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¿MEJORA EL ENTRENAMIENTO CONCURRENTE LOS EFECTOS ANABÓLICOS DEL ENTRENAMIENTO DE FUERZA?

El entrenamiento concurrente (realización de ejercicio aeróbico y de fuerza en la misma sesión) ha despertado mucha controversia en relación al efecto negativo que podría producir el ejercicio aeróbico sobre las adaptaciones asociadas al entrenamiento de fuerza, cuando ambos son realizados en la misma sesión.

Con el fin de evaluar dicho efecto, se llevó a cabo un estudio (1) donde 2 grupos de jóvenes realizaron 7 semanas únicamente de entrenamiento de fuerza (R, n = 7) o precedido de ejercicio aeróbico (ER, n = 9). El grupo de fuerza hizo solo ejercicios de fuerza de miembros inferiores, mientras que el del entrenamiento concurrente realizó previamente ejercicio aeróbico en cicloergómetro. Tanto al inicio como al final de las 7 semanas, se les tomaron muestras del vasto lateral del cuádriceps a través de biopsia muscular.

En ambos grupos se obtuvo un incremento similar en la fuerza de las piernas (30%). Mientras que en el grupo ER se observó hipertrofia tanto de las fibras tipo I como de las tipo II, en el grupo R solo se obtuvo dicha hipertrofia en las fibras tipo II. Asimismo, se produjo un crecimiento del 28% en el área media de las fibras musculares en el grupo ER sin observarse un aumento significativo en las del grupo R. Por tanto, el efecto adicional producido por el ejercicio aeróbico en el grupo de entrenamiento concurrente le confiere un rol clave a la hora de potenciar las adaptaciones provocadas por el ejercicio de fuerza sobre la masa muscular.  De igual modo, solamente el grupo ER incrementó el consumo de oxígeno máximo (8%).

Tabla 1. Composición y área de los distintos tipos de fibras musculares, y densidad capilar del vasto lateral antes y después de 7 semanas de entrenamiento.

fissac _ fuerza aeróbico ganancia hipertrofia

R: entrenamiento de fuerza; ER: entrenamiento concurrente (aeróbico y fuerza). *P<0.05 para Post vs Pre-entrenamiento. 1n = 4; 2n = 3.

Por último, los dos protocolos de entrenamiento produjeron cambios, aunque de forma diferente, en proteínas implicadas en la regulación de los procesos anabólicos en el músculo. Así, mientras que en el grupo ER aumentó la expresión de las proteínas Akt y mTOR, en el grupo R solamente aumentó el nivel de la mTOR. Además el incremento en los niveles de Akt y mTOR se correlacionó con cambios en el área media de las fibras, lo que refleja el importante papel de ambas proteínas en el desarrollo de la hipertrofia muscular. No en vano, la activación de la ruta Akt-mTOR es considerada uno de los mecanismos fundamentales en el desarrollo de la masa muscular.

En resumen, la mayor hipertrofia observada en el grupo de entrenamiento concurrente se debió en mayor medida a la estimulación de mecanismos anabólicos que no a la inhibición de procesos catabólicos. Por tanto, la realización previa de ejercicio aeróbico no solo no comprometería la respuesta anabólica sino que la potenciaría favoreciendo el desarrollo de la hipertrofia muscular.


REFERENCIA

  1. Kazior, Z., Willis, S. J., Moberg, M., Apró, W., Calbet, J. A., Holmberg, H. C., & Blomstrand, E. (2016). Endurance Exercise Enhances the Effect of Strength Training on Muscle Fiber Size and Protein Expression of Akt and mTOR. PloS One, 11(2), e0149082.

¿CÓMO DEBEN ENTRENAR LA FUERZA LAS PERSONAS MAYORES?

Durante el envejecimiento se produce una pérdida progresiva de la masa y fuerza muscular conocida como sarcopenia. Esta degeneración del sistema musculo-esquelético supone un aumento en el riesgo de caídas y pérdida de independencia, empeorando la calidad de vida de esta población y aumentando la morbilidad y la mortalidad. Además, la masa muscular juega un papel fundamental en la prevención de enfermedades metabólicas como la diabetes y la obesidad.

