y por lo tanto el rendimiento. 

En el estudio de Connes y cols (3) se administró rhEPO o Placebo a 16 sujetos entrenados durante 4 semanas. Tras este tratamiento, los sujetos a los que se les había administrado rhEPO tuvieron mejoras con respecto a los valores iniciales en los niveles de VO2máx (de 63,9±1,5 a 68,4±1,9 ml min−1 kg−1) y en los niveles de potencia máxima (de 402±12 a 431±15 W), mientras que los sujetos administrados con placebo no obtuvieron ninguna mejoría (Figura 1).

fissac _EPO _ beneficios

Figura 1: Relación entre el aumento de hematocrito o la concentración de hemoglobina y el aumento del VO2máx para sujetos administrados con rhEPO o placebo (4)

Sin embargo, la administración de rhEPO tiene también puntos negativos. Por un lado, el aumento de eritrocitos sin un aumento de plasma sanguíneo puede ser perjudicial tanto para el rendimiento deportivo como para la salud porque aumenta la densidad sanguínea, disminuyendo con ello el el flujo sanguíneo y aumentando la posibilidad de sufrir deshidratación o trombosis (1). Además, no hay un acuerdo en la bibliografía en cuanto a la eficacia de este tratamiento para mejorar el rendimiento, o al menos la suficiente como para que la balanza riesgo-beneficio pueda decantarse hacia este último.

En nuestra opinión, la administración de rhEPO puede ser un método muy eficaz para tratar diversas patologías como anemias. Sin embargo, este tipo de estrategias para aumentar el rendimiento poniendo en riesgo la salud del deportista deben ser eliminadas del panorama deportivo.


REFERENCIAS

  1. Heuberger J a a C, Cohen Tervaert JM, Schepers FML, Vliegenthart ADB, Rotmans JI, Daniels JM a, et al. Erythropoietin doping in cycling: Lack of evidence for efficacy and a negative risk-benefit. Br J Clin Pharmacol. 2013;75(6):1406–21.
  2. Connes P, Perrey S, Varray A, Préfaut C, Caillaud C. Faster oxygen uptake kinetics at the onset of submaximal cycling exercise following 4 weeks recombinant human erythropoietin (r-HuEPO) treatment. Pflugers Arch Eur J Physiol. 2003;447(2):231–8.

EVOLUCIÓN DEL PERFIL FISIOLÓGICO DE LANCE ARMSTRONG: 1992 – 1999

  • En 1993, con 22 años, fue el campeón del mundo de ruta más joven de la historia.
  • En Octubre de 1996 se le detectó un cáncer de testículos por el que tuvo que ser operado y recibir quimioterapia.
  • En 1998 volvió a la competición quedando 4º en el Campeonato del Mundo.
  • De 1999 a 2005 hizo historia proclamándose 7 veces campeón del Tour de Francia.

Dejando de lado sus escándalos con el dopaje, Armstrong es un super hombre. Su maduración fisiológica desde los 21 hasta los 28 años así lo corroboran. Durante estos 7 años se recogieron los datos que conformaron el mapa fisiológico con el que pudo asaltar el trono del ciclismo mundial.

Su consumo de oxígeno máximo se mantuvo estable en unos 6 L/min, alcanzando a los 22 años un consumo máximo relativo de 81,2 ml/km/min. Su umbral de lactato se situó en torno al 76-85% de su VO2max, siendo su concentración de lactato máxima tras una prueba de esfuerzo máxima de 6,5-7,5 mM, un valor muy bajo en relación a sus compañeros de equipo (9-14 mM). Su frecuencia cardiaca máxima disminuyó desde las 207 pulsaciones por minuto a las 200.

Durante estos 7 años mejoró su eficiencia muscular en un 8%. Este dato no lo podemos pasar por alto, ya que Lance conseguía a la misma cadencia de pedaleo producir un 8% más de potencia. Esta mejora se pudo ver también en los vatios (W) que movía a 5L/min de VO2. De una potencia en 1992 de 4,74 W/kg pasó en 1999 a 5,6 W/kg, un aumento de un 18%.

Tabla 1. Perfil fisiológico de Lance Armstrong de los 21 a los 28 años.

Fissac _ perfil fisiológico Lance Armstrong

Pero hay un dato que llama mucho la atención, el peso. En el libro Ganar a cualquier precio, Tyler Hamilton cuenta como el doctor Michele Ferrari, gurú del entrenamiento de resistencia (y de la EPO), estaba obsesionado con el peso.

Me explicó que el mejor cálculo de la capacidad estaba en los vatios por kilogramo: la cantidad de energía que produces dividida por tu peso. Decía que la cifra mágica era 6,7 vatios por kilogramo, porque eso era lo que hacía falta para ganar el Tour.

Michele estaba obsesionado con el peso, totalmente obsesionado. Hablaba sobre los kilos más que sobre el voltaje y sobre el hematocrito, que podía elevarse fácilmente con un poco de Edgar. El motivo: perder peso era la forma más difícil pero más eficaz de aumentar los cruciales vatios por kilogramo y, por lo tanto, de tener éxito en el Tour.

El peso, fundamental en los deportes de resistencia. Lance en estos 7 años osciló entre los 76-80 kg, sin embargo, en los años en los que era el Rey del Tour, su peso pasó a ser en competición de 72-74 kg. Con ello mejoró su potencia relativa, eficiencia muscular y potencia aeróbica

Su evolución habla de un deportista extraordinario en todos los sentidos. Trabajador, luchador y competitivo. Los juicios de moral no nos corresponden a nosotros. Lance fue un fenómeno fisiológico que se hizo a si mismo.


REFERENCIAS

Coyle, E.F., 2005. Improved muscular efficiency displayed as Tour de France champion matures. Journal of applied physiology (Bethesda, Md. : 1985), 98(March 2005), pp.2191–2196.

Hamilton, T. & Coyle, D., 2013. The Secret Race: Inside the Hidden World of the Tour de France-Doping, Cover-Ups, and Winning at All Costs, London: Random House.