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¿QUÉ RELACIÓN TIENEN EL VO2MAX Y LA LONGITUD DE LOS TELÓMEROS?

Cada vez es mayor la evidencia que muestra una asociación entre el acortamiento de la longitud telomérica y un mayor riesgo de enfermedades relacionadas con la edad como las cardiovasculares, la diabetes tipo II y la aterosclerosis, y una mayor mortalidad; mientras que el ejercicio regular y una elevada capacidad cardiorrespiratoria –evaluada como VO2max- se asocian con mejor salud y mayor supervivencia.

Sin embargo, hasta ahora, la relación entre el ejercicio y el VO2max con la longitud de los telómeros era inconsistente, ya que en algunos estudios se sugería un efecto protector de los primeros sobre los segundos, y en otros, por el contrario, no se hallaba tal efecto.

Por ello, un reciente estudio piloto (1) trató de evaluar si la longitud del telómero está asociada con el ejercicio físico cardiovascular, además de analizar la relación entre el VO2max y la longitud telomérica. Participaron 10 jóvenes (22-27 años) y 10 mayores (66-77 años), de los que 5 de cada grupo eran atletas de resistencia y 5 eran deportistas recreacionales. A todos ellos se les extrajeron biopsias musculares, para la medición de la longitud relativa del telómero calculada como el número de copia repetida del telómero/número de copia del único gen (ratio T/S), y se les sometió a una prueba de esfuerzo incremental.

En los jóvenes, el VO2max fue de 67,0±5,3 ml/kg/min para los atletas de resistencia, y de 53,9±5,5 ml/kg/min para los recreacionales, mientras que en los mayores, el VO2max para los atletas de resistencia y los deportistas recreacionales fue de 45,4±6,7 y 39,4±5,6 ml/kg/min, respectivamente. Además se encontró que el grupo de mayores entrenados tenía un ratio T/S mayor –indicador de mayor longitud telomérica- que los menos entrenados, no encontrándose diferencias entre los jóvenes. Por último, se halló una asociación positiva entre el ratio T/S y el VO2max (Fig. 1), existiendo una fuerte correlación para los atletas de resistencia, pero relativamente débil para los deportistas recreacionales.

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Figura 1. Relación entre la longitud telomérica –evaluada como ratio T/S- y el VO2max en jóvenes y mayores.

Por tanto, observamos cómo la longitud de los telómeros se encuentra mejor preservada en los mayores entrenados en resistencia en comparación con los entrenados recreacionalmente, mostrando que en los mayores el entrenamiento regular se relaciona con la longitud telomérica. Este dato junto con la asociación positiva que se produce entre el VO2max y la longitud del telómero, revelarían una significancia clínica respecto a un mejor estado de salud y una mayor longevidad.

En definitiva, el ejercicio físico regular parece producir un retraso del proceso de envejecimiento biológico preservando la longitud de los telómeros y promoviendo el conocido como efecto “anti-aging”, siendo el VO2max un marcador representativo de la calidad del envejecimiento.


REFERENCIA

  1. Østhus, I. B. Ø., Sgura, A., Berardinelli, F., Alsnes, I. V., Brønstad, E., Rehn, T., … & Nauman, J. (2012). Telomere length and long-term endurance exercise: does exercise training affect biological age? A pilot study. PloS One, 7(12), e52769.

SIT: UNA HERRAMIENTA EFICAZ FRENTE A LA FALTA DE TIEMPO PARA ENTRENAR

El entrenamiento interválico de sprint (SIT, por sus siglas en inglés, “Sprint Interval Training”) es una modalidad de entrenamiento que recientemente ha cobrado especial interés, ya que requiere un menor volumen para obtener, en muchos casos, mejores resultados que el entrenamiento de resistencia aeróbica convencional (1), por lo que resultaría ideal para aquella gente que no puede dedicar grandes espacios de tiempo a su entrenamiento diario, además de promover nuevas adaptaciones sobre el VO2máx que con los métodos tradicionales no se obtendrían.