Se ha visto que durante la sarcopenia que acompaña al envejecimiento son principalmente las fibras musculares tipo II las que se atrofian, permaneciendo las tipo I prácticamente intactas. Por lo tanto, nuestro objetivo deberá ser activar estas fibras para evitar su degeneración y mejorar así la función muscular. Tradicionalmente se ha defendido que eran necesarias cargas máximas o submáximas para estimular estas fibras rápidas, algo complicado en poblaciones con dificultad para realizar ejercicio volitivo de alta intensidad como las personas mayores. Sin embargo, en los últimos años están siendo investigadas nuevas herramientas que permiten estimular estas fibras independientemente de la carga utilizada, como pueden ser la electro-estimulación o el entrenamiento en hipoxia local (restricción de flujo sanguíneo) y sistémica.

Con el fin de evaluar el efecto de dos tipos de entrenamiento de fuerza en la mejora de la función muscular durante el envejecimiento, un estudio analizó (1) a 20 personas mayores (60-76 años) divididas en dos programas de ejercicio: entrenamiento de fuerza tradicional (TRT) o entrenamiento de fuerza basado en la potencia (PT). Ambos grupos realizaron los mismos ejercicios y el mismo trabajo (3 series de 8-10 repeticiones incrementando la carga a lo largo del programa desde el 40% hasta el 60%) dos sesiones semanales durante 10 semanas. Sin embargo, el grupo PT realizó la parte concéntrica de cada ejercicio a la máxima velocidad posible (1 seg aprox) mientras que el grupo TRT la realizó de forma más lenta (2-3 seg).

fissac _ entrenamiento personas mayores

Fig.1. Para estimular las fibras tipo II y prevenir la atrofia que acompaña al envejecimiento no es necesario utilizar cargas altas, sino que es posible con cargas bajas realizando la contracción muscular a la máxima velocidad posible.

El grupo PT mejoró en mayor medida la potencia muscular, aumentando en un 37-31% la potencia frente al 13-8% de mejora del grupo TRT. Además, se midió la capacidad funcional de los sujetos mediante tres tests, encontrando que solo el grupo PT mejoró dichos valores (50%, 43% y 15% para el test de flexión de codo, el test de sentarse y levantarse de la silla todas las veces posibles durante 30 segundos y el test de levantarse de la silla e ir y volver 2,5 metros lo más rápido posible, respectivamente).

Por lo tanto, este estudio muestra la importancia del entrenamiento de fuerza en personas mayores para prevenir la pérdida de fuerza muscular y para la mejora de la capacidad funcional de esta población. Además, atendiendo a este y otros estudios, debemos prestar especial atención a la velocidad de ejecución de los ejercicios, ya que el realizar la contracción a la máxima velocidad posible nos permite reclutar las fibras tipo II sin necesidad de utilizar cargas excesivamente altas.


REFERENCIA

  1. Bottaro M, Machado SN, Nogueira W, Scales R, Veloso J. Effect of high versus low-velocity resistance training on muscular fitness and functional performance in older men. Eur J Appl Physiol. 2007;99(3):257–64.

¿QUÉ TIPO DE EJERCICIO PRODUCE MAYORES BENEFICIOS EN LOS DIFERENTES PARÁMETROS CARDIOMETABÓLICOS?

Fissac _ comparación tipos de ejercicio

CÓMO PERDER 15 KILOS DE PESO EN 1 AÑO: CASO PRÁCTICO Y REAL

La mayoría de la gente que me conoce sabe (y están cansados de escucharlo) que considero que el mejor medicamento es la actividad física. Después de estudiar y leer cientos de artículos sobre obesidad, enfermedades metabólicas y entrenamiento, me encontraba que en mi propia casa tenía el mejor reto al que me podía enfrentar, mi padre. Siempre se dice que en casa del herrero cuchara de palo, y me di cuenta de que en mi caso era verdad, mi padre tenía sobrepeso. El 1 de mayo de 2015 mi padre pesaba 95 kilos, tenía un estilo de vida sedentario y todo indicaba que la tendencia iba a seguir siendo la misma.

