Entradas

ELECTRO-ESTIMULACIÓN PARA MEJORAR EL RENDIMIENTO TRAS EL DESCANSO EN DEPORTES DE EQUIPO

En la mayoría de deportes de equipo se produce tras el descanso, por ejemplo al principio de la segunda parte en futbol, una disminución importante del rendimiento y un aumento significativo del riesgo de lesión. A menudo durante el descanso los deportistas se limitan a beber y a escuchar las instrucciones técnicas de su entrenador descansando de forma pasiva, lo que disminuye la actividad muscular y la temperatura corporal contribuyendo al descenso del rendimiento y al aumento del riesgo de lesión.

Con el fin de evitar dichos cambios, diversas estrategias han sido evaluadas, desde algunas tan simples como abrigarse con una manta térmica o andar, hasta otras como aplicar un estímulo vibratorio en la musculatura. Una de las estrategias que ha mostrado mayor potencial para evitar estos cambios negativos que se dan durante el descanso es la electro-estimulación de baja frecuencia, la cual se usa también para acelerar los procesos de recuperación de fatiga y daño muscular tras sesiones intensas.

fissac _ lesiones electroestimulación

Fig. 1. Tras el descanso en los deportes de equipo se produce una disminución del rendimiento y un aumento en el riesgo de lesión, lo cual se debe en parte a una disminución en la activación y temperatura muscular.

Un equipo de investigación del Instituto francés del deporte(1) quiso evaluar la eficacia de la electro-estimulación de baja frecuencia como método de recuperación a corto plazo (15 minutos) entre dos periodos de esfuerzo intenso, comparándolo con la recuperación activa (pedaleo suave al 40% VO2max) o la recuperación pasiva. Para evaluar los efectos en el rendimiento un grupo de jugadoras de balonmano (n=14) realizó dos tests Yo-Yo, uno antes y otro después de los 15 minutos de recuperación. Dicho test consiste en correr una distancia de 20m con 10s de descanso entre repetición y con velocidad progresiva (controlada por un pitido) hasta que no se puede mantener la velocidad. Además, se evaluaron otras variables como el esfuerzo percibido, los niveles de lactato, bicarbonato y pH en sangre y el índice de saturación de oxígeno muscular mediante NIRS.

Los autores encontraron que mientras que el rendimiento en el segundo test Yo-Yo disminuía en un 7.6% con la recuperación activa y en un 15.% con la recuperación pasiva, sólo lo hacía en un 1.8% con la recuperación mediante electro-estimulación de baja frecuencia. Además, la recuperación con electro-estimulación aceleró la vuelta a niveles basales de lactato, bicarbonato y pH, aunque las diferencias en la oxigenación muscular y en el esfuerzo percibido no llegaron a ser significativas.

Por lo tanto, vemos como la electro-estimulación de baja frecuencia debe ser tenida en cuenta en aquellos deportes en los que se busque mantener el rendimiento tras periodos cortos de descanso, como en el caso de los deportes de equipo. Esta herramienta nos permite acelerar los procesos de recuperación y de eliminación de metabolitos posiblemente a través del aumento del flujo sanguíneo que provoca la contracción muscular, aumentando así la temperatura muscular. Además, la electro-estimulación de baja frecuencia puede ser utilizada de forma pasiva por los deportistas, lo que les permite seguir atendiendo a las instrucciones del entrenador o hidratarse.


REFERENCIA

  1. Bieuzen F, Borne R, Toussaint J-F, Hausswirth C. Positive effect of specific low-frequency electrical stimulation during short-term recovery on subsequent high-intensity exercise. Appl Physiol Nutr Metab [Internet]. 2014;39(2):202–10. Available from: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24476476

EJERCITARSE CON ALTAS TEMPERATURAS, LA NUEVA TENDENCIA PARA MEJORAR EL RENDIMIENTO

Una de las estrategias más utilizadas por los deportistas de élite en la última década para aumentar su rendimiento ha sido el entrenamiento en altura, ya que la altitud produce una serie de cambios fisiológicos (aumento de hematocrito, etc) que conllevan una mejora de la capacidad del organismo para transportar oxígeno a los tejidos, mejorando así el rendimiento. El entrenamiento en altura surgió como método de aclimatación para las competiciones que se iban a dar en ese ambiente. Sin embargo, algunos estudios mostraron cómo las adaptaciones tras este periodo de aclimatación serían también beneficiosas al bajar a competir al nivel del mar.

De similar forma a lo ocurrido con el entrenamiento en altura, en los últimos años se ha investigado la respuesta del organismo al realizar ejercicio físico en ambientes cálidos. El rendimiento deportivo -especialmente en deportes de resistencia- se ve mermado cuando las competiciones se dan en altas temperaturas. Sin embargo, para adaptarse al calor se ha propuesto que el organismo podría sufrir una serie de cambios que podrían mejorar el rendimiento a largo plazo.

Con el objetivo de conocer los cambios fisiológicos y de rendimiento asociados a la aclimatación al calor y para determinar si estas adaptaciones podrían ser beneficiosas a largo plazo, un estudio(1) analizó los cambios en el rendimiento y a nivel fisiológico producidos en 7 sujetos entrenados que se ejercitaron durante 10 días en ambiente cálido (38º) o con temperaturas medias (18º).

fissac _ ejercicio temperaturas altas rendimiento

Fig. 1. Aunque los efectos del calor a corto plazo son negativos, reduciendo el rendimiento, a largo plazo se producen una serie de adaptaciones que podrían ser beneficiosas.

El entrenamiento en ambiente cálido produjo una expansión del volumen plasmático del 6% (201 ml) sin modificar el volumen eritrocitario o el gasto cardíaco máximo, además de incremental el flujo sanguíneo al cerebro en un 13%. Este grupo (el de 38º) mejoró también la potencia máxima en un test incremental (7.9%), el VO2 máx (9.6%) y la potencia media en una contrarreloj (10.4%) al realizar los tests a altas temperaturas. Sin embargo, no se obtuvieron mejoras en el rendimiento al evaluar a los deportistas a temperaturas medias. Por último, se observó que el entrenamiento a 38º producía una disminución de la pérdida de sales a través del sudor.

Por lo tanto, vemos como un periodo de entrenamiento en ambientes cálidos puede ser eficaz para producir adaptaciones fisiológicas beneficiosas (reducción de la pérdida de sales en el sudor, aumento del volumen plasmático, etc) y para mejorar el rendimiento cuando se realiza ejercicio a altas temperaturas. Sin embargo, en el presente estudio -aunque en otros sí (2)- no se encontraron dichos beneficios en el rendimiento al realizar ejercicio a temperaturas medias.

Posiblemente estamos ante una de las nuevas tendencias de entrenamiento que utilizarán los deportistas para mejorar su rendimiento en los próximos años. Al igual que ocurre con el entrenamiento en altura, son claros los beneficios de esta estrategia como método de aclimatación. Sin embargo, los beneficios para competir a nivel del mar deben ser confirmados.


REFERENCIA

  1. Keiser S, Flück D, Hüppin F, Stravs A, Hilty MP, Lundby C. Heat training increases exercise capacity in hot but not in temperate conditions: a mechanistic counter-balanced cross-over study. Am J Physiol Heart Circ Physiol [Internet]. 2015;309(5):H750–61.
  2. Lorenzo S, Halliwill JR, Sawka MN, Minson CT. Heat acclimation improves exercise performance. J Appl Physiol. 2010;109(9):1140–7.