La metodología del SIT consiste en breves periodos de carrera a máxima intensidad (≤30 seg) con intervalos de recuperación entre series relativamente largos y normalmente pasivos (~4 min). Algunos autores sugieren que el SIT es un tipo de Entrenamiento Interválico de Alta Intensidad (HIIT). Sin embargo, mientras que en el SIT la resíntesis del ATP depende del metabolismo anaeróbico predominantemente, en el caso del HIT y del entrenamiento de resistencia tradicional depende casi exclusivamente del metabolismo aeróbico. No obstante, el SIT también parece inducir muchas de las adaptaciones aeróbicas y metabólicas que el ejercicio de resistencia tradicional y el HIIT provocan (incremento de la capacidad enzimática oxidativa, de la biogénesis mitocondrial y de los trasportadores de glucosa GLUT-4).

En una revisión sistemática con meta-análisis (2) se analizaron los resultados existentes respecto a las adaptaciones metabólicas al SIT y el posible efecto de éste sobre el VO2max. Los criterios que tuvo que haber cumplido la metodología de los diferentes estudios analizados fueron:

– Duración de las series: 10-30 seg.

– Intensidad: máxima, “all-out”.

– Volumen: ≤ 12 repeticiones por sesión.

– Recuperación: ≥ 5 veces el tiempo de trabajo.

El estudio incluyó un total de 442 participantes con 190 de ellos pertenecientes al grupo de intervención con SIT. Los sujetos incluidos fueron principalmente jóvenes adultos, sanos y sedentarios o recreacionalmente activos (VO2max < 55 ml/kg/min).

El principal resultado fue la mejora del VO2max en un rango de 4–13.5%. De los 12 estudios que analizaron el efecto del SIT sobre el VO2max, solamente 2 no encontraron efectos. Sin embargo, en ambos únicamente se realizaron 6 sesiones con SIT (2 semanas). A nivel cardiovascular, se obtuvo que el SIT podría provocar modificaciones en la cinética de la frecuencia cardíaca durante una prueba de esfuerzo submáxima, disminuyéndola, aunque no sobre la de reposo.

Además se han estudiado los cambios producidos sobre las enzimas oxidativas tras la relización de SIT, hallándose incrementos de la actividad de la citrato sintasa hasta de un 42%, mientras que sobre la enzima acil-CoA-deshidrogenasa se obtuvieron resultados contrapuestos, ya que en algunos casos se observó aumento de su actividad, mientras que en otros no se apreciaron cambios significativos. Respecto a otras enzimas estudiadas, se han hallado aumentos en la actividad de la piruvato deshidrogenasa, de la malato deshidrogenasa y de la succinato deshidrogenasa. Por último, los resultados de este estudio sugieren que el SIT podría mejorar el control glicémico y la sensibilidad a la insulina.

Por tanto, dada su eficiencia en cuanto a las mejoras obtenidas fundamentalmente sobre el VO2max en relación al tiempo invertido, el SIT se torna como una herramienta muy eficaz a considerar por parte de los entrenadores personales, siempre de forma complementaria a otros métodos de entrenamiento.


REFERENCIAS

  1. Denham, J., Feros, S. A., & O’Brien, B. J. (2015). Four weeks of sprint interval training improves 5-km run performance. The Journal of Strength & Conditioning Research, 29(8), 2137-2141.
  2. Sloth, M., Sloth, D., Overgaard, K., & Dalgas, U. (2013). Effects of sprint interval training on VO2max and aerobic exercise performance: a systematic review and meta‐analysis. Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports, 23(6), e341-e352.

LAS SERIES CORTAS PRODUCEN MAYORES BENEFICIOS QUE LAS SERIES LARGAS EN CICLISTAS

En deportes de resistencia como el ciclismo, el VO2max y el perfil de potencia son valores trascendentales para el rendimiento en competición. El objetivo del entrenamiento debe ser incrementar estos datos con el fin de mejorar las prestaciones del deportista. Si bien es verdad que el entrenamiento de alta intensidad (HIT) se ha erigido en una herramienta fundamental en la preparación de los deportes de resistencia, ¿qué tipo de series son las que producen mayores adaptaciones al entrenamiento?

El grupo de investigación liderado por el doctor Rønnestad llevó a cabo un estudio [1] en el que buscaban comparar el efecto de 10 semanas combinando entrenamiento de baja intensidad con Intervalos Cortos (SI; n = 9) o con Intervalos Largos (LI; n = 7) en ciclistas. Las sesiones de HIIT se realizaron 2 días a la semana.