Como entrenadores, cuando encaramos una situación así, siempre pensamos que la solución para perder peso está en los 60 minutos de ejercicio que podemos prescribir en el gimnasio. Pensamos que 60 minutos de actividad física son necesarios para luchar contra una realidad que es mucho más compleja y que transciende a una mera intervención de ejercicio. Imaginad a una persona que nunca ha pisado un gimnasio y que tiene desórdenes alimenticios, ¿de verdad pensáis que por entrenar una hora al día va a perder peso? ¿Y si el resto del día está tumbado en el sofá, enfrente de un ordenador o comiendo comida basura?

Cuando los resultados de una investigación tan relevante como la llevada a cabo en la Clínica Mayo 1 nos dicen que la importancia del ejercicio físico es mucho menor que la actividad diaria a la hora de gastar calorías, mi pregunta es, ¿hacia dónde debemos dirigir nuestra intervención en la pérdida de peso?

fissac _ pérder peso actividad física

Figura 1. Componentes del gasto energético total (TEE). La columna de la izquierda muestra los 3 componentes del TEE: metabolismo basal, efecto termogénico de los alimentos y la actividad física. En la columna de la derecha, la actividad física se divide en actividad diaria y actividad física. Además, la columna de la derecha ilustra la diferencia teórica entre la actividad diaria de una persona sedentaria y activa y la significancia del gasto de calorías extras de cada una. Modificado de Villablanca et al (2015)

Mi padre en este año no ha pisado el gimnasio (con ello no estoy diciendo que no funcione, soy un fiel defensor del entrenamiento de fuerza para luchar contra la obesidad), pero sí comenzó a andar 1 hora al día, todos los días de la semana, a no utilizar el ascensor, a saber que mejor que en el sofá se está haciendo labores de jardinería o de bricolaje. Este cambio tampoco se entiende sin la ayuda de Curro, nuestro perro. De nuevo se demuestra que la alegría que da una mascota abre nuevos horizontes y da relevancia al componente psicológico a la hora de encarar un camino tan largo. Hacer cada día más de 13.000 pasos (hoy 1 de Mayo de 2016 a las 22:00 de la noche lleva 21.000), comenzar corriendo 5 minutos al día en sus caminatas para un año más tarde aguantar perfectamente 45 minutos dan muestras de que el proceso de perder peso, es precisamente eso, un proceso. Los milagros no existen, solo el trabajo bien hecho y el sacrificio dan resultados extraordinarios. Un año más tarde mi padre pesa 15 kilos menos. Cuando la gente le dice que qué ha hecho él siempre dice : “mi hijo”. Pues no, ni le he hecho una de esas tablas famosas que la gente siempre pide, ni le he puesto una dieta. Ha trabajado un año para que 365 días después tenga ganas de seguir la filosofía de una receta que siempre funciona, el movimiento. La actividad física es medicina.


REFERENCIA

  1. Villablanca, P. A. et al. Nonexercise activity thermogenesis in obesity management. Mayo Clin. Proc. 90, 509–19 (2015).

VENTANA ANABÓLICA POST-EJERCICIO, ¿MITO O REALIDAD?

El concepto de ventana anabólica se refiere al periodo de tiempo tras la finalización del ejercicio físico en el que nuestro organismo se encuentra más “receptivo” para asimilar los nutrientes necesarios para recuperarse del esfuerzo. Con ella se pretenden maximizar las adaptaciones musculares producidas mediante el ejercicio y facilitar la reparación del tejido dañado. El periodo post-ejercicio es considerado como el momento crítico en la alimentación de un deportista, llegándose a plantear que la ingesta nutricional post-ejercicio es incluso más importante que el consumo diario total (1).

Una sesión intensa de ejercicio de resistencia supondrá un elevado gasto energético (glucógeno y aminoácidos principalmente) y un importante daño de las fibras musculares. Teóricamente, consumir la proporción adecuada de nutrientes tras la sesión no solo va a favorecer la reconstrucción del tejido dañado y la restauración de las reservas energéticas previamente gastadas, sino que va a permitir al organismo entrar en un estado de supercompensación que mejorará la composición corporal, sobre todo con el incremento de la masa muscular, y el rendimiento físico. En este sentido, se ha hecho referencia a la “ventana anabólica de la oportunidad”, donde existiría un tiempo limitado después del entrenamiento para optimizar las adaptaciones musculares producidas con el ejercicio.