El grupo SI llevó a cabo 3 series de 13 repeticiones de 30’’ con 15’’ de recuperación entre cada una de ellas, descansando 3′ entre cada serie. Esquema: 3x(13×30”/15”)/3´

El grupo LI realizó 4 series de 5 minutos con descansos de 2 minutos y medio. Esquema: 4×5’/2’30’’.

Por lo tanto, en cada sesión, el grupo SI hacía 19’5 minutos de ejercicio con 9 minutos de descanso, mientras que el grupo LI hacía 20 minutos de trabajo con 7,5 minutos de descanso.

Antes de llevar a cabo el programa de entrenamiento no se encontraron diferencias entre grupos. Al finalizar las 10 semanas, el grupo SI consiguió un mayor incremento del VO2max que el grupo LI (8.7%±5.0% vs 2.6%±5.2%).

El tamaño del efecto (ES, el cual refleja la fuerza entre el cambio experimentado tras la intervención en relación al tipo de entrenamiento en este caso) reveló mayores beneficios del entrenamiento SI frente al LI (el rango ES 0.86– 1.54) sobre la producción de potencia en los test de 30 segundos all-out, 5 minutos all-out y 40 minutos all-out.

Estos resultados sugieren que el protocolo de HIT de intervalos cortos induce mayores adaptaciones al entrenamiento que el HIT de intervalos largos sobre el perfil de potencia (tanto baja como alta), así como sobre el incremento del VO2max.


REFERENCIA

[1]     B. R. Rønnestad, J. Hansen, G. Vegge, E. Tønnessen, and G. Slettaløkken, “Short intervals induce superior training adaptations compared with long intervals in cyclists – An effort-matched approach,” Scand. J. Med. Sci. Sports, vol. 25, no. 2, pp. 143–151, Apr. 2015.

LA INCLUSIÓN DE HIIT EN EL ENTRENAMIENTO PUEDE MARCAR LA DIFERENCIA

En el deporte de alta competición los entrenadores deben hilar muy fino para conseguir que sus deportistas obtengan mejoras que les hagan aumentar su rendimiento. Lograr que un corredor que acaba de empezar a practicar el running rebaje su ritmo de carrera es relativamente sencillo. El problema llega cuando lo quiere hacer un maratoniano de élite. Para ello, el entrenador debe conocer los mecanismos por los que el atleta puede incrementar su rendimiento en ese pequeño porcentaje que puede marcar la diferencia en el resultado final.

Con el fin de comparar diferentes métodos de entrenamiento sobre el rendimiento en un deporte de resistencia como es el remo, un estudio [1] comparó los efectos del HIIT (Entrenamiento Interválico de Alta intensidad) con el entrenamiento de larga distancia a baja intensidad (LSD) en sujetos muy entrenados. Para ello 19 remeros entrenados realizaron 3 test antes y después de 8 semanas de intervención con entrenamiento:

  1. Tiempo en prueba de 2000 metros.
  2. Prueba incremental (7 fases) para determinar el VO2max, la potencia al VO2max, pico de potencia máxima (PPO), economía de remo e índices de lactato sanguíneo.
  3. Test de potencia máxima (7 fases) para determinar la fuerza máxima (Fmax) y la potencia máxima desarrollada (Wmax).

Tras llevar a cabo los test, los participantes fueron asignados a dos grupos de entrenamiento, HIIT o LSD.

El entrenamiento de ambos grupos comprendía una combinación de entrenamiento en agua con entrenamiento en remo-ergómetro (normalmente 6 sesiones en agua y 4 en ergómetro). El grupo LSD hizo 10 sesiones a la semana, usando los resultados de los test que se hicieron para individualizar las zonas de entrenamiento según los datos de lactato y frecuencia cardiaca. Este grupo completó 8 sesiones en aeróbico extensivo (ej. 90 minutos de remo en agua en zona aeróbica extensiva) y 2 sesiones de aeróbico intenso (ej. 3×10 minutos a zona aeróbica intensiva en agua o ergómetro). El grupo de HIIT también llevó a cabo 10 sesiones a la semana. Sin embargo, 2 sesiones de aeróbico extensivo fueron reemplazadas por 2 sesiones de HIIT (completando por ello 16 sesiones de HIIT en las 8 semanas de intervención, todas ellas en ergómetro), que consistieron en 6-8 series de 2’30’’ al 100% de PPO, con periodos de recuperación en base a cuando la frecuencia cardiaca llegaba al 70% de la frecuencia cardiaca máxima.