Sin embargo, que el consumo inmediatamente después del ejercicio sea esencial para un incremento de la hipertrofia muscular y, por tanto, la existencia de una “ventana anabólica de la oportunidad” parece estar lejos de la realidad (2).

Por ello nos plantearíamos la siguiente cuestión: el consumo antes del ejercicio, ¿influirá? Es común en aquellos deportistas cuyo objetivo es el incremento de la masa y/o fuerza muscular realizar una comida 1-2 horas antes del entrenamiento con el fin de mejorar el rendimiento. Dependiendo de la cantidad y la composición, dicha comida podría hacer las veces tanto de comida pre- como post-ejercicio, ya que el periodo para su digestión/absorción puede persistir hasta después de finalizar la sesión. Por tanto, la ingesta de proteínas inmediatamente después del ejercicio con el objetivo de atenuar la fase catabólica podría resultar redundante, siendo probablemente suficiente con una comida rica en proteínas 1-2 horas después de la sesión para favorecer la recuperación y la fase anabólica.

Considerando este aspecto, una pauta sencilla que nos proporcionase el máximo efecto anabólico sería el consumo de proteína de alta calidad entre 0.4-0.5 g/kg de masa muscular entre las comidas pre- y post-ejercicio. Por encima de esta cantidad podría tener efectos perjudiciales sobre el organismo sin aumentar los beneficios, mientras que una cantidad inferior no potenciaría la respuesta anabólica.

En resumen, Aragon y Schoenfeld (2) concluyen que, para una sesión tipo de entrenamiento de fuerza de 45-90 min de duración, entre la comida pre- y post-ejercicio no deberían transcurrir más de 3-4 horas, pudiendo alargarse hasta las 5-6 horas en el caso de que la comida previa al entrenamiento sea abundante y lo suficientemente rica en proteínas. Por tanto, y en base a la evidencia científica disponible, parece descartarse la existencia de una ventana anabólica que precise consumir hidratos de carbono y proteínas inmediatamente después de la realización de ejercicio físico a fin de optimizar al máximo los beneficios del entrenamiento.


REFERENCIAS

  1. Candow, D. G., & Chilibeck, P. D. (2007). Timing of creatine or protein supplementation and resistance training in the elderly. Applied Physiology, Nutrition, and Metabolism, 33(1), 184-190.
  2. Aragon, A. A., & Schoenfeld, B. J. (2013). Nutrient timing revisited: is there a post-exercise anabolic window. J Int Soc Sports Nutr, 10(1), 5.

TÉCNICA EN CICLISMO ¿CUÁL ES LA TÉCNICA DE PEDALEO CORRECTA?

La técnica es uno de los componentes principales del rendimiento en cualquier deporte. Su importancia no se limita a los deportes de equipo, en la que es quizá más visible o conocida, sino que se extiende a los deportes individuales siendo uno de los pilares fundamentales en los que está sustentado el entrenamiento de, por ejemplo, nadadores o corredores, siendo uno de los deportes en los que menos se conoce la importancia de la técnica el ciclismo.

Cada vez de forma más habitual los ciclistas utilizan los vatios para entrenar y valorar su estado de forma, comparando la potencia que pueden ejercer con la de otros ciclistas para ver si son competitivos. Sin embargo, debemos ser conscientes de que el rendimiento en ciclismo no se ciñe sólo a ser capaz de mover una gran cantidad de vatios absolutos o a una alta relación vatios/peso corporal, sino que otros factores como la aerodinámica o la técnica de pedaleo influirán en la eficiencia del ciclista, es decir, en cómo esas fuerzas generadas en el pedal se transforman en movimiento.

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Fig. 1. Representación de la eficacia y la eficiencia de diferentes técnicas de pedaleo (la preferida por los ciclistas, circular, tirando del pedal o empujando). Tirar del pedal fue la que suponía mayor eficacia mecánica pero también menor eficiencia, aumentando el gasto energético.

Tradicionalmente se ha defendido que la técnica de pedaleo correcta era la circular, es decir, aquella en la que el ciclista ejerce fuerzas tanto descendentes (pisando el pedal) como ascendentes (tirando del pedal gracias a las calas), evitando así los puntos muertos y mejorando el rendimiento. Con el fin de determinar la técnica de pedaleo correcta, un grupo de investigación [1] evaluó a ciclistas pedaleando de 4 formas distintas (redondo, traccionando del pedal, empujando o la preferida por los sujetos). Estos autores encontraron que cuando los ciclistas tiraban del pedal eran más eficaces (la potencia generada era mejor aprovechada), pero también perdían eficiencia requiriendo un mayor gasto energético. Debemos ser conscientes de que estos autores sólo analizaron a los ciclistas durante 6 minutos y a una potencia no individualizada (200W). Sin embargo, los resultados son interesantes pues dejan entrever la importancia de una correcta técnica de pedaleo en el rendimiento deportivo.

Una correcta técnica de pedaleo será necesaria por un lado para prevenir lesiones, pero también para sacar todo el provecho posible a las fuerzas ejercidas en los pedales. La técnica de pedaleo correcta será aquella en la que el pico de fuerza se da en el punto de máximo aprovechamiento tangencial, es decir, cuando el pedal se encuentra a 90º o lo más cerca posible. Además, para buscar la mayor eficiencia -lo cual será beneficioso en disciplinas de larga duración como el triatlón- deberán aprovechar la inercia generada tras ese pico buscando relajar la musculatura para no producir un gasto energético innecesario, no ejerciendo tampoco fuerzas en el sentido ascendente que tienden a sobrecargar la musculatura flexora de la cadera y la zona lumbar.

Debido a que muchos ciclistas “sobreutilizan” los flexores de rodilla y cadera, un buen ejercicio para modificar la técnica de pedaleo puede ser eliminar los pedales automáticos durante un periodo de la temporada, forzando al ciclista a empujar el pedal. Sin embargo, si nuestro objetivo es realizar un esfuerzo corto en el que buscamos la máxima eficacia sin importar el gasto energético, la técnica de pedaleo en la que se ejercen fuerzas ascendentes en el pedal puede llegar a ser beneficiosa.


REFERENCIA

  1. Korff T, Romer LM, Mayhew I, Martin JC (2007) Effect of pedaling technique on mechanical effectiveness and efficiency in cyclists. Med Sci Sports Exerc 39:991–995. doi: 10.1249/mss.0b013e318043a235

“TRASTORNO DE DÉFICIT DE EJERCICIO EN NIÑOS”. ¿CUÁLES SON SUS CONSECUENCIAS PARA LA SALUD?

Las recomendaciones internacionales nos indican que los niños y adolescentes deberían realizar diariamente 60 minutos o más de actividad física moderada a vigorosa, como mínimo. Además de los beneficios sobre la condición física, la práctica de actividad física fomenta el bienestar emocional, social y cognitivo de nuestros niños.

La infancia es un periodo clave en la adquisición de las conductas, saludables y no saludables, que se desarrollarán posteriormente a lo largo de la vida. Así, en niños que tienden a ser físicamente inactivos durante su infancia, presumiblemente predominarán los hábitos de vida sedentarios durante la edad adulta.

En referencia a esta situación de inactividad en la infancia, el científico pediátrico Dr. Avery Faigenbaum definió el concepto de “Trastorno de Déficit de Ejercicio” (EDD por sus siglas en inglés: “Exercise Deficit Disorder”) (1), el cual describe una condición caracterizada por la disminución del nivel de actividad física por debajo de lo recomendado, esto es, menos de 60 minutos diarios de actividad física moderada a vigorosa.

Mientras que con actividad física nos referimos a cualquier movimiento producido por el músculo esquelético que conlleva gasto energético, el término ejercicio denota un tipo de actividad física planeada y realizada de forma regular. Por tanto, el sentido de ejercicio en el concepto de EDD enfatiza la premisa de que la actividad física habitual debería ser prescrita por los especialistas pediátricos en ejercicio y los profesores de educación física, sin hacernos perder la perspectiva de la importancia mayúscula que tienen el juego y su componente lúdico para estas edades. Así, la participación en actividades al aire libre, actividades recreacionales, clases de educación física y deportes van a contribuir a su desarrollo físico y psicosocial.