Los resultados demostraron que el HIIT produjo un mayor descenso en el tiempo de la prueba de 2000 metros que el LSD. Además, el HIIT produjo mayores incrementos en el VO2max y en la potencia desarrollada en el Umbral de Lactato. Ello demuestra que una pequeña variación en el programa de entrenamiento produce mejoras significativas en el rendimiento y en el perfil fisiológico de remeros bien entrenados. Por tanto, debe ser labor del entrenador buscar herramientas y nuevos estímulos que hagan que el deportista obtenga ese plus extra que haga que éste aumente su rendimiento. Además, se demuestra que a pesar de que el entrenador debe variar los programas de entrenamiento para evitar que sus deportistas caigan en la rutina, los cambios no deben ser bruscos y sin sentido, ya que como se ha visto, pequeñas pinceladas pueden resultar eficaces a la hora de conseguir ese aumento del rendimiento esperado.


REFERENCIA

[1]      N. J. Ni Cheilleachair, A. J. Harrison, and G. D. Warrington, “HIIT enhances endurance performance and aerobic characteristics more than high-volume training in trained rowers.,” J. Sports Sci., pp. 1–7, Jul. 2016.

¿QUÉ TIENEN EN COMÚN 5 JÓVENES VEINTEAÑEROS TRAS PASAR 3 SEMANAS DE REPOSO EN CAMA Y 40 AÑOS DESPUÉS?

En publicaciones anteriores observamos como cortos periodos de tiempo de reposo en cama o inmovilización, a causa de una enfermedad o lesión, podían llegar a comprometer la capacidad funcional y la salud metabólica.

De igual modo, en un post anterior sobre las consecuencias de estar 20 días postrado en cama (https://www.fissac.com/cuales-son-las-consecuencias-de-estar-20-dias-postrado-en-una-cama-adelanto-las-conclusiones-como-30-anos-de-envejecimiento/), se concluía que, en jóvenes de 20 años, el reposo en cama durante 3 semanas causaba un mayor impacto sobre la función cardiovascular que 30 años de envejecimiento.

Estos mismos sujetos que estuvieron postrados en cama durante 3 semanas para evaluar la respuesta de la función cardiovascular al desuso muscular y que fueron evaluados 30 años más tarde para analizar la influencia de la edad sobre ella, fueron sometidos nuevamente a un análisis de la capacidad cardiovascular 10 años después, es decir, a los 60 (1).

Así, mientras 20 días de reposo en cama supusieron un mayor deterioro sobre la función cardiovascular que 30 años, el VO2max 40 años más tarde de aquel obtenido inicialmente tras 3 semanas de reposo en cama fue, sorprendentemente, casi idéntico (2.37 vs 2.43 L/min).

Tabla 1. Valores fisiológicos antes y después del reposo en cama (1966) y valores tomados 30 (1996) y 40 (2006) años después, respectivamente (1).

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HR: frecuencia cardíaca; VO2max: consumo de oxígeno máximo; CO: gasto cardíaco; SV: volumen sistólico; AV-DO2: diferencia arteriovenosa de oxígeno; LBM: masa magra; MAP: presión arterial media; TPW: resistencia periférica total.

*Uno de los sujetos (Participant E) obtuvo un mayor descenso tanto en el VO2max como en sus principales determinantes, debido en gran parte a un excesivo estilo de vida sedentario causado por un intenso dolor de espalda crónico asociado a un carcinoma renal, además de estar siendo tratado de una hipertensión arterial con una combinación de bloqueadores de los canales de calcio y diuréticos.

Un descenso de la FCmax suele ser el principal factor responsable en la disminución del VO2max asociado a la edad. Sin embargo, en esta ocasión, la reducción tanto en el gasto cardíaco máximo como en la diferencia arteriovenosa de oxígeno fueron los responsables de la disminución del VO2max. Además la reducción de la capacidad para incrementar el volumen sistólico y gasto cardíaco máximos, a pesar de la disminución de la extracción periférica de oxígeno, podría explicar la disminución acelerada que se observa en el VO2max a partir de la quinta década de vida.