Aunque el EDD no puede considerarse una enfermedad como tal, los niños y adolescentes con EDD deberían ser tratados con la misma resolución que los pacientes pediátricos con hipertensión o dislipidemia, ya que sus consecuencias clínicas futuras pueden ser de un tremendo impacto sobre la salud pública de las generaciones venideras.

En este sentido, conocemos que algunas enfermedades crónicas como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, ciertos tipos de cáncer,… que se manifiestan prevalentemente en etapas adultas vienen determinadas por estilos de vida sedentarios durante la infancia. Por tanto, serán necesarias estrategias que promuevan la actividad física desde las edades más tempranas con objeto de prevenir el desarrollo de factores de riesgo y procesos patológicos en el futuro.


REFERENCIA

  1. Faigenbaum, A.D. & Myer, G.D. (2012). Exercise Deficit Disorder in Youth: Play Now or Pay Later. Current Sports Medicine Reports, 11(4), 196-200.

ARGININA, CITRULINA… ¿CUÁLES SON LOS BENEFICIOS DE LOS SUPLEMENTOS PRECURSORES DE ÓXIDO NÍTRICO?

Son muchos los deportistas que incluyen la toma de suplementos su dieta con el fin de mejorar el rendimiento. Sin embargo, la oferta de estos compuestos es excesivamente amplia y es complicado discernir entre aquellos con validez científica de aquellos cuyos beneficios no han sido demostrados.

fissac _ sangre, glóbulos rojos, rendimiento deporte

Fig.1. El óxido nítrico produce una dilatación de los vasos sanguíneos facilitando el transporte de oxígeno, mejorando el rendimiento deportivo y disminuyendo la prevalencia de algunas patologías como hipertensión o ateroesclerosis.

El óxido nítrico (NO) es una molécula que actúa produciendo vasodilatación a nivel de los vasos sanguíneos, disminuyendo la presión arterial, mejorando el flujo sanguíneo y, por lo tanto, aumentando el transporte de oxígeno y con ello el rendimiento. El NO puede ser sintetizado a partir de la Arginina, por lo que numerosos estudios han evaluado si el consumo de este compuesto podría aumentar los niveles de NO y con ello el rendimiento, obteniendo resultados dispares debido a que se ha visto que tan sólo un 1% de la Arginina ingerida es finalmente utilizada como sustrato para la producción de NO, siendo gran parte degradada a nivel intestinal o metabolizada en el hígado. Por otro lado, se ha visto que el organismo es capaz de producir de forma endógena Arginina -y consecuentemente óxido nítrico- a partir de otro compuesto denominado L-Citrulina, el cual no es metabolizado o eliminado como ocurre con la ingesta de Arginina.

Teniendo los anteriores procesos en cuenta, un estudio1 evaluó los efectos de la suplementación durante 7 días con Arginina, Citrulina o placebo (6g/día) en los niveles de NO, la cinética de oxígeno y el rendimiento deportivo en diez sujetos.

fissac _ índice oxigenación óxido nítrico

Fig. 2. Índice de oxigenación del vasto lateral durante un esfuerzo intenso tras siete días consumiendo citrulina, arginina o placebo. Sólo la citrulina supuso una mejora significativa respecto al placebo.

Los autores encontraron que los niveles de Arginina aumentaban de igual forma tanto cuando los sujetos consumieron Arginina como cuando consumían Citrulina, observando un aumento de los valores de nitrito (marcador de NO en sangre) tras la ingesta tanto de Arginina como de Citrulina. Sin embargo, sólo la Citrulina fue capaz de disminuir la presión arterial, mejorar algunas variables de la oxigenación muscular (Fig. 1) y disminuir el tiempo de respuesta (denominado componente lento) del consumo de oxígeno ante ejercicio intenso, mejorando además el tiempo hasta el agotamiento y aumentando la potencia pico y la cantidad de trabajo realizada durante un test máximo de 60”.

Por lo tanto, aunque la muestra del estudio fue escasa, los procesos fisiológicos propuestos y los resultados mostrados invitan a pensar que el aumento del óxido nítrico supone una mejora del rendimiento -principalmente en esfuerzos intensos-, y que para dicho aumento será eficaz la suplementación con citrulina -pero no arginina-. Sin embargo, debemos tener en cuenta que hay alimentos naturales como la remolacha que también son capaces de producir un aumento de óxido nítrico.


REFERENCIA

  1. Bailey, S. J. et al. L-citrulline supplementation improves O2 uptake kinetics and high-intensity exercise performance in humans. J. Appl. Physiol. 119, 385–95 (2015).

¿EJERCICIO FÍSICO PARA PACIENTES CON CÁNCER DE PRÓSTATA DURANTE EL TRATAMIENTO?

El cáncer de próstata es el que mayores problemas de salud psicolosical supone para los pacientes, siendo las tasas de depresión y suicidio de los pacientes que lo sufren significativamente mayores que las de la población no enferma.

Dentro de la agresividad general de los tratamientos anti-cáncer, la radioterapia es uno de los que mayores efectos adversos conlleva. Así, puede afectar a la calidad de vida, a la fatiga y a la condición física de los pacientes, entre otras. Por tanto, hemos de buscar estrategias complementarias al tratamiento con radioterapia que atenúen los efectos adversos de ésta.

Con este objetivo, un grupo de investigadores de diferentes universidades de Canadá trataron de determinar el tipo de ejercicio que mayores beneficios produciría sobre la fatiga, la calidad de vida, parámetros de condición física y % de grasa corporal en pacientes de cáncer de próstata durante la radioterapia (1). Para ello, se llevó a cabo un programa de entrenamiento de 24 semanas entre 121 hombres con cáncer de próstata, los cuales fueron asignados en 3 grupos según el tipo de ejercicio realizado:

  • grupo aeróbico: 3 veces/semana al 70-75% del VO2pico durante 15-45 minutos
  • grupo de fuerza: 3 veces/semana, 10 ejercicios de 2 series de 8-12 repeticiones/ejercicio al 60-70% de 1-RM
  • grupo control: no se ejercitaron

En cuanto a medidas subjetivas, una vez finalizado el programa de entrenamiento ambos grupos de ejercicio obtuvieron beneficios sobre la fatiga, mientras que únicamente el grupo que entrenó la fuerza obtuvo mejoras en la calidad de vida. Con respecto a las medidas objetivas (tabla 1), en comparación con el grupo control, ambos grupos de ejercicio mostraron incrementos de la capacidad cardiorrespiratoria, siendo el aumento aún mayor en el grupo de fuerza. Además, fue este grupo (el de fuerza) el que mayores mejoras obtuvo en la fuerza muscular tanto en las extremidades superiores como en las inferiores, previniendo además un aumento en la grasa corporal a diferencia de lo ocurrido en los otros dos grupos.

Tabla 1. Efectos del ejercicio aeróbico y de fuerza sobre la condición física y el % de grasa corporal en pacientes con cáncer de próstata en tratamiento con radioterapia.

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Abreviaturas: UC – grupo control; RET – grupo de fuerza; AET – grupo aeróbico; M – media; SD – desviación estándar

En resumen, el ejercicio supervisado en pacientes con cáncer durante el tratamiento, además de haberse demostrado como seguro, se convierte en una estrategia muy efectiva a la hora de atenuar los posibles efectos adversos de los tratamientos contra el cáncer. En concreto, en base a los resultados obtenidos, observamos como es el entrenamiento de fuerza el que mayores beneficios proporciona en pacientes con cáncer durante el tratamiento con radioterapia.


REFERENCIA

  1. Segal, R. J., Reid, R. D., Courneya, K. S., Sigal, R. J., Kenny, G. P., Prud’Homme, D. G., … & D’Angelo, M. E. S. (2009). Randomized controlled trial of resistance or aerobic exercise in men receiving radiation therapy for prostate cancer. Journal of clinical oncology, 27(3), 344-351.