La capacidad cardiovascular (VO2max) y la masa y fuerza muscular son biomarcadores de mortalidad prematura ya que bajos niveles de estos, de forma independiente, se han asociado con menor esperanza de vida (2), habiendo quedado evidenciado que el desuso muscular impacta negativamente sobre ellos. Por tanto, se convierte en fundamental limitar el reposo en cama tanto como sea posible, además de esencial la implantación de estrategias no farmacológicas que minimicen los efectos deletéreos del reposo en cama, máxime cuando sabemos que los 3 factores disminuyen, ya de por sí, como consecuencia del envejecimiento primario y, de forma más acusada aún, en individuos sedentarios.


REFERENCIAS

  1. McGavock, J. M., Hastings, J. L., Snell, P. G., McGuire, D. K., Pacini, E. L., Levine, B. D., & Mitchell, J. H. (2009). A forty-year follow-up of the Dallas Bed Rest and Training study: the effect of age on the cardiovascular response to exercise in men. The Journals of Gerontology Series A: Biological Sciences and Medical Sciences, 64(2), 293-299.
  2. Booth, F. W., Roberts, C. K., & Laye, M. J. (2012). Lack of exercise is a major cause of chronic diseases. Comprehensive Physiology, 2, 1143-1211.

EL EJERCICIO FÍSICO SUPERVISADO MEJORA EL VO2MAX, LA CALIDAD DE VIDA Y LA SALUD EN PACIENTES CON CÁNCER DE MAMA

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¿ES LA SUPLEMENTACIÓN CON CREATINA ÚTIL EN DEPORTES DE RESISTENCIA?

La creatina es uno de los suplementos más populares entre aquellos deportistas que buscan mejorar su fuerza o explosividad, así como en aquellos que buscan hipertrofiar con fines estéticos al aumentar la retención de líquido intracelular. Su eficacia en este tipo de ejercicios de corta intensidad se debe a que mejora la disponibilidad de energía (ATP) de forma rápida, ya que la fosfocreatina (PCr) se disocia cediendo un fosfágeno (P) que puede unirse a una molécula de ADP, formando así ATP. Sin embargo, pese a que su uso está muy extendido en deportes de corta duración, pocos son los deportistas de resistencia que valoran su ingesta para mejorar el rendimiento en esfuerzos de larga duración.

El rendimiento en esfuerzos de larga duración está altamente condicionado por la disponibilidad de glucógeno, ya que cuando este sustrato se agota aparece la fatiga (el denominado muro o pájara), especialmente cuando el metabolismo de las grasas es poco eficiente. En un muy reciente estudio [1] se evaluó el posible efecto de la suplementación con creatina en la reposición de los depósitos de glucógeno tras el esfuerzo. En él, tras realizar una sesión de ejercicio en la que disminuían los depósitos de glucógeno (pedalear hasta el agotamiento al 70% VO2max), los sujetos se suplementaban durante 6 días con creatina (20 gr/día) o placebo junto con una dieta alta en carbohidratos (>80%). Los resultados mostraron que la suplementación con creatina, además de aumentar los depósitos de PCr y creatina libre, aumentó los depósitos de glucógeno en comparación con el grupo placebo desde el primer día de suplementación, manteniéndose en los 5 días posteriores. Por lo tanto, la suplementación con creatina -junto con la ingesta adecuada de carbohidratos- parece una estrategia eficaz para mejorar los procesos de recuperación entre entrenamientos o de cara a una competición.

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Fig. 1. La suplementación con creatina podría ser de gran utilidad para la recuperación de los depósitos de glucógeno entre sesiones, especialmente en aquellos deportes en los que se compite por etapas como el ciclismo.

Otros estudios han querido evaluar si esa mejora en el contenido de glucógeno tras la suplementación con proteína y carbohidratos se transforma realmente en un mejor rendimiento en deportes de resistencia. Así, un estudio [2] realizado en remeros de élite constató que, tras 7 días de entrenamiento junto con suplementación con creatina o placebo, el grupo que había consumido creatina aumentaba su umbral láctico en un test incremental (de 314,3 ± 5,0 a 335,6 ± 7,1 W) además del rendimiento en un test de alta intensidad.

Por otro lado, otro estudió en corredores [3] mostró que los niveles de lactato como respuesta a una carrera de 60 minutos al 60-75% VO2max eran menores tras suplementación con creatina, lo que sugiere que se disminuyó la degradación de glucógeno durante el ejercicio. No obstante, estos autores no aportan datos sobre los efectos en el rendimiento en este esfuerzo. Por último, un estudio en ciclistas [4] evaluó el efecto de la suplementación con creatina en el rendimiento en sprint tras dos horas de pedaleo al 60% VO2max encontrando un aumento del 33% en el rendimiento tanto en el grupo placebo como en el tratado, pese a que solo en el grupo tratado se obtuvieron mejoras a nivel de eficiencia metabólica (menor consumo de oxígeno para cargas submáximas).

En resumen, parece que la suplementación con creatina debe ser una herramienta a tener en cuenta tanto en deportes de alta intensidad y corta duración, donde ya es muy popular, como en deportes de larga duración, donde puede ayudar en los procesos de recuperación para posteriores entrenamientos así como mejorar el rendimiento. No obstante, hay que tener en cuenta posibles efectos negativos como un aumento de peso por la mayor acumulación de líquido intracelular, algo que podría llegar a afectar el rendimiento en aquellas disciplinas en las que el peso juegue un papel fundamental.


RERERENCIAS

  1. Roberts PA, Fox J, Peirce N, Jones SW, Casey A, Greenhaff PL. Creatine ingestion augments dietary carbohydrate mediated muscle glycogen supercompensation during the initial 24 h of recovery following prolonged exhaustive exercise in humans. Amino Acids [Internet]. 2016;48(8):1831–42. Available from: http://link.springer.com/10.1007/s00726-016-2252-x
  2. Chwalbiñska-Moneta J. Effect of creatine supplementation on aerobic performance and anaerobic capacity in elite rowers in the course of endurance training. Int J Sport Nutr Exerc Metab. 2003;13(2):173–83.
  3. Tang FC, Chan CC, Kuo PL. Contribution of creatine to protein homeostasis in athletes after endurance and sprint running. Eur J Nutr. 2014;53(1):61–71.
  4. Hickner RC, Dyck DJ, Sklar J, Hatley H, Byrd P. Effect of 28 days of creatine ingestion on muscle metabolism and performance of a simulated cycling road race. J Int Soc Sports Nutr. 2010;7:26.

EFECTO DEL HIIT EN PERSONAS CON OBESIDAD MÁS ALLÁ DE PARÁMETROS CARDIOMETABÓLICOS

La obesidad se asocia con alteraciones cognitivas y con un mayor riesgo de demencia durante el envejecimiento mientras que la actividad física realizada de forma regular reduce de manera significativa el riesgo de desarrollar estos problemas. Uno de los mecanismos por el que se podría producir dicho efecto sobre la cognición sería a través de una mejor oxigenación cerebral como consecuencia de un incremento en el VO2máx.

Sin embargo, hasta ahora se desconocía cómo influiría la actividad física sobre la función cognitiva en pacientes que padecen obesidad y dado que estudios previos han demostrado que, en este tipo de población, el entrenamiento interválico de alta intensidad (HIIT) produce mayores beneficios sobre la pérdida de masa corporal, la reducción de adiposidad y de la circunferencia de cintura que el entrenamiento continuo de intensidad moderada, un grupo de investigadores de Montreal quiso determinar el efecto del HIIT sobre la función cognitiva y la oxigenación cerebral en personas con obesidad (1).

Para ello, 6 sujetos (con edades comprendidas entre los 40 y los 56 años y porcentajes de grasa corporal mayor del 25% en hombres y del 35% en mujeres) llevaron a cabo un programa de 4 meses de duración compuesto de 2 sesiones semanales de HIIT, una de entrenamiento continuo de intensidad moderada y 2 de entrenamiento de fuerza. Las sesiones de HIIT consistieron en 2-3 series de 10 minutos de esfuerzos de entre 15-30 seg al 80% de la potencia máxima aeróbica (PAM) intercalados por periodos de 15-30 seg de recuperación pasiva (34-48 min en total por sesión).

Además, antes y después de dicho programa se les realizó un completo reconocimiento médico donde se evaluaron la composición corporal, circunferencia de cintura y parámetros sanguíneos así como la función cognitiva a través de una batería de tests neuropsicológicos. La PAM se determinó mediante una prueba de esfuerzo máximo sobre cicloergómetro y la oxigenación cerebral a través de espectometría de rayo infrarrojo cercano (NIRS) durante la prueba de esfuerzo.

Respecto a los parámetros cardiometabólicos evaluados, después del entrenamiento se observó que la masa corporal, la circunferencia de cintura y tanto la grasa total como la troncular mejoraron significativamente. Asimismo, el VO2, la potencia pico y la potencia en umbral ventilatorio aumentaron de forma significativa. Sin embargo, sobre el perfil lipídico en sangre no se obtuvieron dichas mejoras.

En relación a la función cognitiva, se registró una mejora de ésta después del programa de entrenamiento, que incluyó un incremento significativo sobre la memoria verbal y a corto plazo, la atención y la velocidad de procesamiento, además de sobre la oxigenación cerebral siendo los parámetros de NIRS significativamente mayores tras los 4 meses de ejercicio.

Por tanto, y a pesar de las limitaciones del estudio por el pequeño tamaño muestral y la falta de un grupo control, los resultados presentados demuestran que, más allá de los beneficios del HIIT sobre la salud cardiometabólica, este tipo de entrenamiento potencia la salud y plasticidad cerebral en pacientes con obesidad, indicándonos un posible efecto positivo del HIIT en la reducción del riesgo de enfermedades mentales.


REFERENCIA

  1. Drigny, J., Gremeaux, V., Dupuy, O., Gayda, M., Bherer, L., Juneau, M., & Nigam, A. (2014). Effect of Interval Training on Cognitive Functioning and Cerebral Oxygenation in Obese Patients: A Pilot Study. Journal of Rehabilitation Medicine46(10), 1050-1054.

¿CUÁLES SON LAS CONSECUENCIAS DE ESTAR 20 DÍAS POSTRADO EN UNA CAMA?

Retomando la temática de cuáles son las consecuencias de 5 días de inactividad, en 1968 Bengt Saltin publicó los resultados [1] de un estudio experimental llevado a cabo en Dallas en el que se analizaban las secuelas de pasar 20 días de reposo en cama. El principal resultado fue una pérdida de la función cardiovascular de un ~25%, determinada por parámetros como el consumo máximo de oxígeno (VO2max), gasto cardiaco máximo y volumen sistólico máximo. El volumen del corazón disminuyó un 11%.

Tras este periodo, las personas que estaban tumbadas en la cama realizaron un programa de 8 semanas de ejercicio en el que consiguieron incrementar el VO2max un 20%, el gasto cardiaco máximo un+17%, la diferencia arterio-venosa de O2 un 17%, el volumen sistólico máximo un 17% y el volumen del corazón +17%, comparado con los valores registrados antes del periodo que pasaron en cama.

Pasados 30 años, las mismas personas que “sufrieron” ese experimental, volvieron al laboratorio de Saltin [2]. Las pruebas concluyeron que 30 años de envejecimiento (de los 20 a los 50 años) produjeron un menor descenso en el VO2max que 20 días de reposo en cama.

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Figura 1. Descenso de VO2 antes y después del reposo en cama y valores tomados 30 años después.

Tabla 1. Valores fisiológicos antes y después del reposo en cama y valores tomados 30 años después.

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El descenso en la capacidad cardiovascular en estos 30 años se produjo por un empeoramiento en la eficiencia de la extracción periférica del oxígeno. El gasto cardiaco se mantuvo con un descenso de la frecuencia cardiaca máxima compensada con un incremento del volumen sistólico máximo. Lo más llamativo es que 3 semanas de reposo en cama en estos hombres tuvo un mayor impacto en la capacidad física que 3 décadas de envejecimiento.

Nuevamente encontramos pruebas irrefutables de la necesidad de implantar protocolos de ejercicio en los hospitales y nuevas estrategias de recuperación de lesiones. Que una persona de 20 años pierda un 25% de su capacidad cardiovascular puede que no sea relevante. ¿Pero qué le sucedería a una persona mayor? ¿Y a un enfermo de cáncer?


REFERENCIAS

[1]      B. Saltin, G. Blomqvist, J. H. Mitchell, R. L. Johnson, K. Wildenthal, and C. B. Chapman, “Response to exercise after bed rest and after training.,” Circulation, vol. 38, no. 5 Suppl, pp. VII1–78, Nov. 1968.

[2]      D. K. McGuire, B. D. Levine, J. W. Williamson, P. G. Snell, C. G. Blomqvist, B. Saltin, and J. H. Mitchell, “A 30-year follow-up of the Dallas Bedrest and Training Study: I. Effect of age on the cardiovascular response to exercise.,” Circulation, vol. 104, no. 12, pp. 1350–7, Sep. 2001.